Independencia de Cataluña: El boicot desata la Guerra del cava entre productores catalanes y el resto de España. Noticias de Empresas
la doP cava se niega a aumentar la producción

El boicot desata la 'Guerra del cava' entre productores catalanes y el resto de España

Las ventas de cava catalán descienden en España pero el de Extremadura y Valencia vive un 'boom' que preocupa al Consejo Regulador, dominado por las grandes familias del Penedès

Foto: Una planta de producción de cava en el municipio de Almendralejo, Extremadura. (EFE)
Una planta de producción de cava en el municipio de Almendralejo, Extremadura. (EFE)

Año 2030. En el lineal de cavas del supermercado, las botellas de Pago de Tharsys y Dominio de Vega, elaboradas en Requena, y de Vía de la Plata y Bonaval, elaboradas en Almendralejo, ocupan el mismo espacio y gozan del mismo prestigio que Codorníu y Freixenet. El consumidor ha asimilado que el cava se elabora en toda España con una calidad muy pareja y compra espumosos de distintos orígenes igual que hoy alterna vino del Bierzo y la Mancha con Rioja y Ribera del Duero. Sobre ese escenario trabajan los productores de Valencia y Extremadura, pero se han encontrado con un enemigo inesperado: el Consejo Regulador del Cava, con sede en Vilafranca del Penedès. El organismo que en teoría vela por sus intereses es hoy el principal freno a su crecimiento. La 'guerra del cava' ha estallado y promete prolongarse durante años.

El conflicto se resume en esta paradoja. Mientras la facturación lleva siete años estancada y la venta de botellas cae ligeramente en España, en concreto un 0,8% en el ejercicio 2016, la producción en Extremadura y Valencia lleva ya varios años disparada, con facturaciones que se duplican y superficies de viñedo que se triplican ante este 'boom'. La conclusión, confirmada por productores y bodegueros, es obvia: no es que el sector de cava esté en crisis, es el cava catalán el que se desploma y lastra las cifras de crecimiento a nivel nacional. Nadie conoce los motivos, pero es lógico pensar que la deriva política en Cataluña está consolidando un rechazo sostenido del consumidor español. Por eso, opinan los implicados, el Consejo Regulador quiere echar el freno a la producción sin importarle el contexto favorable que viven el resto de regiones elaboradoras.

Los bodegueros aseguran que el sector, pese a llevar siete años estancado, no está en crisis. Es el cava catalán el que lastra el crecimiento

"Cataluña ha bajado ventas y nosotros vamos hacia arriba. Y ante esa realidad, el Consejo Regulador decide proteger a los productores catalanes y perjudicar a los del resto de España. Ellos podrán decir que es democrático congelar la producción porque el cava catalán supone el 85% del total nacional, pero desde luego no es justo porque no responde a razones técnicas", señala Jacinto Guerra, secretario técnico de la Asociación de Empresas Vinícolas de Extremadura (Asevex). "Parece que nos estén echando la culpa a nosotros de su descenso en ventas. Deberían mirarse a ellos mismos para entender qué está pasando. Nosotros no somos responsables de que haya un boicot a los productos catalanes, que parece la razón más lógica para explicar esta situación".

Los productores de cava extremeño consideran que se están dañando sus intereses. (EFE)
Los productores de cava extremeño consideran que se están dañando sus intereses. (EFE)


Crecimiento cero

Tras algunas escaramuzas en años anteriores, la guerra del cava estalló en noviembre de 2017. El Consejo Regulador, dominado por los grandes bodegueros catalanes, propuso un crecimiento en superficie de viñedo de 0,1 hectáreas para los próximos tres años. Es decir, nada. Desde un prisma catalán la decisión es sensata: aumentar la producción de botellas en un periodo de estancamiento solo lograría bajar los precios y poner en peligro a todo el sector. Sin embargo, Extremadura y Valencia se quejaron. A ellos el mercado sí les está pidiendo más volumen y tienen mucho margen para crecer. Pero sus lamentos apenas fueron tenidos en cuenta, ya que Extremadura, Valencia, Aragón, País Vasco, Navarra, Castilla y León y La Rioja, las otras comunidades donde se produce cava, solo disponen de un representante sin derecho a voto en el consejo.

El Ministerio de Agricultura, responsable último de decidir cuántas hectáreas de viñedo se destinan cada año a la producción de cava, tomó una decisión salomónica. El 29 de diciembre, publicó en el BOE una autorización de 172,2 hectáreas de crecimiento en toda España para este 2018. "Eso y nada es lo mismo", valora Guerra. "Lo único positivo es que el decreto solo es para este año, no para tres años seguidos como quería el consejo. Al menos podremos volver a pedir a finales de este año que nos dejen crecer y crear riqueza en nuestras regiones". El Consejo Regulador del Cava ha declinado hacer ninguna declaración a este diario.

Pedro Bonet, presidente del Consejo Regulador del Cava, en una feria en Milán. (EFE)
Pedro Bonet, presidente del Consejo Regulador del Cava, en una feria en Milán. (EFE)

Nada más conocer el veredicto del Ministerio de Agricultura, la Junta de Extremadura anunció un recurso de alzada para impugnar el decreto. La consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, Begoña García, afirmó que la medida "carece de fundamentos jurídicos y altera la libre competencia del mercado". El año pasado, Almendralejo triplicó su superficie de viñedo (de 495 hectáreas a 1.367) y en esta campaña de Navidad sus bodegas han tenido que rechazar pedidos porque literalmente tenían comprometidas todas las botellas.

Almendralejo triplicó su superficie de viñedo en 2017 y sus bodegas han tenido una avalancha de pedidos esta Navidad

En la Comunidad Valenciana no se plantean llevar la restricción a los tribunales porque confían en una cláusula clave para aumentar la superficie. El ministerio autorizó 172,2 hectáreas nuevas pero también indicó que todas las solicitudes de terreno para 'plantar cava' ya aprobadas antes del 29 de diciembre serán respetadas, así como las solicitudes de arranque de los cultivos. En total, 1.400 hectáreas que darían oxígeno a los agricultores y bodegueros valencianos, concentrados todos en Requena, el único municipio autorizado a producir bajo el sello 'cava' del mismo modo que Almendralejo es el único municipio que puede hacerlo en Extremadura.

"Estamos muy pendientes de confirmar ese extremo para tomar medidas", advierten desde la Asociación de Agricultores Valencianos (AVA-Asaja). "Hay 700 hectáreas ya aprobadas para 'plantar cava' y otras 700 con derecho de arranque, lo que no sabemos es si estas últimas podrán poner plantones para uva de cava o serán vetadas. El ministerio nos dice que sí podrán pero la Generalitat Valenciana nos dice que no. Hay muchos millones de euros comprometidos en esas tierras y muchos agricultores podrían acabar en la ruina sin son vetadas". Desde AVA-Asaja hacen frente común con Extremadura y afirman sin pestañear que "el Consejo Regulador del Cava solo defiende los intereses de los productores catalanes y no le importa en absoluto perjudicar a los productores valencianos ni poner en riesgo el futuro de la economía de Requena".

La uva para hacer vino base de cava tiene más del doble de valor que otras variedades. (EFE)
La uva para hacer vino base de cava tiene más del doble de valor que otras variedades. (EFE)

El Institut del Cava, la asociación que agrupa a las bodegas más representativas (el 76% del mercado), también ha declinado atender a este periódico y se remite a unas declaraciones efectuadas por su presidente, Jaume Gramona (presidente de cavas Gramona), a la agencia EFE. En ellas, Gramona indicó que "ampliar hectáreas de cava sería pan para hoy y hambre para mañana", ya que esa sobreproducción desequilibraría el mercado y perjudicaría a todos, incluidos los productores de fuera de Cataluña.

En Almendralejo "tienen para triplicar la producción del año pasado" y en Requena "tienen para doblarla", argumenta el Institut del Cava

Gramona citó dos estudios encargados por el Consejo Regulador a la Universidad de La Rioja y a la Universitat Rovira i Virgili, y los dos llegaron, por separado, a la misma conclusión: hasta 2030 no habría necesidad de acometer nuevas plantaciones de viña para cava. "Habrá que seguir luchando para para volver a justificar el año próximo lo que estamos proponiendo", dijo el presidente del Institut del Cava, que calificó de "preocupante" que en el último ejercicio la superficie nacional haya aumentado casi 3.000 hectáreas. También lanzó un mensaje a Extremadura y Valencia, ya que no entiende sus quejas cuando en Almendralejo "tienen para triplicar la producción del año pasado" y en Requena "tienen para doblarla" sin plantar más hectáreas. La junta directiva del Institut del Cava está integrada por las grandes familias del cava catalán: Freixenet, Codorníu y Juvé & Camps, además de Gramona.

Jaume Gramona, presidente del Institut del Cava. (Institut del Cava)
Jaume Gramona, presidente del Institut del Cava. (Institut del Cava)

"No tiene mucho sentido que veten el crecimiento de regiones que suponen el 5% de la producción total. Es imposible que generemos sobreproducción y arruinemos el sector como se nos acusa porque, aunque dupliquemos la extensión, el efecto es ínfimo. Yo lo que creo es que nos ven como una amenaza de futuro porque producimos la misma calidad a menor coste y hay un boicot al cava catalán entre los consumidores", señala el gerente de una de las bodegas de referencia en Extremadura, que pide ocultar su identidad para no ser "castigado" por el Consejo Regulador.

Nos ven como una amenaza porque producimos la misma calidad a menor coste y hay un boicot al cava catalán

"Dentro de poco tienen que venir a certificar la calidad de los vinos de base y ese es un asunto muy subjetivo. Si el inspector dice 'este vino no me gusta a nariz' no pasa el corte, y eso sería un gran perjuicio para la bodega porque no podría usarlo para hacer cava y tendría que destinarlo a vino de mesa, habiendo pagado la uva a precio de cava. Por eso no quiero que me señalen", explica. Este empresario prefiere no caer en suspicacias sobre un posible boicot del consejo, aunque confiesa que cuando los bodegueros extremeños se juntan "los miedos ocultos salen a flor de piel", ya que la uva para vino base cava se compra a más del doble de precio (un 70% más de media) que para vino.

El bodeguero confirma la expansión del cava de Almendralejo, que en esta campaña de Navidad ha llegado a nuevos destinos y ha sido comercializado por más distribuidores que nunca. "He recibido muchas llamadas de centrales de compras de supermercados. No me atrevo a decir que es por el boicot, pero lo parece. No he podido servirles porque ya lo tenía todo comprometido con mis clientes habituales. Si hubiéramos tenido más cava lo habríamos vendido todo igual. ¿Por qué, si yo tengo un cliente que me pide el doble de botellas el año que viene, tengo que decirle que no porque el consejo regulador me lo impide? Cuando la demanda se estanque entenderé que el consejo quiera congelar las hectáreas, pero nosotros crecemos al doble. Si alguien no vende es por razones políticas, así de simple", exclama.

Sede de Cavas Codorníu, vinculado tradicionalmente al independentismo catalán. (EFE)
Sede de Cavas Codorníu, vinculado tradicionalmente al independentismo catalán. (EFE)


Aceptados a regañadientes

La relación de Almendralejo y Requena con las grandes familias del Penedès siempre ha sido tormentosa. De hecho, tuvo que ser el Tribunal Supremo quien, tras sendas reclamaciones, dictara una sentencia por la cual la Denominación de Origen Protegida (DOP) Cava debía aceptar a ambos municipios y permitirles etiquetar como 'cava' sus vinos espumosos. "Al principio nos vieron como un mal menor, apenas producíamos y no molestábamos. Pero han visto que eso ya no es tan así. En Valencia, igual que en La Rioja y Aragón, las grandes bodegas catalanas como Freixenet tienen extensiones de viñedo y por eso ellos protestan menos. Pero aquí en Extremadura todos somos empresarios locales y eso no les gusta porque no nos pueden controlar", indica este bodeguero.

El artífice de que Almendralejo pueda producir cava es Marcelino Díaz, que en 1987 ganó un contencioso administrativo a las grandes familias del cava ante el Supremo. El alto tribunal sentenció que solamente podían acogerse a la DOP Cava y etiquetar su espumoso como tal aquellas bodegas que ya lo estuvieran produciendo con anterioridad. Y solo Almendralejo cumplía ese requisito. Exactamente el mismo argumento judicial que permitió a Requena, en Valencia, producir cava bajo la DOP Cava. Lo consiguió en 1992 la bodega Torre Oria de Vicente García, hoy propietario de la prestigiosa bodega Pago de Tharsys y considerado 'padre del cava valenciano'.

Necesitamos estar dentro de la DOP para poder vender cava, pero al mismo tiempo esa DOP no piensa en nuestros intereses

"Necesitamos estar dentro de la DOP para poder vender cava, pero al mismo tiempo esa DOP no piensa en los intereses del 15% de productores no catalanes sino en proteger la bajada de ventas del 85% de productores de esa comunidad. Es una situación complicada", sostiene el secretario técnico de Asevex. Desde la Asociación de Elaboradores de Cava de Requena optan por la diplomacia. Su presidente, Emilio Expósito, concluye que el origen de la polémica es la falta de comunicación entre el Consejo Regulador y las demarcaciones no catalanas. "Nosotros hemos crecido más de un 15%, pero si el Ministerio confirma que las hectáreas ya aprobadas para uva de cava se pueden plantar, estaremos bien por ahora. El problema es que el consejo quiso congelar el crecimiento a hurtadillas, cuando lo ideal habría sido haberlo consensuado con nosotros y con Extremadura".

Operarios trabajando los viñedos para cava en una plantación de Cataluña. (EFE)
Operarios trabajando los viñedos para cava en una plantación de Cataluña. (EFE)

La DOP Cava cuenta con 36.110 hectáreas repartidas por el país, de las que 29.000 están en Cataluña, 3.137 en Requena y 1.363 en Almendralejo. En total, 245,1 millones de botellas vendidas dentro y fuera de España en el ejercicio 2016, solo 300.000 botellas más que hace seis años. Requena vendió 7 millones (2,8% del total, entre 20 y 30 millones de euros de facturación) y ve margen para vender 30 millones en los próximos años. Almendralejo vendió 5,5 millones (2,2% del total) y espera vender entre 12 y 13 millones en 2022 con las actuales restricciones, una cifra que, aseguran, se podría disparar si no se vetara su crecimiento.

Empieza a ser urgente que el Consejo Regulador del Cava establezca criterios de representatividad para las distintas zonas

"Empieza a ser urgente que el Consejo Regulador del Cava establezca criterios de representatividad real para que las subzonas puedan decidir sobre el crecimiento, porque hay un montón de inversiones comprometidas en el aire, entre agricultores y bodegueros, por culpa de decisiones de carácter político", advierten desde AVA-Asaja. Y acusan: "En una economía de libre mercado, no se pueden imponer limitaciones a dos zonas tan especiales como Almendralejo y Requena, zonas de interior con importantes problemas de desarrollo. Requena prácticamente vive de la viticultura y en un contexto de crisis la producción de cava ha sido una válvula de escape. Estamos hablando de cientos de puestos de trabajo y del futuro de muchas familias".

El siguiente episodio en esta guerra del cava dependerá del resultado del recurso de alzada de la Junta de Extremadura en contra de la decisión del ministerio de Agricultura y de la autorización o no en Requena de esas 700 hectáreas con permiso de arranque que están en el limbo. Si finalmente no pueden producir cava, las organizaciones agrarias urgirán a la Generalitat Valenciana a hacer frente común con Extremadura en los tribunales.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
93 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios