Se buscan culpables: Nadal y la CNMC se pasan la 'patata caliente' del precio de la luz
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el SISTEMA DE FORMACIÓN DE PRECIOS, EN ENTREDICHO

Se buscan culpables: Nadal y la CNMC se pasan la 'patata caliente' del precio de la luz

El Gobierno y la CNMC llevan semanas discutiendo tras las bambalinas el grave problema de la subida de la luz que, de momento, no parece tener una solución clara

Foto: El ministro de Energía, Álvaro Nadal, durante la rueda de prensa ofrecida ayer en la sede del ministerio.
El ministro de Energía, Álvaro Nadal, durante la rueda de prensa ofrecida ayer en la sede del ministerio.

El ministro de Energía, Álvaro Nadal, no ha tenido más remedio que pasar de las musas al teatro e intervenir, aunque sea de a poquitos, en el mercado español de la electricidad. El cable suelto se ha localizado en el sector del gas como materia prima indispensable en estos momentos para la producción de energía eléctrica, y los culpables han resultado ser las empresas comercializadoras, que han aprovechado el repunte de la demanda para subirse a la parra con niveles de precios desconocidos hasta ahora en España. Es el primer golpe de efecto al que seguirán otros en las próximas semanas, a poco que la oleada de frío polar siga 'calentando' el debate político y social sobre el recibo de la luz.

Foto: El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal. (EFE)

Las medidas oficiales anunciadas por el máximo responsable de la política energética se producen después de un intenso tira y afloja entre el Ministerio de Energía y la CNMC como entidad de regulación y supervisión del sector eléctrico. El ministro intenta desde hace semanas que el organismo presidido por José María Marín Quemada asuma el problema en primera persona y ponga en marcha una investigación oficial del mismo calado que la llevada a cabo a raíz de la última subasta Cesur de diciembre de 2013. En aquella ocasión, fue el exministro de Industria José Manuel Soria quien solicitó la mediación del regulador que provocó acto seguido la modificación del sistema de fijación de precios en el mercado.

La diferencia con lo ocurrido hace tres años es que entonces existía un culpable claramente identificado o, al menos, eso fue lo que deparó la denuncia expuesta por el anterior ministro contra las empresas eléctricas. Las acusaciones de manipulación de precios motivaron fuertes tensiones en la CNMC, que ahora se está moviendo con pies de plomo antes de provocar una reacción contraria en el sector. Dentro del regulador, consideran que el tono de la controversia que ha surgido en España por los precios de la luz es excesivo, y aunque su presidente ha calificado como “inquietante” la situación, los responsables técnicos de la institución supervisora se resisten a abrir una investigación formal como la que desea y reclama más o menos directamente Álvaro Nadal.

La CNMC ha mostrado inquietud ante los precios de la luz pero se resiste a emprender una investigación oficial como quiere y reclama el ministro Nadal

La CNMC considera que el incremento vertiginoso que vienen registrando un día sí y otro también los precios de la electricidad es la consecuencia lógica del momento estacional del año, donde las temperaturas especialmente severas provocan un repunte de la demanda. De hecho, esta misma semana Red Eléctrica ha registrado consumos en el país de 41.000 megavatios/hora, lo que supone un récord histórico que ha podido ser atendido gracias a una potencia instalada de 110.000 megavatios. Todo ello con el agravante de una sequía y un anticiclón que impiden la eficiencia de fuentes energéticas más baratas, lo que obliga a una mayor utilización de los ciclos combinados de gas que elevan el coste de la energía de acuerdo con la evolución al alza del mercado internacional del petróleo.

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La tormenta perfecta ha demostrado la volatilidad del actual mecanismo de precios en el sector, fundamentado en un mercado marginalista donde la tecnología más cara es la que marca el precio final. Un sistema que ha funcionado a satisfacción del contribuyente cuando la energía ha sido abundante en sus diferentes fuentes de producción: nuclear, eólica y sobre todo hidráulica, pero que se ha vuelto en contra cuando ha sido necesario recurrir a los 'mecheros' de gas o ciclos combinados, en los que las empresas eléctricas se dejaron hasta la camisa con inversiones multimillonarias orientadas a incrementar la potencia instalada. Los apagones del invierno de 2001, que dejaron a oscuras a José María Aznar en el Palacio de la Moncloa, motivaron una reactivación del sector que ha convertido ahora a España en flamante exportador de energía eléctrica.

Precisamente la venta diaria de 2.000 megavatios/hora a Francia es otra de las razones que han motivado la subida del precio de la luz en nuestro país. El Gobierno de Hollande decidió hace meses paralizar hasta un total de 18 reactores nucleares por problemas de seguridad. Aunque en la actualidad solo un tercio de estos grupos energéticos permanecen fuera de servicio, lo cierto es que la situación de colapso eléctrico se ha visto agravada por la negativa de Alemania a exportar la producción que ahora necesita dentro de su propio territorio nacional. España ha aprovechado la oportunidad para vender a buen precio a Francia, pero lógicamente esto no ha hecho sino aumentar de manera decisiva la demanda, con el consiguiente incremento del precio en nuestro país.

El regulador considera que no existen incentivos para manipular el coste de la energía en el actual y volátil sistema de formación de precios eléctricos

El problema se ha ido recrudeciendo a medida que bajaban las temperaturas y la falta de lluvia reducía la producción de los pantanos. El Gobierno ha estado esperando en vano a la virgen de la Cueva, y en el entreacto la partida se ha desarrollado detrás de las bambalinas, con el Ministerio de Energía y la CNMC pasándose la patata caliente para ver si existían soluciones efectivas o se identificaba algún responsable que pudiera actuar de chivo expiatorio. El pasado 30 de diciembre, Nadal remitió una cara a Marín Quemada pidiendo que la CNMC tomase cartas en el asunto, pero el regulador prefiere, de momento, espantar los fantasmas y apelar a motivos naturales de la propia y lógica evolución del mercado.

Foto: Torre de tendido eléctrico. (EFE) Opinión

La eliminación de las polémicas subastas Cesur que llevó a cabo el Gobierno del Partido Popular constituye ahora el principal argumento de la CNMC para justificar que la progresiva tendencia al alza de estas semanas no puede ser atribuida en ningún caso a decisiones unilaterales e interesadas de las empresas eléctricas. El regulador ha expuesto al Ministerio de Energía que las suspicacias carecen de toda lógica, porque el actual sistema de precios voluntarios al pequeño consumidor (PVPC), aplicado a 13 millones de consumidores domésticos, se mueve a nivel horario, de manera que las compañías generadoras tendrían que asumir un riesgo permanente para hinchar de manera artificial los precios que luego repercuten a sus clientes.

La cotización de los precios de la energía representa en torno a un tercio del recibo de la luz, y el objetivo del ministro es forzar estos días una bajada del coste del gas a fin de reducir el importe marginal dentro del 'pool' eléctrico y contener la escalada que hoy alcanzará un nuevo máxio de 98,7 euros por megavatio/hora a las ocho de la noche. Pero lo peor es que, desde las ocho de la mañana, el precio estará todo el día por encima de los 90 euros. A la vista de estos datos, la única solución a corto plazo pasa por organizar una rogativa para que llueva.

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