se reunió en octubre con el máximo accionista

El patrón de la CEOE y la presidencia de Endesa, la nueva chispa del sector eléctrico

Juan Rosell vive sus últimos meses como presidente de la convulsa patronal empresarial, lo que le hace ser candidato para ocupar el eléctrico sillón presidencial de Endesa

Foto: El presidente de la CEOE, Juan Rosell. (EFE)
El presidente de la CEOE, Juan Rosell. (EFE)

La más que previsible subida del precio de la luz y la decisión de Iberdrola y Endesa de cerrar las deficitarias centrales de carbón ha vuelto a calentar el sector eléctrico, que tiene picos de audiencia similares a la cotización de la energía en el poco transparente mercado de los kilovatios. Hasta el punto de que el ministro del ramo, Alvaro Nadal, no ha ahorrado en gestos para indicarle especialmente a Ignacio Sánchez Galán y en segundo término a Borja Prado, que sigue teniendo el Bolétin Oficial del Estado (BOE) en sus manos.

El ministro tiene un enfado mayúsculo con el empresario salmantino, presidente de la primera eléctrica española y respaldado por accionistas con más del 20% del capital. Pero no es menor el que tiene con Enel, dueña del 70% de Endesa, que fue quien la pasada primavera hizo un cortocircuito a Nadal cuando le anunció vía prensa que cerraría sus dos plantas de carbón. El titular de Energía no ha escatimado calificativos poco constructivos contra Enel y contra Endesa, presidida por un Borja Prado al que le siguen buscando sustituto, con o sin ayuda del Gobierno.

Un contexto perfectamente abonado para todo tipo de especulaciones. En este escenario ha aparecido la figura de Juan Rosell, que vive horas complicadas al frente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Algunos de los dirigentes de las organizaciones territoriales que componen la patronal están descontentos con la gestión del dirigente catalán, al que le queda un año de mandato. Fuentes financieras indican que Rosell ha estado en contacto con Francesco Starace, consejero delegado de Enel, para sopesar la posibilidad de ponerse al frente de la eléctrica española en lugar de Borja Prado.

Así lo aseguran fuentes conocedoras de las conversaciones, en las que han participado los que fueran diputados de Unió Democrática de Catalunya, Josep Sánchez Llibre, y Josep Antoni Duran i Lleida. El primero fue nombrado hace un año por la CEOE coordinador de la relación de la patronal con las Cortes, después de que dejase el Congreso de los Diputados tras tener asiento entre 1996 y 2015. En abril del pasado año, Sánchez Llibre, con el que este medio ha intentado ponerse en contacto sin éxito, se incorporó a la organización empresarial en abril de 2016 en representación de Fomento del Trabajo, la rama catalana de la institución.

Las mismas fuentes señalan que tanto Sánchez Llibre como Duran i Lleida han hecho de embajadores de Rosell ante el Gobierno de Italia, que vería con buenos ojos la sustitución de Borja Prado. De hecho, Duran i Lleida, que dejó sus cargos políticos a principios de 2016 tras no obtener representación en las Cortes, fue uno de los invitados que inauguró la decimoquinta edición del Foro de Diálogo España-Italia, que este año se celebró en Roma, el pasado 2 de octubre. El expolítico catalán abrió el acto de la mano de Enrico Letta, que fue primer ministro del país transalpino entre 2013 y 2014, y de los embajadores de ambos países en Madrid y Roma. Rosell participó en el primer panel de estas jornadas, a la que asistió precisamente Francesco Starace.

Rosell se ha reunido con el primer directivo de Enel, dueño de Endesa, cuya relación con el ministro de Industria es sustancialmente mejorable

Las diferencias entre el primer directivo de Enel y el actual presidente de Endesa han sido aireadas con frecuencia por el uso que ha hecho la matriz italiana de la filial española. Especialmente, tras reducir el tamaño de la que fuera la primera eléctrica de Latinoamérica a una compañía puramente nacional -Enel se quedó con los principales activos- y generadora únicamente de dividendos para Roma, sin posibilidad de crecer geográficamente. Aunque las partes niegan oficialmente estas desavenencias y aceptan un matrimonio de conveniencia, lo cierto es que Starace no invitó a Prado a la presentación del nuevo plan estratégico de la multinacional italiana llevada a cabo el miércoles en Londres pese al despliegue relevante de medios.

Un portavoz de la CEOE niega la mayor. Explica que Rosell sigue centrado en terminar su mandato al frente de la patronal, legislatura que expira en noviembre de 2018, fecha en la que tiene decidido dejar la institución. Además, agregan que el empresario catalán está muy satisfecho con su actual puesto de consejero en Caixabank y de Vidacaixa, la aseguradora de la entidad barcelonesa con sede ahora en Valencia. Admiten sus reuniones con Starace, pero las enmarcan en la celebración del Foro España-Italia celebrado a principios de octubre en Roma. Otras fuentes indican que Sánchez Llibre ha admitido en círculos empresariales el interés de Rosell por buscarse una salida para cuando abandone la CEOE, que el próximo 13 de diciembre se reúne en medio de una gran división interna.

(EFE)
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Lo cierto es que el ruido ya ha llegado a Moncloa y, por supueto, a Endesa, desde donde reconocen estar al tanto de estas maniobras. En ninguna de las dos atalayas de poder se esperan cambios inmediatos, pero todos recuerdan que no es la primera vez que el máximo mandatario de los empresarios españoles aparece como candidato a la presidencia de una empresa del Ibex 35. Anteriormente fue promovido para hacerse cargo de Caixabank cuando en Cataluña se hacían quinielas sobre el sustituto de Isidre Fainé. Y posteriormente, en 2016, movió ficha para asumir el primer puesto de mando en Gas Natural, empresa de cuyo consejo fue destituido en octubre de 2016 tras siete años en el órgano de gobierno y, precisamente, a los pocos meses de ser nombrado Fainé.

El factor catalán

Rosell es un hombre con experiencia en Endesa, ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Barcelona. A lo largo de su trayectoria profesional ha ocupado la presidencia de Enher (1996-1999) y de Fecsa-Enher (1999-2002), ambas empresas adquiridas por la que años atrás fue la primera eléctrica de España. Tras pasar por Corporación Uniland (2005-2006), formó parte del consejo de administración de Endesa en 2005 en calidad de independiente cuando Caja Madrid, actual Bankia,y presidida entonces por el fallecido Miguel Blesa, pidió más puestos en representación de su 10%. Cuando Acciona y Enel tomaron el control de la compañía energética, a finales de 2007, Rosell abandonó el órgano de gobierno para dejar paso, entre otros, al propio Borja Prado.

Los compañeros de la CEOE acusan a jefe de la patronal de no haber sido suficientemente contundente con la posición sobre la independencia de Cataluña, donde Endesa obtiene cerca de un 30% de su Ebitda y es la primera eléctrica de la región. Sin embargo, Rosell tiene buen cartel entre algunos miembros del Gobierno de Mariano Rajoy, que verían con buenos ojos su ascenso para tratar de mejorar las relaciones con Enel, ahora totalmente rotas, además de hacer un guiño al próximo ejecutivo de la Generalitat.

Un factor con mucho peso dada la tensión política entre Madrid y Barcelona y que provocó que Prado prescindiese del consejo asesor de la eléctrica en Cataluña, repleto de empresarios, políticos, sindicalistas y catedráticos próximos al soberanismo. Un gesto que fue muy bien acogido en Moncloa, donde el todavía presidente ha tratado de recuperar el terreno pérdido tras la legislatura de Rodríguez Zapatero.

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