TRAS LA REUNIÓN de SÁNCHEZ ASIAÍN CON EL BCE

Bruselas da 24 h a Santander y BBVA para comprar el Popular antes de su resolución

El Popular quemó ayer su último cartucho ante el BCE, que dejó al banco a merced de que haya una solución 'casera' negociada con el Gobierno. De lo contrario, irá a resolución

Foto: El presidente del Banco Popular, Emilio Saracho. (EFE)
El presidente del Banco Popular, Emilio Saracho. (EFE)

El banco Santander ha adquirido el Banco Popular este miércoles 7 a las 08.00 de la mañana por un euro tras el ultimátum del Banco Central Europeo. El texto a continuación responde a la información previa a la comunicación de la Junta Única de Resolución europea a primera hora de esta mañana. La CNMV ha acordado la suspensión de la negociación de Banco Popular tal y como lo ha comunicado en un hecho relevante.

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El tiempo se agota para el Banco Popular. El Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (UE) han decidido que el futuro de la histórica entidad financiera se tiene que resolver este mismo miércoles. Según fuentes informadas del proceso, ambas instituciones pidieron el martes a Banco Santander y BBVA que presentasen en un plazo de 24 horas las ofertas indicativas por la entidad presidida por Emilio Saracho ante la elevada incertidumbre por la que atraviesa. El desplome del precio de la acción (más de un 50% tras ocho jornadas consecutivas de pérdidas) y la retirada de depósitos han hecho inviable que el propio banco gestionase los tiempos para su recapitalización.

[¿Qué me puede pasar si tengo dinero metido en el Banco Popular?]

Por estos motivos, el Mecanismo Único de Resolución (MUR), con sede en Bruselas, ordenó en la tarde del martes a Banco Santander y BBVA que a partir de las 22:00 confirmaran si tenían intención de formalizar una oferta en firme por la totalidad del Banco Popular. A partir de ese momento, consejeros de ambas entidades se pusieron a trabajar con los departamentos de riesgos para valorar cómo podían articular una oferta por la institución, pese a la insuficiente información disponible sobre sus estados contables y su balance, según explicaron ayer por la noche fuentes financieras.

La presidenta del Banco de Santander, Ana Patricia Botín, y el presidente del BBVA, Francisco González.
La presidenta del Banco de Santander, Ana Patricia Botín, y el presidente del BBVA, Francisco González.

Los equipos dirigidos por Ana Botín y Francisco González se comprometieron a que este mismo miércoles pondrían sobre la mesa una oferta, pero estaría condicionada a que el Gobierno de España o bien la Comisión Europea ofrezcan algún tipo de garantías. En el fondo, tanto Santander como BBVA temen el impacto que puedan representar los previsibles litigios legales a los que tendrían que hacer frente por las demandas de inversores particulares e institucionales con motivo de las pérdidas acumuladas tras la ampliación de capital de 2.500 millones realizada hace justo un año.

La cuestión que anoche estaba aún en el aire era saber si Bruselas o el Estado español se harían cargo de las potenciales reclamaciones de los pequeños ahorradores y los inversores profesionales. De no ser así, el MUR pondrá en marcha el proceso de resolución del Banco Popular, que pasará a ser administrado por representantes del Banco Central Europeo. Luis de Guindos, que ha pasado el fin de semana en Estados Unidos, ha estado en contacto con las autoridades comunitarias, así como con BBVA y Santander, para acercar posturas y buscar una solución consensuada.

La reunión con el BCE

Esta reacción de urgencia tuvo lugar después de la tan esperada reunión del Banco Popular con el BCE, a la que no asistió Emilio Saracho sino su segundo, Ignacio Sánchez Asiaín. El resultado de la cita despejó las dudas que pudiera haber sobre la capacidad del banco para resolver por sí solo el proceso de venta. Los responsables europeos dejaron claro que el tiempo se había agotado, de manera que resulta inoperativo conceder más meses al actual equipo de la entidad para seguir adelante con su hoja de ruta, pese a que le garantizara toda la liquidez necesaria. Solo cabe la venta inmediata o la resolución.

Ante esta previsible tesitura, el Ejecutivo ha estado abonando el terreno para que hubiera ofertas caseras que evitaran el dudoso honor para el Popular de ser el primer banco rescatado por el Mecanismo Único de Resolución Europeo (MUR). Aunque las conversaciones estaban más avanzadas con el Santander, al final también el BBVA se ha sumado al proceso, según han puntualizado fuentes informadas de las negociaciones, aunque en ambos casos el sentir es muy similar, ya que son conscientes del riesgo que implica plantear una oferta sin garantías respecto a las ventajas de interesarse por activos del Popular una vez haya entrado en resolución y sea saneado.

El ministro de Economía, Luis de Guindos. (EFE)
El ministro de Economía, Luis de Guindos. (EFE)

Además de un histórico del sector financiero español, también está en juego parte del crédito político de Luis de Guindos, que pretende evitar a toda costa lo que podría considerarse como un fracaso personal. "Para el ministro y para el Banco de España sería un papelón que el Popular acabara en resolución, después de decir que el problema estaba en las cajas de ahorros y que había quedado solucionado con el rescate de 2012, o, más recientemente, tras repetir que el banco era solvente y que no había de qué preocuparse", según una de las fuentes consultadas. El propio portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, aconsejaba el viernes “tranquilidad absoluta” a los ahorradores porque “España tiene un sistema financiero sólido, de los más sólidos de Europa, y podemos estar tranquilos ante cualquier eventualidad”.

Por ello, la prioridad ha sido buscar una "solución doméstica" que evite la resolución del Popular. El pasado fin de semana, Luis de Guindos y Ana Botín coincidieron en EEUU con motivo de la reunión del Club Bilderberg, donde el titular de Economía pudo recordar a la financiera que el Santander no se ha quedado con ninguna entidad inviable durante la crisis, a diferencia del resto de los grandes, y que se debe evitar un riesgo reputacional para 'nuestro' sector financiero (y para el propio país). Desde esa cita, la velocidad de los acontecimientos ha precipitado todo, hasta el punto de que el propio ministro, pese a estar al corriente de la situación, aún continúa fuera de España.

En caso de fructificar alguna de las ofertas, Santander o BBVA tendrán que realizar una ampliación de capital. Bloomberg publicó el martes que para el caso de la entidad de Ana Botín barajaría una emisión de 5.000 millones, muy por debajo de los 12.500 estimados por Société Générale, que fijaba esa necesidad para el banco de Francisco González en 9.300 millones. Y llegados a este punto, las opciones son mínimas y el margen de oferta muy reducido. "Los accionistas del Popular tendrán que elegir entre venderlas a un precio muy bajo o que directamente no valgan nada si va a resolución", explican. Además, como la oferta se haría mediante canje de acciones, siempre tendrán el potencial alcista en bolsa de las del comprador —aunque sean pocas—.

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