un sector al alza y defensivo

Mueve tus ahorros: siete claves para invertir en salud de forma rentable y segura

Si has decidido mover tus ahorros e invertirlos en algún sector, echa un ojo al de la salud. Te traemos las claves para apostar por un índice que está en un momento de subida.

Foto:
Autor
Tiempo de lectura6 min

Tienes unos ahorros, no te están rindiendo y has decidido empezar a invertir para sacarles un cierto beneficio. Es entonces cuando te preguntas dónde hacerlo. Porque, ¿qué sectores dan una mayor rentabilidad? ¿Y cuáles la dan en menos tiempo? ¿Cuál es su volatilidad? De hecho, ¿qué tipo de inversiones quieres llevar a cabo? ¿Arriesgadas o conservadoras?

Si has decidido empezar a mover tu dinero, hay una alternativa que quizá te interese: la salud. Sobre todo, porque cuenta con diversos argumentos que juegan a favor de su mezcla entre rentabilidad y carácter conservador. Estos son algunos de ellos.

1.- Un sector en crecimiento

Los laboratorios farmacéuticos están experimentando un crecimiento sosegado, pero constante. Según la consultora IMS Health, las ventas de fármacos en España crecieron en un 2,7% en 2015, el último año analizado, hasta alcanzar una facturación de 18.470 millones de euros.

Además, la Unión Europea aumentará su gasto farmacéutico de aquí a 2020 entre un 4% y un 7% anual, también según las cifras de IMS Health.

Pero no acaba ahí la cosa, ya que el sector cuenta con un gran aliado a la hora de aumentar su volumen de negocio: la automedicación de los ciudadanos españoles, que compran medicamentos aun no habiendo sido recetados.

Y en este sentido, la posición de España es más que destacada, siendo el quinto país del mundo que más medicamentos no recetados adquiere, según el Consumer Market Outlook de Statista.

2.- Una inversión alcista

La salud es también un sector defensivo, ya que los pacientes continúan demandando los mismos servicios sanitarios con independencia del ciclo económico. Por ello, los beneficios del sector son más resistentes a las crisis económicas que el resto de la economía. La traducción en bolsa es que las rentabilidades del sector de la salud son menos volátiles que las de la bolsa en general.

El crecimiento lleva a la revalorización de las acciones a medio plazo, y ser defensivo reduce la volatilidad en las rentabilidades. La combinación entre el crecimiento y el factor defensivo en un único activo es, por tanto, muy atractiva

3.- Un sector atemporal

Más allá de los medicamentos, he aquí otra ventaja: la salud es un sector de crecimiento, ya que la población envejece y el deseo de disponer de una mayor calidad de vida es infinito. Como consecuencia, por tanto, la demanda potencial aumenta de modo permanente.

Además, los nuevos tratamientos en áreas como la oncología, la neurología o las enfermedades autoinmunes ofrecen nuevas posibilidades de crecimiento para el sector, ya que se trata de iniciativas inéditas que abrirán nuevas puertas de negocio.

4.- Gasto en aumento

Sean cuales sean las circunstancias, lo cierto es que los países de todo el mundo no paran de aumentar sus inversiones en el sector salud, debido, entre otras cosas, al progresivo envejecimiento del que hablábamos antes.

Tanto es así que, según los datos del Banco Mundial, el gasto en salud representa cerca del 10% del Producto Interior Bruto en todo el mundo. En algunos países, de hecho, este índice llega incluso a alcanzar el 15% del PIB.

5.- Un sector innovador

A medida que avanza el tiempo y el cuerpo humano empieza a mostrar cierta tolerancia a según qué tratamientos, el sector sanitario debe desarrollar nuevas formas de adaptarse a las condiciones de sus pacientes. Y en la punta de esa lanza están los tratamientos contra enfermedades y síntomas –hasta ahora– incurables o complicadas de tratar: el cáncer, el alzhéimer, la esclerosis múltiple, etc.

Además, en las últimas décadas los países avanzados están experimentando una cronificación de las enfermedades. Y es que, al aumentar la esperanza de vida, el tipo medio de paciente está dejando de ser el que acude al médico de manera puntual, convirtiéndose en la persona que pasa los últimos años de su vida con cuidados domésticos o tratamiento crónico. Por ello, el sector de la salud se encuentra en constante desarrollo de nuevos sistemas de tratamiento.

6.- Una inversión diversificada

Actualmente existen más de 150 empresas de salud en todo el mundo, con lo que, a la hora de entrar en un fondo de inversión, las posibilidades son más que amplias: compañías farmacéuticas, de biotecnología, de productos médicos, aseguradoras sanitarias, etc.

Por ello, los fondos que trabajan en este sector analizan por separado cada una de las posibles inversiones. En las compañías farmacéuticas, por ejemplo, se estudian las perspectivas de los fármacos que ya están en el mercado, cuándo es el vencimiento de las patentes, etc. Con todos estos factores evaluados, se llega a un valor justo para cada compañía, mientras que para la decisión inicial de inversión se compara el valor justo con la cotización en bolsa y, en función de ello, se decide si invertir o no.

7.- Una gestión dinámica

La cotización de las acciones de una compañía cambia con mediana frecuencia, con lo que la gestión dinámica de las inversiones se atiende según los cambios en dicho valor. Además, las compañías publican sus resultados financieros, los estudios clínicos de sus fármacos experimentales, o anuncian adquisiciones o desinversiones, una serie de factores que también influyen en los valores.

Partiendo de todo ello, los fondos modulan sus expectativas y pueden cambiar el valor justo de una acción. Cuando la diferencia entre su valor justo y la cotización de la acción cambia, se decide comprar o vender, ya sea total o parcialmente.

Caixabank Multisalud FI

En este sentido, y si finalmente has decidido invertir en el sector salud, CaixaBank Multisalud FI, gestionado por CaixaBank Asset Management, es un fondo de inversión de renta variable que invierte en compañías de dicho sector.

Creado a finales de 1998, con casi dos décadas de vida, el fondo consta de un proceso propio de toma de decisiones. De hecho, en doce ocasiones ha estado por encima del índice mundial de la salud. En los últimos cinco años, del 31 de octubre de 2012 hasta la misma fecha de este año, la rentabilidad del fondo ha sido de un 107,1% frente a un 87,3% del índice de la salud mundial.

Asimismo, en épocas difíciles de la bolsa, Caixabank Multisalud FI ha demostrado su carácter defensivo, con bajadas mucho menores que las bolsas en general.

De hecho, cuando estalló la burbuja tecnológica, entre 2000 y 2002, la rentabilidad del fondo fue de un -12,9%, frente a un -46,6% de la bolsa mundial. Lo mismo sucedió en 2008, cuando el fondo rentó un -16,6% frente a un -39,5% de la bolsa mundial.

Empresas