Enagás apunta a la falta de agua y la parada de una nuclear

Iberdrola lleva la generación eléctrica con gas a máximos en seis años tras parar su nuclear

La producción con ciclos combinados en España ha repuntado en los últimos dos meses a su mayor nivel desde septiembre de 2011, impulsada por el mal desempeño hidráulico y la parada de Cofrentes

Foto: El pelotón pasa junto a la central nuclear de Cofrentes durante la 18ª etapa de la Vuelta Ciclista a España 2016. (EFE)
El pelotón pasa junto a la central nuclear de Cofrentes durante la 18ª etapa de la Vuelta Ciclista a España 2016. (EFE)

Las centrales de ciclo combinado accionadas con gas para producir electricidad han resucitado en España este otoño. No en vano, la generación desde octubre de esta tecnología está en su máximo nivel desde hace más de seis años, según los datos ofrecidos por el operador del sistema Red Eléctrica. Para ver una producción superior a los casi 4.000 gigavatios hora de octubre o los más de 4.500 GWh de noviembre, hay que irse hasta septiembre de 2011.

Y la situación no ha variado en los primeros días de diciembre. El pasado lunes, el operador del sistema gasista informaba de que ese día se había registrado el mayor consumo de gas desde enero de 2011. Enagás achaca parte del pico de demanda visto esta semana a "las mayores entregas de gas natural para generación de electricidad". Estas se ven impulsadas por "una alta demanda de electricidad, una baja generación eólica e hidráulica y la indisponibilidad de una central nuclear en España".

La central a la que se refiere Enagás es Cofrentes, la mayor nuclear de las siete que operan en España y la única controlada al 100% por Iberdrola. La planta valenciana lleva sin producir electricidad desde que en septiembre realizara un paro rutinario para cargar combustible. Esta parada se ha extendido hasta este jueves que volvió a conectarse a la red. Iberdrola sostiene que paró el 31 de octubre "para resolver las anomalías detectadas en una válvula del sistema de agua de alimentación".

El presidente de Iberdrola en la inauguración de una central de ciclo combinado en México. (EFE)
El presidente de Iberdrola en la inauguración de una central de ciclo combinado en México. (EFE)

La empresa confirma que "el suceso no ha tenido impacto en la seguridad de la instalación, de las personas y del medio ambiente". De hecho, la parada ha sido realizada a instancias de la propia compañía, no del Consejo de Seguridad Nuclear, el ente que vela por la seguridad nuclear en España.

Este suceso se está notando en el desempeño general de la energía nuclear. La parada de Cofrentes ha hecho que la producción nuclear nunca antes haya sido tan baja en un mes de noviembre con algo más de 3.500 GWh generados, según las cifras del operador del sistema.

Dado que la nuclear es una tecnología de respaldo (la energía nuclear es inflexible, siempre está produciendo y sirve de respaldo al sistema cuando las renovables no operan por las circunstancias meteorológicas), el hueco que deja es cubierto por otras fuentes de respaldo como el carbón, el gas o la hidráulica. Como la sequía ha dejado un desempeño muy pobre a las hidroeléctricas, las centrales térmicas son los grandes beneficiadas.

La parada sobrevenida por fallos técnicos de la central nuclear de Cofrentes decretada por Iberdrola llega en un año en que el primer ejecutivo de la compañía, Ignacio Sánchez Galán, aseguró que su parque nuclear estaba en pérdidas dados los altos tributos con los que acarrea esta tecnología. De hecho, Galán abogó por el cierre de Garoña, de la que es propietaria al 50% con Endesa. Este 2017 incluso han saltado rumores de que la eléctrica ha intentado vender sus activos nucleares. La empresa considera que esta tecnología está lastrada con una serie de tasas e impuestos que hacen su actividad inviable.

¿Se confirman los temores del ministro?

Cofrentes cuenta con una capacidad de producción de 1.092MW. Esto es una potencia algo superior a los 870MW que suman las centrales térmicas de Lada y Velilla, plantas de carbón cuyo cierre anunció Iberdrola en noviembre. Sin embargo, el Ministerio de Energía tramita un Real Decreto que impide el cierre. Esto está provocando un enfrentamiento directo entre la compañía y el ministro, Álvaro Nadal.

El ministro de Energía, Álvaro Nadal (2i) y el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán (d).
El ministro de Energía, Álvaro Nadal (2i) y el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán (d).

El titular del ramo ha pedido públicamente a Iberdrola que si no quiere seguir operando estas centrales las venda en una subasta. Sin embargo, la empresa ha mostrado su deseo de cerrar las dos plantas por razones medioambientales, aunque eso le suponga un coste económico superior.

Una argumentación cuestionada por el propio ministro. Nadal, que tachó de "inflexible" y de "falta de explicación" a Iberdrola por oponerse a la venta, señaló en el Congreso de los Diputados que "hay grupos empresariales que prefieren la opción del gas". Lo que subyace tras las palabras de Nadal es que Iberdrola busca cerrar plantas de carbón para que ese hueco lo cubran sus infrautilizadas centrales de ciclo combinado de gas. De hecho, la eléctrica explicaba en su anuncio de cierre de sus plantas de carbón que "no incidirá en la seguridad del suministro eléctrico -la compañía cuenta con 5.695 MW de capacidad de respaldo en ciclos combinados de gas-".

A pesar de lo anterior, el ministro se muestra más proclive a la opción de nuclear-carbón como tecnología de base del sistema. Fuentes de Iberdrola temen que si optan por la venta de Lada y Velilla, el Gobierno otorgue al grupo comprador unos pagos por capacidad que ahora se le niegan a la eléctrica vasca.

Las plantas de gas, al ralentí

La entrada masiva de renovables desde finales de la década pasada ha hundido la producción de los ciclos combinados accionados por gas en España. El año pasado tuvieron un desempeño cercano al 10%. La difícil situación económica que atraviesan estas plantas se sostiene en parte con los pagos por capacidad del sistema. Sin embargo, estos cada vez están más cuestionados desde Bruselas. Todo ello, mientras casi 9.000MW de renovables adjudicados se preparan para entrar en el sistema en 2020.

Iberdrola es el segundo mayor propietario de ciclos combinados en España con una potencia total de más de 5.600MW. Sólo Gas Natural Fenosa supera a la eléctrica vasca. Para la empresa dirigida por Rafael Villaseca esta no es una cuestión baladí. La energética catalana reclama en el Tribunal Supremo 400 millones por entender que se les invitó a invertir en esta tecnología y ahora no pueden recuperar ese dinero dado que su hueco ha sido ocupado por las renovables.

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