ampliación de la querella

Vuelco en el caso de American Express por presuntas pruebas falsas de la multinacional

Un 'mail' enviado desde una dirección que aún no se había creado y dos socios con versiones contradictorias amplían el caso que amenaza con sentar en el banquillo el CEO mundial de Amex

Foto: El presidente mundial de American Express, Kenneth Chenault, ha sido imputado por la Justicia española. (Reuters)
El presidente mundial de American Express, Kenneth Chenault, ha sido imputado por la Justicia española. (Reuters)

La batalla judicial que desde hace dos años enfrenta a la pyme española, Trappit, con el gigante Global Business Travel, filial de viajes de American Express, ha dado un vuelco en las últimas semanas, con una ampliación de querella por presuntas pruebas falsas presentadas por la multinacional.

Uno de los argumentos que siempre ha esgrimido Amex para defender su inocencia es que el programa informático que Trappit le acusa de haber robado, en realidad fue un desarrollo que realizó en parte internamente, y, en parte, contratando los servicios de una pequeña firma bautizada como Vitusium.

Como prueba, la multinacional ha aportado una factura proforma, aunque el tribunal encargado del caso le ha solicitado en varias ocasiones la factura pagada y un 'mail' que se remitió desde Amex a Vitusium detallando las horas de trabajo empleadas por la pyme.

Este correo electrónico está fechado, según la documentación aportada por la multinacional al juzgado 51 de Plaza de Castilla encargado del caso, el 26 de noviembre de 2014 y enviado desde una dirección de correo @gbtspain.com.

Las sospechas de pruebas falsas aparecen cuando se comprueba, en el registro oficial, que este dominio no fue creado hasta el 29 de enero de 2015, hecho que ha llevado a Trappit a presentar una ampliación de querella criminal por los presuntos delitos de estafa procesal, falsedad documental y falso testimonio.

Desde la multinacional han señalado que, "las acusaciones de Trappit son totalmente falsas. Cada uno de los documentos entregados por Global Business Travel Spain SL (GBT Spain) al Tribunal es una copia auténtica y exacta del registro que se guardó en el curso normal del negocio, y se informará detalladamente al juzgado si así lo solicita. No ha existido mala conducta de ningún tipo".

Informáticos consultados por este medio aseguran que, en la operativa normal de una compañía que cuente con las mínimas medidas de seguridad, una dirección de correo que no haya sido creada oficialmente es rechazada por el propio servidor saliente. No obstante, reconocen que, técnicamente, sería posible hacerlo si el grupo carece de los filtros de seguridad o se recurre a prácticas más propias de 'hackers', pero descartan cualquier fallo técnico, ya que requiere hacerse con intención.

En los correos que en las mismas fechas de la factura proforma -y en los primeros meses de 2015- Trappit seguía intercambiándose con GBT dentro del testeo que la multinacional estaba haciendo de la herramienta de la pyme para decidir si la integraba en su sistema, las direcciones de correos de los responsables de la filial de American Express seguían enviándose desde la dirección @amexbarcelo.com.

La espada de Damocles sobre el CEO mundial

En su ampliación de querella, Trappit también hace referencia a las diferentes versiones de los dos socios de Vitusium que han sido llamados a testificar. Uno de ellos, Daniel Mate, manifestó que "la factura se corresponde con unos servicios reales prestados por un trabajador de su empresa que cede a Amex para desarrollar una apliación informática". De hecho, el presunto falso 'mail' fue enviado por este trabajador a Vitusium.

El otro, Pablo Vicente Chacón, señaló que dicha persona era "trabajador de Amex y amigo de Daniel Maté, que le pidió al anterior si podía facturar unos trabajos que iba a realizar para Amex como si los hubiese realizado Vitusium". Sobre esta declaración, Trappit asegura que "es evidente que la citada factura aportada por los letrados de la parte querellada en representación de sus clientes es falsa, ya que se ha emitido por una empresa que no ha hecho trabajo alguno para Amex".

El caso de Trappit contra American Express ha llevado a que, en varias ocasiones, la justicia española haya dictado enviar unas rogatorias a Estados Unidos y Reino Unido para, formalmente, citar en calidad de querellados (la antigua imputación) a varios altos cargos de la multinacional, con el presidente y consejero delegado mundial, Kenneth Chenault, a la cabeza.

Sin embargo, esta orden sigue sin cumplirse a pesar de que la Audiencia Provincial emitió un auto contra el que no cabe recurso, hace ya seis meses, emplazando al juzgado de instrucción número 51 de Madrid, encargado del caso, a que enviase las rogatorias.

La entonces titular, Carmen Rodríguez Medel-Nieto, que previamente había intentado archivar el caso, nunca ejecutó esta orden, lo que conllevó que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) abriera una investigación. A principios del presente año, la magistrada salió de este juzgado, al frente del cual está, actualmente, un juez sustituto.

En medio de esta batalla judicial, Trappit acaba de cerrar una ronda de inversión por importe de dos millones de euros que ha contado con el respaldo de Banco Sabadell y de la gestora hispano-israelí Swanlaab Venture Factory, dinero que prevé destinar a su expansión internacional.

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