la compañía prescindió de los servicios de david Madí en julio

El ministro catalán de Energía que usaba Endesa como el palacio de los 'indepes'

Tanto Pallete como Borja Prado, que fue el que lo incorporó a Endesa, han concluido que Madí se ha convertido en un hombre tóxico al que la Moncloa no veía desde hace tiempo con buenos ojos

Foto: David Madí (i) junto a Artur Mas (d). (EFE)
David Madí (i) junto a Artur Mas (d). (EFE)

A las empresas que durante años han vivido del Boletín Oficial del Estado (BOE) les ha dado últimamente por tomar distancia con los inquilinos del Congreso de los Diputados, el centro de reunión donde se debate la democracia, antesala para muchos de un trabajo mejor remunerado en compañías sobre las que en algún momento dado tuvieron influencia en su cuenta de resultados a la hora de aprobar determinadas leyes. José María Álvarez Pallete, el nuevo presidente de Telefónica, prescindió de asesores nombrados por su predecesor, César Alierta, entre los que se encontraban exministros del PSOE, del PP y de la antigua Convergència i Unió.

Aunque aún le quedan mujeres e hijos de apellidos que hicieron carrera en el hemiciclo, Pallete quiso con esta maniobra demostrar que rompía con una etapa anterior en la que los asuntos privados se cocían en edificios públicos. Un vinculo muy mal visto en estos tiempos en los que se fiscaliza cualquier favor que no responde a los méritos profesionales y se reprueban las llamadas 'puertas giratorias'. Como adelantó El Confidencial el pasado 25 de julio, Endesa ha hecho lo mismo que Telefónica y ha eliminado de golpe todos los consejos territoriales que daban cabida a asesores de cualquier signo político y devoción.

Agustín MarcoAgustín Marco

Además de coincidir en la medida, lo que tienen en común Telefónica y Endesa es que han decidido prescindir de los servicios de David Madí, la mano derecha de Artur Mas durante muchos años, actual componedor de intereses entre empresas y administraciones y convencido del nacionalismo catalán más profundo. Precisamente, esta posición política es la que le ha costado perder dos empleos por los que, según algunas fuentes, cobraba 120.000 y 220.000 euros, respectivamente, casi 350.000 euros al año. Tanto Pallete como Borja Prado, que fue el que lo incorporó a Endesa cuando CiU ganó las elecciones de 2010, han concluido que Madí se ha convertido en un hombre tóxico al que la Moncloa no veía desde hace tiempo con buenos ojos.

Pese a su discreción, su buena capacidad de análisis, su agenda de contactos y su inteligencia política –muchos empresarios de Madrid lo utilizaban para conocer cómo se respiraba por los pasillos de la Generalitat–, a Madí le ha perdido en los últimos tiempos su independentismo más carnal. Nieto de Joan Baptista Cendrós, fundador de Òmnium Cultural, conocido soberanista de los años sesenta y setenta, nunca ha ocultado su visión de Cataluña como una nación propia. El fue el inventor del eslogan “derecho a decidir”, reclamación democrática que hizo salir a la mitad de la ciudadanía de la Comunidad Autónoma a la calle para demostrar al Estado el sentir del 'poble catalá'.

David Madí ha perdido dos trabajos de asesor del Ibex 35 por los que cobraba 350.000 euros debido a su pasión en favor del 'procés' catalán

Según explican fuentes próximas a Endesa, Madí utilizaba la majestuosa sede de la eléctrica en Barcelona para atender a sus amigos más próximos al 'procés'. A varios los colocó en el propio consejo asesor, nueve de cuyos trece miembros eran declarados nacionalistas. En lugar de reunirse en las oficinas de Nubul Consulting, su pyme de asesoría estratégica, el gurú de Artur Mas –”mi colaborador más cercano, más valiente y más querido”– recibía a sus colegas ideológicos en su despacho del grupo energético español controlado por la italiana Enel. Una empresa pública de la que el Gobierno de Mariano Rajoy y su ministro de Energía, Álvaro Nadal, no ocultan sus desavenencias públicas.

Madí, que en 2003 tuvo que dimitir de la Generalitat por manipular encuestas, ha servido durante mucho tiempo a Telefónica y a Endesa como termómetro de las maniobras de Mas, de Oriol Junqueras, Raúl Romeva y después de Carles Puigdemont. El estratega les informaba a pie de obra de la construcción de la nación catalana, de cómo sería la relación posterior con Madrid y de cómo les afectaría a sus negocios, especialmente a la energética, que tiene cuatro millones de clientes entre Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona.

La sede de la eléctrica en Barcelona servía para reuniones sin disimulos de algunos de los representantes más radicales del soberanismo

Según las mismas fuentes, Madí estaba tan convencido de que la independencia no perjudicaría los intereses de estas dos grandes del Ibex 35, que a un alto directivo de Endesa le llegó a decir que, en el caso de consumarse la separación, “en dos días tú y yo arreglamos la conexión eléctrica entre España y Cataluña”. Una aseveración sin fisuras del representante de Endesa y Telefónica en el 'nou estat' que a los interlocutores les sonó a fanfarronería del que parecía presentarse como el futuro ministro de Energía de la Generalitat. Un aserto que igual no era tan descabellado, porque Madí sabe que en los 'paisos catalans' están tres de las siete centrales nucleares que aún quedan en el Estado tras el cierre de Garoña, por lo que antes o después Madrid no tendría más narices que sentarse a negociar.

Lo que hizo considerar a Borja Prado –y también a Pallete– que Madí no podía seguir ni un minuto más en Endesa y en Telefónica fue cuando supieron que por los salones de su sede en la Ciudad Condal circulaban sin disimulos Joan Ignasi Elena, exportavoz del Pacto por el Referendum, Francesc Homs, el 'exconseller', exdiputado y último mártir del PDeCAT, y Jordi Turull, el 'conseller' de presidencia y portavoz del Govern, el nuevo altavoz del independentismo más feroz. La excusa oficial era que había que hablar con todos y pulsar el latido soberanista. Pero el asunto llegó a los oídos de Soraya Sáenz de Santamaría, cliente del año del AVE Madrid-Barcelona, quien hizo saber a los prohombres del Ibex que aquello no tenía un pase. Especialmente si tanto Pallete como Prado quieren jugar un papel relevante en el nuevo orden empresarial tras las caídas en desgracia de Alierta, los recelos sobre Isidro Fainé (La Caixa) y la enemistad eterna con Ignacio Galán (Iberdrola) y Francisco Gonález (BBVA).

Madí todavía no ha actualizado su perfil profesional de LinkedIn, donde sigue apareciendo como President of Advisory Council at Catalonia, además de Senior Vice President de Applus, la otra compañía cotizada de la que continúa en nómina.

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