Cinco ventajas de que las empresas formen a sus empleados (aunque les cueste dinero). Noticias de Empresas
Cae la formación dentro de las propias compañías

Cinco ventajas de que las empresas formen a sus empleados (aunque les cueste dinero)

Estamos en la era del conocimiento continuo y ya no vale con lo que tus empleados aprendieron en la universidad. Si quieres ser competitivo, debes seguir formándolos

Foto:

Solo hay una cosa más cara que formar a un trabajador y que se vaya: no formarle y que se quede. La frase no es nuestra, sino de nadie menos que Henry Ford, y muestra una evidencia clara: cualquier empresa debe tener a los mejores profesionales y, para ello, deben estar formados.

Esta clave, que ha sido siempre aplicable, toma aún más relevancia en la era digital y del aprendizaje, en la que cualquier conocimiento adquirido va evolucionando y cambiando cada pocos años. Porque lo que aprendimos en la universidad vale de mucho y es la base de nuestro saber hacer, pero cada vez es más necesario que sigamos formándonos continuamente a lo largo de nuestra trayectoria profesional.

La formación cae un 16,3%

Pese a esta realidad, los datos no son especialmente esperanzadores: la formación continua dentro de las empresas españolas no solo no es masiva, sino que, de hecho, va cayendo progresivamente cada año.

Así lo certifica el estudio 'Formación para las empresas 2016', elaborado por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae). Según este informe, de los más de 1,6 millones de empresas potencialmente beneficiarias del sistema de formación bonificada, solo 367.770 la llevaron a cabo en 2016, disminuyendo un 16,3% respecto a las 439.188 empresas que lo hicieron en 2015.

La tendencia contrasta con la realidad de otras empresas que sí apuestan por esta práctica. Para iDental, la formación "es una inversión necesaria", ya que "se ajusta a las necesidades y objetivos de la compañía, mejora los procesos de trabajo y aumenta la productividad empresarial y la satisfacción del empleado".

Y es que "hay áreas de conocimiento esenciales, como los idiomas o las nuevas tecnologías, pero también otras que no están relacionadas con los conocimientos, pero sí con el trabajo en equipo, el liderazgo, cómo hablar en público... Todo evoluciona tan rápido que es necesario mantenerse al día, es una formación muy recurrente", aseguran desde la compañía.

Esto es lo que ganarás si formas a tu plantilla

Que una compañía apueste por formar a sus profesionales no solo es necesario a nivel interno, sino que también tiene varias ventajas que acaban beneficiando incluso a los propios resultados de negocio empresarial.

1.- Más conocimientos

Si tus empleados siguen recibiendo una formación contratada o tutorizada por tu propia empresa, sus conocimientos irán mejorando y seguramente superen a los de tus competidores. Y cuanto más se reciclen tus empleados, mejor 'know how' tendrás en tu empresa.

"Trabajar en las capacidades y conocimientos de tu personal indudablemente mejorará los procesos de trabajo y la producción", aseguran desde iDental, donde han hecho lo propio: entre 2016 y 2017 proporcionaron a su plantilla un máster en Odontología Integrada del que se beneficiaron 220 empleados. A tenor de los buenos resultados y de la experiencia de sus empleados, la compañía realizará este año una formación del mismo nivel, que pretende establecerse como una práctica anual para conformar un plan profesional que la empresa ofrece a sus trabajadores.

2.- Más capacidades

La formación no solo consiste en adquirir nuevos conocimientos, sino también nuevas habilidades. Esto será especialmente importante si tu empresa pertenece a un sector en constante cambio, ya sea por la entrada de la tecnología, por los cambios de tendencias o por el motivo que sea. Un empleado que se recicle de manera continua irá adquiriendo más y mejores aptitudes, y esa es una ventaja de la que nadie puede prescindir.

Formar a tus empleados les dará más conocimientos y aptitudes e influirá en los resultados empresariales

3.- Menos resistencia al cambio

Seguro que en tu empresa hay algunos empleados, quizá con cierta edad, que en principio no parecen muy por la labor de actualizarse. De hecho, quizá seas tú el que mejor represente esa resistencia. Has de saber que la formación dentro de una empresa hará que sus empleados y directivos vayan adquiriendo una menor resistencia al cambio. Y a menos que tengas negocio asegurado para 50 años, créenos: necesitas que tu empresa no se resista a ir cambiando y evolucionando.

4.- Mejores resultados empresariales

Todos los puntos anteriores desembocan en una consecuencia evidente. Si formas a tus empleados lo notarás en el negocio, que irá cada vez mejor gracias a que contarás con personal más competitivo. No lo olvides: la formación no es un gasto, sino una inversión.

5.- Conexión empleado-empresa

Seguro que ya lo has comprobado por ti mismo: los mejores profesionales de cualquier sector no solo se mueven por dinero, sino que incluyen dentro de su ecuación otra serie de motivaciones: la proyección profesional, la conciliación y, efectivamente, los valores de la empresa y su conexión con ella. Si le muestras a tu empleado un compromiso para querer formarlo, seguramente él te lo devuelva en forma de fidelidad.

"La formación al empleado también provoca que este aumente su vinculación con la empresa y su forma de involucrarse en el proyecto", aseguran desde iDental, con lo que "es menos probable que decida salir de la compañía. Además es una ventaja competitiva, ya que ve demostrado que la empresa está dispuesta a apostar por él y su crecimiento personal".

El auge de las universidades corporativas

El caso de iDental no es el único ejemplo de éxito dentro de las empresas que deciden apostar por la formación continua de sus empleados. En los últimos años, cada vez más grandes compañías son conscientes del reto que esto supone y se han puesto manos a la obra.

Telefónica, con su propio centro formativo en La Roca del Vallès (Barcelona), BBVA, IBerdrola, Gas Natural Fenosa o Banco Santander también se han apuntado a la tendencia de las llamadas universidades corporativas, que responden a dos posibles motivaciones: por un lado, que su sector esté entrando en nuevos nichos de negocio cuyos conocimientos aún no se imparten en los centros formativos tradicionales; por otro, que las propias empresas apuesten por que sus empleados vayan dos pasos por delante de la competencia, de modo que les ofrecen una formación continua basada en las últimas tendencias profesionales de su ámbito.

Las cartas están encima de la mesa, ahora eres tú el que debe decidir: ¿vas a invertir en la formación de tus profesionales? No nos hagas caso a nosotros, simplemente vuelve a recordar las palabras de Henry Ford: "Solo hay una cosa más cara que formar a un trabajador y que se vaya: no formarle y que se quede".

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios