volverá a pagar el dividendo en metálico

Florentino retrasa su sucesión y descarta construir el muro de Trump en México

El presidente de ACS ha dejado en el aire el nombramiento del consejero delegado y ha asegurado que no tiene intención de postularse para la faraónica obra de Estados Unidos

Foto: Florentino Pérez. (EFE)
Florentino Pérez. (EFE)

Con cara entre sorpresa e incomodidad, Florentino Pérez ha tenido que hacer frente a la presentación de resultados anuales de ACS, un acto en el que lo de menos han sido los resultados conseguidos en 2016. El presidente de la constructora ha vuelto a dejar en el aire su sucesión al frente de la mayor contratista de obras del mundo, pese a lo cual ha asegurado que no tiene intención de acudir al concurso para levantar el muro entre la frontera de Estados Unidos y México.

“Ni nos hemos planteado el muro de México ni es nuestra especialidad. En Estados Unidos tenemos una cartera de 19.000 millones, pero nuestras obras están relacionadas con las infraestructuras”, ha explicado Florentino Pérez, que ha tenido algunos problemas para pronunciar correctamente en inglés algunos de los proyectos terminados o ganados el pasado año. “Esperamos beneficiarnos de los nuevos planes de infraestructuras del nuevo Gobierno”, ha añadido en relación a los anuncios de Donald Trump de mejorar los aeropuertos, carreteras y trenes de Estados Unidos.

ACS, cuyo primer mercado de Latinoamérica es precisamente México y en especial Pemex, la petrolera pública del país, tiene puesta sus ilusiones en el crecimiento de Dragados USA, la holding desde la que ha conseguido mejorar un 21% sus beneficios en la primera potencia del mundo. Todo lo contrario que en España, donde la constructora prevé “pocas alegrías” en los dos próximos años. “Creo que España ha tocado fondo y que ha habido un incremento del 2% en el negocio de edificación”, ha explicado Angel García Altozano, director general corporativo y mano derecha de Florentino Pérez. Pero ha matizado que “teniendo en cuenta que España tiene un presupuesto deficitario, no esperamos grandes noticias en gasto público en infraestructuras”.

Vista de una pintada sobre la cerca fronteriza que divide al estado de Mexicali ( México) y Calexico (EEUU). (Efe)
Vista de una pintada sobre la cerca fronteriza que divide al estado de Mexicali ( México) y Calexico (EEUU). (Efe)

Más le ha costado argumentar al presidente de ACS la demora en el nombramiento de Marcelino Fernández Verdes como consejero delegado, anuncio que hizo hace casi tres años, pero que no ha puesto en marcha. “Marcelino ha hecho un trabajo espectacular, extraordinario, no es fácil comprar empresas con actividades en USA y en Australia. El trabajo se ha visto reflejado en los resultados de estas compañías”, en relación a Hochtief y Cimic. Pero ha vuelto a no ser preciso sobre cuándo le premiará por esta función: “Estamos viendo cómo simplificamos la estructura directiva. Vendrá lo antes posible, pero tranquilos que para mi será una gran satisfacción”.

De lo que si se ha mostrado satisfecho el mayor accionista de ACS, con el 12,8% del capital tras la salida progresiva de los March -apenas tiene el 5,2%- es de los resultados del grupo. “Como todo el mundo sabe estamos en un proceso de transformación para ser líderes en el sector de infraestructuras en el mundo y en especial en los países desarrollados”, ha explicado Florentino Pérez, al que algunos inversores le han preguntado por qué no ha conseguido el objetivo anunciado de alcanzar los 1.000 millones de beneficio en 2016. “Efectivamente, el objetivo era obtener un beneficio de 1.000 millones dentro de un proceso en el hemos conseguido reducir la deuda y mejorar los márgenes operativos”, se ha limitado a señalar.

 El presidente de ACS, Florentino Pérez (c), durante una junta de accionistas. (Efe)
El presidente de ACS, Florentino Pérez (c), durante una junta de accionistas. (Efe)

Dividendo en efectivo

El presidente de ACS ha indicado que este año espera aumentar un 10% la cartera de obras y elevar entre un 8 y un 10% el beneficio neto, “mejorando la eficiencia operativa, financiera y de capital”. Pérez ha añadido que el consejo de administración estudiará el cambio del modelo del pago del dividendo, que seguramente pasará de abonarse en papel -con acciones- a desembolsarse íntegramente en efectivo, como el grupo hacía hasta que en 2012 suprimió la retribución al accionista por las pérdidas derivadas de la inversión fallida en Iberdrola.

Altozano también ha adelantado que, tras la reducción a la mitad de la deuda en 2016, la multinacional va a pedir la obtención del rating o calificación de solvencia, que a ACS le habían denegado en varias ocasiones firmas como Moody´s y Standard & Poor´s por su elevado pasivo. Una paso adelante para poder financiarse en los mercados de capitales sin tener que recurrir constantemente a la banca.

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