en las próximas semanas presentarán su propuesta

Reuniones entre las eléctricas y el Gobierno para frenar el 'hachazo' retributivo a las redes

Las compañías tratarán de convencer al Ministerio de Energía de que se replantee la fórmula de retribución de sus activos, que tendrá que ser revisada en 2020. El Gobierno no tratará el asunto

Foto: Tendido eléctrico.
Tendido eléctrico.

Las compañías eléctricas preparan una ofensiva para tratar de frenar el 'hachazo' retributivo que prepara Álvaro Nadal. Según fuentes implicadas en el caso, las principales distribuidoras eléctricas (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Viesgo y EDP), Red Eléctrica de España, las patronales sectoriales Aseme, Cide y Unesa en un papel más pasivo, se verán las caras próximamente con los responsables del Ministerio de Energía con el objetivo de convencerles de que cambien la metodología vigente para calcular la retribución a las redes de distribución a partir de 2020, momento en que toca revisar la regulación.

Sin embargo, el Ministerio de Energía niega rotundamente que vaya a haber reuniones con las empresas para tratar este asunto. Aunque reconoce que puede haber encuentros con las eléctricas para diferentes cuestiones, asegura que no hay ninguna petición formal por este tema y si de manera informal algún actor plantea este punto en el transcurso de las conversaciones se le negará cualquier negociación, ya que la opinión de los responsables de Energía es firme en este sentido y no plantea ningún cambio al respecto.

Las propias eléctricas ya han formado una posición común al respecto y han aprovechado el mensaje lanzado en el reciente informe de la CNMC sobre las distribuidoras, que considera "necesario revisar la tasa de retribución financiera de la distribución de energía eléctrica para adecuarla al coste de los recursos propios y ajenos de las distribuidoras, que ha evolucionado a la baja". Tras su publicación, las eléctricas señalaron a través de Unesa que "habría que implementar una metodología objetiva que esté alineada con las mejores prácticas de los países de nuestro entorno".

En este contexto, las propias compañías han encargado a expertos en la materia la metodología que prevén mostrar al ministerio el día que se reúnan. Su objetivo es convencer a Álvaro Nadal y Daniel Navia de que aplique a partir de 2020 una retribución a sus activos de redes basada en el parámetro financiero conocido como WACC ('weighted average cost of capital'), que se utiliza en otros países, en lugar de la actual fórmula de bono soberano español más un diferencial de 200 puntos básicos.

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal (c), acompañado del secretario de Estado de Energía, Daniel Navia (d), junto con el diputado del PP Guillermo Mariscal (i). (EFE)
El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal (c), acompañado del secretario de Estado de Energía, Daniel Navia (d), junto con el diputado del PP Guillermo Mariscal (i). (EFE)

Según las compañías, esta metodología es más ortodoxa y ofrece una retribución más adecuada que la actual fórmula, diseñada por el anterior secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal. Tal y como explican, la vigente normativa estuvo mal parida de base porque primero se calculó la "rentabilidad razonable" y 'a posteriori' se justificó a través del bono más un 'spread'.

No obstante, cabe destacar que el propio ministro Álvaro Nadal ha mostrado hasta la fecha su intención firme de mantener la fórmula invariable que rige en la actualidad, lo que supondría una caída de entre el 30% y el 40% de la retribución que obtienen todas las compañías por sus redes eléctricas. Esto no sucedería en ningún caso si se aplicara la fórmula propuesta por las eléctricas, que según sus interpretaciones está en línea con las conclusiones de la CNMC y mitiga de manera sustancial el 'hachazo' que propone la normativa actual. No obstante, el regulador presidido por José María Marín Quemada hace hincapié en el menor coste de la deuda de las empresas, argumento utilizado por Nadal para rebajar la retribución. Algo que creen las eléctricas desproporcionado, dado que la deuda es solo una parte y habría que meter en la jugada el coste de los recursos propios, que incluye el WACC.

Hasta ahora, la intención de mantener la norma ha supuesto un problema en bolsa para las eléctricas. Analistas internacionales como Goldman Sachs o Berenberg prevén una fuerte caída de la retribución (un 40%) a partir de 2020, dadas las intenciones mostradas por Energía, lo que ha provocado fuertes descensos en sus cotizaciones.

Un as bajo la manga: las inversiones

No obstante, y esta puede ser una clave, las empresas pretenden abordar el tema de la retribución pero hay otras cuestiones que tienen que ver con importantes planes inversores en redes, como por ejemplo aquellos referentes al desarrollo del coche eléctrico. Como ya publicó El Confidencial, las compañías están trasladando a los analistas que adaptarán sus inversiones al nivel retributivo que exista en 2020. Según la interpretación que hacen estos expertos, las eléctricas pueden jugar la baza de las inversiones a desarrollar para que el Gobierno les dé los incentivos que consideran adecuados. "Mala señal daría el Ejecutivo si quiere desarrollar toda la red de electrolineras y lo acompaña de un fuerte recorte retributivo a quienes pueden construir esa infraestructura", asegura una de las compañías implicadas.

Para otra de las empresas afectadas, el cambio de metodología es necesario dado que el bono soberano de España más un diferencial es algo que no tiene sentido aplicar a activos con una vida útil de varias décadas, cuya actividad es recurrente y no está ligada a la prima de riesgo española. Otro afectado señala que si se desatara una crisis institucional en Cataluña, por ejemplo, que disparara la prima de riesgo, a nadie le cabe duda de que no tendría sentido un repunte retributivo para las eléctricas en la misma medida. Es una fórmula contracíclica, retribuye más cuando peor están las cosas y al revés.

La norma incluye de plazo hasta el 1 de marzo para que las compañías afectadas puedan hacer sus propuestas a la Administración, que posteriormente tendrá hasta el 1 de julio para pedir opinión a la CNMC. Se espera que a mediados de febrero trasladen su propuesta de manera formal.

¿Y las renovables?

La partida de póquer que juegan distribuidoras eléctricas y Gobierno está siendo seguida muy de cerca por los dueños de las renovables bajo régimen específico, cuya retribución está también ligada al bono más un diferencial de 300 puntos básicos (100 más que las redes). Uno de los mayores afectados cree que si las redes de distribución y transporte, que son activos de menor riesgo dado que juegan en régimen de oligopolio y monopolio, respectivamente, cambian sus reglas de juego, las renovables deberán quedar siempre con mayor rentabilidad regulada, ya que se suponen un activo de mayor riesgo y que compite en el mercado.

Sin embargo, las plantas de generación verde no juegan con el as de las inversiones de ser un activo vivo como son las redes. A partir de ahora habrá que ver qué nivel de permeabilidad tienen las propuestas de las eléctricas para Nadal, que llegó a estimar en junio de 2017 en el Congreso de los Diputados que actualizar la retribución automáticamente a partir de 2020 traerá una caída de entre el 5% y el 10% en la factura de la luz. Todo ello, además, con la espada de Damocles que pende sobre el Gobierno, dado que las eléctricas amenazan veladamente con ir a los tribunales si se actualiza la fórmula actual en 2020 sin pasar por el Parlamento.

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