a unión europea de inversiones

Popular financia a sus inversores vip con préstamos blandos para comprar acciones

La entidad ha dado dos créditos a Unión Europea de Inversiones, miembro de su núcleo duro, al 1%, tres veces más barato que los que le han concedido Sabadell y Santander

Foto: Logo del Banco Popular. (Reuters)
Logo del Banco Popular. (Reuters)

“Ese tipo de interés no se lo dan ni al mejor cliente”. Con esta contundencia se expresa un alto directivo del Banco Popular, entidad que ha concedido dos créditos al 1% a uno de sus principales accionistas para, precisamente, comprar títulos del grupo financiero en pleno derrumbe de su cotización. Se trata de préstamos blandos en condiciones preferentes, si se tiene en cuenta que el banco cobra entre el 7,88 y el 13,56% por prestar dinero para asuntos personales, como obtener una nómina o comprarse un coche.

Según documentación oficial, Banco Popular ha dado dos créditos al 1% a Unión Europea de Inversiones, una sociedad de cartera que forma parte del núcleo duro de accionistas de la entidad presidida por Ángel Ron. En concreto, en una primera ocasión, le concedió 60 millones de euros al euríbor más 100 puntos básicos, línea de financiación que expiró en diciembre de 2015. Posteriormente, le otorgó otro préstamo de 25 millones de euros, cuyo vencimiento se ha fijado para el 15 de enero de 2019.

Unión Europea de Inversiones, que tiene un puesto en el consejo de administración de Popular, no solo tiene deudas con su propio banco. También adeuda otros 107 millones a Sabadell y a Santander, a razón de 62 millones al primero y 45 millones al segundo. El tipo de interés que la entidad catalana le cobra a la sociedad de cartera es de euríbor más 305 puntos básicos, con un tipo inicial del 3,13%, mientras que el grupo que preside Ana Botín le presta a un diferencial de euríbor más 288 puntos, con un tipo de salida del 2,87%.

Oficina del Banco Santander. (Reuters)
Oficina del Banco Santander. (Reuters)

En estos casos, ambos créditos, que han sido amortizados parcialmente, devengan un tipo de interés que llega hasta triplicar el que Popular le da a Unión Europea de Inversiones, sociedad que forma parte de la denominada Sindicatura de Accionistas, 'holding' que tiene el 9,57% del banco, lo que le da derecho a un asiento en el consejo de administración. No obstante, otros miembros relacionados con las familias históricas del grupo, como Ana María Molins López Rodó y Francisco Aparicio, mantienen otros puestos en el órgano de gobierno, la primera como independiente y el segundo como ejecutivo.

Pese a esta relación tan estrecha, los créditos del Popular a Unión Europea de Inversiones no son considerados por ninguna de las partes “operaciones vinculadas”, según la definición de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Si así fuera, estos préstamos deberían de realizarse previo informe favorable de la comisión de auditoría del banco, salvo que se cumplan tres condiciones de forma simultánea. Por una parte, que se hiciera mediante contratos “en condiciones que estén estandarizadas y se apliquen en masa a muchos clientes”, según el informe de gobierno corporativo de la entidad. Por otra parte, que la citada línea de financiación “se realice a precios o tarifas establecidos con carácter general”, y, por último, que “su cuantía no supere el 1% de los ingresos anuales del banco”.

Un accionista en quiebra técnica

Debido al continuado desplome de las acciones de Popular, Unión Europea de Inversiones ha estado en dos ocasiones en causa de disolución, ya que la deuda acumulada era muy superior al valor de las acciones de la entidad. Es decir, que el patrimonio neto era inferior a la mitad del capital social, lo que la llevaba de forma inminente al concurso de acreedores. Para salir de esta quiebra técnica reconocida oficialmente por la propia sociedad, el accionista de referencia del banco solicitó varios créditos participativos a la Fundación para Atenciones Sociales y, sobre todo, a Viviendas y Oficinas, empresas vinculadas al Opus Dei.

Unión Europea de Inversiones ha estado en dos ocasiones en causa de disolución, ya que la deuda acumulada era muy superior al valor de las acciones

Esta última sociedad es dueña del Edificio Beatriz, un mastodonte de 55.000 metros cuadrados situado en la calle Ortega y Gasset 29 de Madrid, en lo que se denomina la Milla de Oro de la capital de España. El principal inquilino de este castillo de cemento es el propio Banco Popular, que ocupa la mitad de las ocho plantas y el bajo comercial. Además, allí celebra los consejos de administración, ya que en el edificio está ubicada la sede de la presidencia, en manos de Ángel Ron.

El apoyo de la Sindicatura de Accionistas y de Unión Europea de Inversiones ha sido vital para que Ron haya podido seguir al frente del consejo del Popular ante las divisiones internas surgidas tras el hundimiento del banco en bolsa. Algunos de los inversores y consejeros, como el mexicano Antonio del Valle, han puesto sobre la mesa la deficiente gestión del equipo directivo, que provocó la solicitud de una ampliación de capital de 2.500 millones el pasado mes de mayo, además de la suspensión del dividendo. La batalla se resolvió con la sustitución del consejero delegado en favor de Jorge Larena, movimiento que no ha impedido que la acción haya continuado desplomándose en bolsa. En lo que va de año, se ha depreciado un 65%.

Fuentes oficiales del Popular han asegurado: "No tenemos préstamos para compra de acciones".

 
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