POR EL DESCONTENTO DE LA CLIENTELA

Popular advierte de que no cumplirá las previsiones de beneficio de los analistas

El Popular ha comunicado a los analistas que sus resultados del tercer trimestre estarán por debajo de las previsiones del mercado, debido al descontento de sus clientes

Foto: El logotipo del Banco Popular en una presentación de resultados. (Reuters)
El logotipo del Banco Popular en una presentación de resultados. (Reuters)

Las fuertes caídas sufridas por el Banco Popular la semana pasada y el incremento de las posiciones bajistas hasta el 6,7% de su capital se deben básicamente a que ha comunicado a los analistas que siguen el valor que no cumplirá las previsiones de beneficios en el tercer trimestre que estos habían comunicado a la entidad. Esta rebaja de expectativas se debe en parte al entorno de tipos negativos, pero también hay efectos propios de la entidad que no comparte el resto del sector, que espera un crecimiento modesto de resultados por término medio.

La dinámica habitual en las presentaciones de resultados es que los analistas remitan sus previsiones a la entidad o empresa en cuestión y que esta les dé cierto 'feedback' antes de que comience el periodo de bloqueo informativo que se suele prolongar durante las tres semanas anteriores a la publicación de las cuentas. Según las fuentes consultadas, el 'feedback' del Popular en esta ocasión ha sido decir que sus números van a estar por debajo de las estimaciones del consenso del mercado, que ya de por sí eran bastante bajas, dado el entorno tan complicado en que se mueve toda la banca española. Un portavoz del Popular no hizo comentarios a esta información alegando el citado bloqueo ('blackout').

Pedro Larena, consejero delegado del Popular.
Pedro Larena, consejero delegado del Popular.

Esta respuesta del banco se produjo el jueves 13 de octubre mediante una serie de llamadas a diferentes analistas. En ellas, se explicó que este trimestre había sido especialmente flojo por la situación de los tipos oficiales, por cuestiones estacionales (un verano especialmente flojo en nueva producción) y porque el banco ha optado por una política de no competir en precio —es decir, no dar créditos a tipos muy bajos— para primar la rentabilidad sobre el crecimiento.

Sin embargo, en el mercado circulan explicaciones bien distintas. La principal es el descontento de muchos clientes que acudieron a la ampliación de capital, lo que ha motivado una caída de la venta de productos en el trimestre. Es decir, después de que en su oficina la convencieran para comprar acciones y de que su precio se desplomara a continuación, es normal que la clientela no compre más productos, e incluso que haya una fuga de fondos a otras entidades. Hay que tener en cuenta que al precio de la ampliación —1,25 euros por acción— hay que sumar el de los derechos, por lo que los clientes pagaron realmente entre 1,40 y 1,60 euros. La acción cerró ayer en 1,11 y llegó a un mínimo histórico de 1,018 ese día.

950 millones de la ampliación, a los clientes

Según las fuentes consultadas, este efecto es muy relevante, puesto que 950 de los 2.500 millones de la ampliación se colocaron a los clientes de la red, entre particulares y pymes. Otras fuentes añaden el efecto de la desmoralización de la plantilla, que después del enorme esfuerzo que le ha supuesto colocar ese importe en las oficinas, se encuentra con que el banco despide al 20% de los trabajadores. Lo cual también ha tenido influencia en la caída de la venta de productos en el trimestre.

Sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)
Sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)

Sea como fuere, a los analistas les sentó bastante mal esa rebaja de estimaciones, porque implica que el problema no es solo cumplir las ingentes previsiones del plan de reestructuración del banco, sino también generar los beneficios suficientes para atenderlas: la advertencia se refiere tanto al margen de intereses (diferencia entre los intereses que paga y los que cobra) como a las comisiones.

Los bancos de inversión han reaccionado con una reducción de sus estimaciones: N+1 espera "una débil dinámica en la parte de arriba de la cuenta [el margen de intereses] más allá de la típica estacionalidad veraniega". Así, prevé una caída del 5% en este margen trimestre sobre trimestre, y del 2% en las comisiones. A su juicio, "el plan de reestructuración a gran escala puede ser perjudicial temporalmente, al tiempo que creemos que el Popular se puede estar volviendo más selectivo en el crecimiento, dado su 'focus' en reducir los activos improductivos y su ajustada posición de capital". En todo caso, su gran preocupación es que las provisiones no se adoptarán hasta fin de año.

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