cuenta con un entramado de 50 sociedades

Florentino Pérez desmonta la telaraña 'offshore' de ACS y envía un dardo a Rajoy

La constructora ha decidido colaborar con Hacienda para liquidar las sociedades que tiene en la actualidad en países con baja tributación para eludir el pago de impuestos

Foto:  El presidente de ACS, Florentino Pérez (c), durante una junta de accionistas. (EFE)
El presidente de ACS, Florentino Pérez (c), durante una junta de accionistas. (EFE)

ACS se ha tomado muy en serio las advertencias de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para mejorar su gobierno corporativo y las de Hacienda para cumplir con las obligaciones fiscales. Por ello, Florentino Pérez ha decidido nombrar el próximo 5 de mayo un consejero delegado y liquidar de forma progresiva las sociedades domiciliadas en paraísos fiscales, entre los que destacan Panamá, Islas Caimán, Hong Kong, Singapur y Gibraltar.

Así consta en el informe anual que ACS ha remitido a sus accionistas de cara a la próxima junta general ordinaria, que se celebrará a principio del próximo mes. La compañía ha aprobado una política fiscal corporativa para mantener una relación colaborativa con las administraciones tributarias, “basada en la confianza mutua y la transparencia”. Para ello, el grupo constructor se compromete a “no crear estructuras societarias artificiosas ajenas a la actividad empresarial de la sociedad con la única finalidad de reducir el pago de impuestos, o de conseguir opacidad”.

La multinacional, de la que Florentino Pérez es el mayor accionista, con el 12,5% del capital, también se compromete a “no realizar transacciones entre entidades controladas que pretendan la erosión de bases imponibles y el traslado artificial de beneficios a territorios de baja tributación”. ACS agrega que todas las empresas del grupo cumplen en cada país las normas fiscales aplicables en materia de transparencia e información fiscal.

Para demostrar esta voluntad, la compañía descarta constituir nuevas filiales en paraísos fiscales o en países de tributación laxa, salvo las necesarias para la ejecución de obras, así como acometer la progresiva liquidación de las preexistentes. Dentro de las 1.075 sociedades que componen el perímetro de consolidación del 'holding', ACS cuenta con 11 subsidiarias residentes en paraísos fiscales dependientes de la australiana Cimic (siete de ellas en Mauricio, dos en Islas Caimán y una en Macao y Fidji) y una dependiente del área industrial, en Gibraltar, donde realiza trabajos de instalaciones.

Asimismo, la constructora dispone de 39 sociedades en países con bajos impuestos, como Hong Kong, Panamá, Singapur, donde en 2016 obtuvo ventas por 1.801 millones de euros, más otras cinco filiales en territorios de similares características sin detallar. En conjunto, ACS asegura que el pasado año tuvo gastos por impuestos por 408 millones de euros. El grupo tiene previsto presentar ante la Hacienda española la información desglosada por país, que es susceptible de intercambio con las autoridades fiscales de otras jurisdicciones.

Aviso a la ministra de Trabajo

No obstante, Florentino Pérez saca pecho de lo que ACS abonó en impuestos en 2016 en España, donde desarrolla un 13% de su actividad y tiene su sede central. En concreto, 85 millones de euros correspondientes a los pagos a cuenta del ejercicio 2016. Un desglose que la compañía no solía hacer habitualmente en sus informes anuales y que este año ha detallado después de la entrada en vigor del real decreto de Cristóbal Montoro por el que gravó los beneficios fiscales que se apuntaban las empresas cotizadas. A ACS le supuso una factura de 155 millones.

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. (EFE)
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. (EFE)

La sociedad también manda un mensaje a la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, al indicar que las cargas fiscales y sociales más importantes son las relacionadas con sus empleados. En este sentido, ACS especifica que dichas cargas representan un 33,2% de media del gasto de personal total en los ocho principales países del ámbito OCDE en los que opera el 'holding' y que aportan un 81% de su cifra de negocio. “Ello implica que las cantidades pagadas por las empresas del grupo a las distintas administraciones nacionales por retenciones de impuestos del trabajo y cotizaciones sociales representan una magnitud equivalente a seis veces el dividendo que se viene pagando a los accionistas de ACS”, sentencia. Es la primera vez que ACS hace un desglose de lo que paga al Gobierno por mantener la mano de obra.

La multinacional cuenta con 176.755 trabajadores repartidos por los cinco continentes, que le suponen un gasto de 6.752 millones, por lo que se podría deducir que el salario medio asciende a 38.200 euros. No obstante, la remuneración de la cúpula directiva es mucho mayor, como refleja que Florentino Pérez tiene una retribución total de 5,93 millones. La compañía obtuvo un beneficio de 751 millones de euros en 2017, un 3,5% más.

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