los precios y la falta de infraestructuras desaniman al cliente

¿Sin coches antiguos en 2025? Carmena y Colau dispararán la cuota (0,2%) de eléctricos

Los coches eléctricos apenas suponen el 0,2% de las compras totales, muy por debajo de Holanda (10%) o Noruega (23%). Pero las restricciones de Madrid y Barcelona ayudarán a revertir la situación

Foto: Boina de contaminación en Madrid. (EFE)
Boina de contaminación en Madrid. (EFE)

Precios caros y falta de incentivos. Son algunos de los motivos por los que tan sólo el 0,2% de los conductores se decanta por un coche eléctrico cuando va al concesionario. Pero las restricciones al tráfico impuestas por las alcaldesas de Madrid y Barcelona, Manuela Carmena y Ada Colau, se convertirán en un aliciente y dispararán las ventas de este tipo de vehículos a medio plazo. Así lo estima el socio de Monitor Deloitte y autor del estudio "Un modelo de transporte descarbonizado para España en 2050", Alberto Amores.

Reducir la velocidad a 70 km/h en la M-30 a partir del año que viene, prohibir aparcar en el interior de esta autopista a los coches sin distintivo ambiental desde 2020 y limitar su uso en 2025 son algunas de las medidas previstas en el Plan de Calidad del Aire del ayuntamiento de Madrid, aunque una de las que más ha dado que hablar tiene que ver con los vehículos más antiguos. Todos los que hayan sido matriculados antes del año 2000 (gasolina) o antes de 2006 (diésel) no podrán circular en la capital a partir de 2025 al estar clasificados por la DGT como no sostenibles.

Colau ya anunció una medida parecida para reducir las emisiones contaminantes en la zona metropolitana de Barcelona, donde los turismos matriculados antes de 1999 y las furgonetas con matrícula anterior a 1996 deberán quedarse en el garaje a partir del 1 de enero de 2016. Tampoco podrán circular por los 40 municipios de su alrededor con el objetivo de bajar un 30% las emisiones vinculadas al tráfico en un plazo de 15 años.

"Sin duda, estas restricciones influirán en las decisiones de compra de los conductores. Desde ahora se decantarán por coches menos contaminantes", explica Amores a este periódico. Y es una buena noticia, sobre todo si tenemos en cuenta que España está a la cola de Europa en circulación de coches eléctricos: apenas 6.500 en 2015, una cifra irrelevante si se compara con un parqué de 22 millones de vehículos. La cifra ascendió a 11.000 el año pasado y la cuota de mercado se mantiene en el 0,2%, pero aún queda mucho camino por recorrer para ponernos al nivel de Holanda (10%) o Noruega (23%). ¿A qué se deben estas enormes diferencias?

Fuente: Deloitte
Fuente: Deloitte

Noruega, Holanda y California son los países que más en serio se toman esa necesaria etapa de transición hacia los coches eléctricos o híbridos enchufables, con exenciones fiscales y subvenciones cuantiosas para abaratar su compra. "Los precios de las baterías están cayendo y los fabricantes están aumentando la autonomía de sus vehículos eléctricos. Entre 2021 y 2025, las tarifas serán parecidas a las de los coches convencionales", estima el socio de Deloitte. Pero para eso hace falta que España elabore un programa de incentivos mucho más generoso y mantenido en el tiempo. El actual plan Movea apenas llega a 40 millones de euros acumulados desde 2009, una cantidad "ridícula" si se compara con los 1.200 millones del plan PIVE.

"Es frustrante para los que acuden al concesionario en busca de un vehículo eléctrico y se enteran de que el plan se ha agotado. La mayoría decide esperar al año que viene o se compra otro coche", señala Amores. No obstante, los concesionarios reciben cada vez más gente interesada. De hecho, la venta de los Tesla se disparó un 450% en 2016, con 55 unidades vendidas respecto a las 10 del año anterior, y todo pese a su elevado precio de salida (entre 70.000 y 100.000 euros). Los hay mucho más económicos, con tarifas que oscilan entre 18.000 y 40.000 euros en el caso de los más pequeños.

Pocos puntos de recarga

El problema es que más barato implica menos autonomía, y aquí encontramos otro de los factores que echa para atrás a los clientes. Amores es optimista y prevee que los 400 kilómetros de hoy se convertirán en 800 dentro de pocos años, aunque la clave para animar a los conductores con dudas está en instalar más puntos de recarga. Según el citado estudio de Deloitte, tan sólo existen 1.700 postes en la vía pública, una cantidad muy inferior a los 18.000 de Holanda, 7.000 de Noruega o 5.500 de Alemania. El coste de inversión necesaria para estimular la compra asciende a 100 millones al año, una cantidad perfectamente asumible en opinión de Amores.

Fuente: Deloitte.
Fuente: Deloitte.

Los expertos sugieren que se prohíba la venta de vehículos contaminantes a partir de 2040Sólo así se podrá superar el reto de tener seis millones de vehículos eléctricos en circulación en 2030, una medida necesaria para acercarnos a los objetivos de descarbonización fijados por Bruselas: reducir las emisiones contaminantes entre un 80% y un 95% hasta el año 2050. "Las políticas actuales son claramente insuficientes", subraya el informe de Deloitte. Y va más allá al sugerir que se prohíba tanto la entrada de coches convencionales en los núcleos urbanos a partir de 2025 como su venta desde 2040 en adelante. Colau ya limitó el tránsito de vehículos contaminantes en el área metropolitana de Barcelona a partir de 2020.

"Antes nadie miraba el nivel de emisiones cuando iba a comprarse un coche. Ahora sí", celebra Amores. Está por ver si las autoridades hacen algo más que restringir el tráfico en las urbes para mejorar la calidad del aire.

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