LOS COMPRADORES PIDEN REBAJAS O QUITAR inmuebles

Cataluña amenaza las ventas de carteras de Sareb y sus objetivos de negocio para 2017

La crisis catalana también ha golpeado al banco malo, que tiene dificultades para vender sus carteras. Los compradores exigen sacar los activos catalanes o rebajas de precios

Foto: Jaime Echegoyen, presidente de Sareb. (EFE)
Jaime Echegoyen, presidente de Sareb. (EFE)

Sareb siempre pone en marcha la venta de varias carteras de activos (inmuebles, crédito promotor, préstamos fallidos, etc.) a fin de año para completar los ingresos que ha obtenido en el resto del ejercicio con las ventas de inmuebles individuales. Pero estas operaciones se han encontrado un contratiempo inesperado esta vez: la crisis catalana, que ha frenado el apetito de los potenciales compradores. Estos llegan a pedir que o bien se rebaje el precio de las carteras, o bien se reduzca el peso de los activos situados en esa comunidad.

Fuentes cercanas al banco malo explican que algunas de estas ventas estaban ya bastante encarriladas pero se han frenado debido a los acontecimientos de las últimas semanas: "Los compradores suelen ser fondos internacionales, que se han asustado mucho con la intentona independentista. Ante la incertidumbre y el riesgo de más inestabilidad, sus cuarteles generales han dado la orden de no hacer nada en Cataluña. Así que han pedido a Sareb que reconfigure las carteras para disminuir la exposición a la región o bien que se valoren a un precio muy bajo que les compense de esos riesgos", explican.

Expositor de Servihabitat en el reciente salón inmobiliario Barcelona Meeting Point. (EFE)
Expositor de Servihabitat en el reciente salón inmobiliario Barcelona Meeting Point. (EFE)

Esta actitud concuerda con el parón que ha sufrido el mercado inmobiliario catalán en el último mes. Como ha informado El Confidencial, la actividad en Barcelona se ha congelado. Las visitas a las agencias inmobiliarias y a las casetas de ventas a pie de obra han descendido, las tasaciones han caído y los precios se han congelado. Algunos profesionales del sector van más allá y aseguran que las ventas han desaparecido en la región y que incluso algunos compradores han preferido perder la señal antes que seguir adelante con la operación.

Un portavoz de Sareb ha declarado que “no es cierto que la situación política en Cataluña esté afectando negativamente a los procesos de venta institucional que Sareb tiene en marcha en estos momentos, y que incluyen un porcentaje importante de activos localizados en esta comunidad autónoma. Los procesos de venta se están desarrollando con normalidad, con un alto interés inversor y precios interesantes. La previsión de Sareb es tenerlos cerrados antes de fin de año".

Sareb tenía previsto colocar hasta 1.200 millones de euros en estas ventas de carteras a fin de año, gracias a tres iniciativas: el llamado Proyecto Inés, la venta de una macrocartera con 400 millones de nominal de préstamos que tienen como colateral viviendas con el 20% situado en Cataluña; otro llamado Tambo, de hasta 300 millones de préstamos morosos sobre vivienda; y una nueva plataforma 'online' de venta de préstamos con una oferta de otros 400 millones. Alcanzar esa cifra en la situación actual se ha complicado extraordinariamente, según las fuentes consultadas.

El año iba muy bien hasta ahora

El problema generado en Cataluña amenaza con provocar que Sareb incumpla sus objetivos de negocio para 2017, un ejercicio que iba muy bien hasta junio, con un crecimiento de los ingresos de la entidad del 21%, hasta 1.710 millones. El banco malo acumula desde su nacimiento 3.200 millones de pérdidas, cuya absorción forzó a la amortización de todo el capital del banco malo y a la conversión de la deuda subordinada en acciones para recapitalizarlo.

Esto ha ocasionado que tanto el FROB como los bancos 'sanos' participantes en su capital hayan tenido que asumir un importante quebranto en sus cuentas que, en el caso del fondo público de rescate bancario, lo han obligado a ser recapitalizado con otros 3.000 millones de los contribuyentes.

El accionista no tendrá que poner más dinero

No obstante, los accionistas de Sareb no tendrán que poner más dinero aunque el banco malo sufra nuevas pérdidas, por un cambio contable que lo exime de reconocer las pérdidas latentes en la cuenta de resultados ni tampoco en el capital —en las cuentas de 2016 admitió que las minusvalías son de 3.389 millones—, y estas pueden compensarse en el balance con las provisiones dotadas en años anteriores.

Además, este cambio también se puede aplicar de forma retroactiva desde su inicio, con lo que esa pérdida acumulada de 3.200 millones se reduce a 751 millones según la nueva norma (lo cual no deja de ser un artificio, porque las minusvalías están ahí y se han comido todo el capital).

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