AVE a La Meca: España pactó a la baja para evitar la hecatombe de los socios privados
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ARABIA SAUDÍ AMENAZÓ CON EJECUTAR LOS AVALES

AVE a La Meca: España pactó a la baja para evitar la hecatombe de los socios privados

La delegación española aterrizó en Arabia Saudí entregada a llegar a un acuerdo para evitar que el cliente tuviera la opción de ejecutar los avales, tal y como había amenazado

Foto: AVE Talgo fabricado para Arabia Saudí, conocido como el AVE de los peregrinos. (EFE)
AVE Talgo fabricado para Arabia Saudí, conocido como el AVE de los peregrinos. (EFE)

La renegociación del acuerdo con Arabia Saudí para construir el AVE a La Meca constituía laúltima oportunidad para evitar un descalabrode consecuencias insospechadas en la imagen de la‘marca España’,pero también en la posición financiera y bursátil de algunas de las principales compañías privadas que participan en el proyecto. Con este argumento,el nuevo ministro de Fomento,Íñigo de la Serna, trata de rebatir las reacciones encontradas que el llamado ‘pacto de Riad’ está generando en el seno del consorcio español adjudicatario del contrato con laSaudi Railways Organization (SRO).

Foto: Uno de los trenes de la empresa española Talgo. (EFE)

El presidente de Renfe,Pablo Vázquez, encabezó durante toda la semana pasada una delegación negociadora que llegó a la capital árabe“prácticamente entregada”,para conseguir una “solución de emergencia” ante el cariz que habían tomado los acontecimientos. Según fuentes oficiales, el presidente de la operadora saudí,Ramaih Mohammed al Rumaih, había advertido al antiguo ministro en funciones,Rafael Catalá, de que su compañía no tendría más remedio queejecutar los avalesde las empresas españolas si el proyecto no era entregado en la fecha contractual, prevista originalmente para el1 de enero de 2017.

El ultimátum, expuesto con tanta crudeza como singular cortesía, obligaba a unanegociación exprésprescindiendo de cualquier arbitraje previo, como el que había sido encargado poco antes del verano al consultor independiente escocésPaul Taggart. La SRO exigía al Gobierno español unacuerdo global por vía de apremioen el que aceptaba laprórroga indispensablede las obras planteada por las empresas contratistas.Pero al mismo tiempo solicitaba en contrapartida unarebaja drástica de los sobrecostes reclamados por las compañías españolas,cuyo importe acumulado alcanzaba cifras de hasta1.500 millones de euros.

La delicada situación por la que atraviesan algunas empresas del consorcio obligó a ceder parte de los sobrecostes a cambio de ampliar el plazo del contrato

Bajo estas condiciones, estaba claro que el consorcio español tenía todas las de perder a poco que las negociaciones se hubieran tensado de manera infructuosa a un mes escaso para la resolución del contrato. La ejecución de los avales suponía unduro golpe financiero muy difícil de asumirpara todas las empresas del consorcio, que habrían tenido que responder ante la SRO con unaaportación equivalente a su participación en el proyecto. La situación así planteada era especialmente grave para tres empresas cotizadas y en procesos de reestructuración comoOHL, con una cuota del contrato de casi el 9%;Indra, con un 6,5%, yAbengoa, con un 2% a través de su filial Inabensa.

La evolución bursátil de estos tres valores durante los primeros días de la pasadasemana,especialmente negativa en los casos de OHL e Indra, alertó más si cabe sobre la necesidad de no apurar las negociaciones: “Teníamos unaespada de Damocles sobre la cabeza,porque la fase de operación estaba contratada para primeros de año, y eso era imposible de cumplir en estos momentos”, aseguran fuentes cercanas al propio Ministerio de Fomento. De ahí la urgencia de obtener como fuera una ampliación del plazo de ejecución, que ha sidoprolongado por un periodo de 14 meses, hasta marzo de 2018.

En realidad, el acuerdo ahora alcanzado es calcado al que anticipó el pasado mes de mayo la entonces ministra de Fomento,Ana Pastor, después de una visita relámpago efectuada a Arabia Saudí por Pablo Vázquez en calidad de máximo representante del consorcio adjudicatario del AVE a La Meca. A la hoy presidenta del Congreso se le hicieronlos dedos huéspedesanunciando un pacto que, como ahora se ha visto, estaba claramente condicionado enuna operación de “tiempo por dinero”, como reconocen algunas de las propias empresas afectadas. La SRO solo había mostrado entonces su mejor disposición para conceder la prórroga de 14 meses, pero dicha generosidad no era, ni mucho menos, gratuita para las empresas españolas.

Ni el cliente saudí ni el grupo español confían en que el AVE a La Meca esté terminado para la nueva fecha de finalización, fijada ahora en marzo de 2018

El precio que ha permitido la extensión del contrato supone larenuncia a la mayor parte de los sobrecostes incurridos durante la fase de construcción, que han sido limitados a un cifra máxima de 600 millones de riyals, equivalentes a150 millones de euros, 10 veces menos que los cálculos agregados de cada uno de los socios que intervienen en el proyecto. El consorcio español presidido por el titular de Renfeha tenido que bajarse de la nube para cerrar un pacto que, cuando menos, permite despejar el camino e incluso establece tambiénmecanismos automáticos de compensaciónpara el supuesto nada desdeñable de que la obra se retrase también por encima de la fecha límite ahora prevista.

La letra pequeña del nuevo contrato, que en todo caso tiene que ser ratificado por el Gobierno saudí, contempla el pago desobrecostes adicionales a partir de diciembre de 2018, lo que evidencia que nadie confía realmente en que el ‘AVE del desierto’ pueda terminarse ni siquiera dentro de la prórroga establecida. De ahí que ambas partes hayan previstoaperturas parciales del servicio en algunos tramos de la red a partir de diciembre de 2017,con el fin de chequear la evolución del proyecto y trasladar un mensaje de tranquilidad a la opinión pública del país árabe. En definitiva, una solución a modo de parche que, eso sí, otorgaun cierto respiro a Íñigo de la Sernapara aprobar, también parcialmente, una de las asignaturas pendientes heredadas en el Ministerio de Fomento.

Rafael Catalá Ana Pastor Noticias de Indra Renfe
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