Entrevista a Alfonso Carrascosa

Legálitas ya no quiere salir en la tele: "La crisis nos ha venido bien"

El presidente de Legálitas, Alfonso Carrascosa, habla del futuro de la compañía y las claves de su estrategia internacional. Personalización e innovación, ejes fundamentales para la empresa

Foto: Alfonso Carrascosa, presidente de Legálitas.
Alfonso Carrascosa, presidente de Legálitas.

En pleno centro de Pozuelo de Alarcón (Madrid) se erige el cuartel general de la firma de servicios jurídicos que hace años revolucionó la abogacía patria. Legálitas, con menos de 20 años de vida, ha logrado encontrar su hueco en un sector encorsetado y tradicionalmente poco amigo de los cambios. En una entrevista con El Confidencial, su presidente, Alfonso Carrascosa, desgrana la hoja de ruta de la compañía, sus planes de digitalización y por qué los abogados ya no reciben jamones de sus clientes.

“El que no evolucione y piense que todo está hecho, está muerto”, asegura Carrascosa. En su opinión, la innovación es la llave del futuro, y por ello ha embarcado a Legálitas en un profundo proceso de digitalización: “Hemos lanzado dos aplicaciones que nos servirán para estar más cerca de la gente. Nuestro público son personas y pymes, y la confianza es la base de nuestra relación con ellos”, señala.

Además de los servicios legales, la firma cuenta con una fundación para impulsar propuestas innovadoras en el ámbito del derecho: “Los abogados tienen buenas ideas, pero a veces no tienen forma de darles salida”, explica Carrascosa, quien saca pecho de algunas de las ideas germinadas en este semillero jurídico: “Tenemos proyectos de financiación de juicios, de aplicaciones personalizables...”.

Carrascosa, en las oficinas de Legálitas.
Carrascosa, en las oficinas de Legálitas.

Como a Mercadona, admite que la crisis les ha venido bien: “Las crisis son necesarias para que nos coloquen en nuestro sitio. Nos obligan a salir de la zona de confort, nos obligan a pensar y también a ser más austeros”, explica. Aunque su modelo de negocio no se ha visto muy afectado, cree que también se han visto obligados a “reinventarse” durante los últimos años.

Esa reinvención, sin embargo, no les ha llevado a picar el anzuelo de las demandas masivas, como las preferentes de Caja Madrid o las cláusulas suelo: “¿Qué quieres ser, una empresa de futuro o una empresa coyuntural?”, se pregunta. El presidente apuesta por un crecimiento a base de músculo que no pase por vampirizar a las grandes compañías: “No hay empresas que todos los días metan la pata para que puedas sacarles el dinero”.

Para los más bisoños en esto de la abogacía, hablar de Legálitas es hablar de una forma heterodoxa de ejercer la profesión. Olvídese de trajes, corbatas y un silencio sepulcral por los pasillos. La firma trabaja con un 'call center' que funciona a pleno rendimiento todo el día, desde donde atienden un millón de consultas cada año: herencias, divorcios, accidentes... Una suerte de “laboratorio” —Carrascosa 'dixit'— que permite tomar la temperatura a los problemas de los ciudadanos: “Así vemos qué es lo que más se demanda”. Los abogados, divididos en varios turnos, atienden las llamadas de los clientes mientras una pantalla de la sala indica en directo qué tipo de consultas se están efectuando o cuántos letrados disponibles hay en ese momento. Un sistema único que dista mucho del funcionamiento de los despachos tradicionales.

Su modelo, también conocido como abogacía 'low cost', quiere facilitar el acceso a servicios jurídicos, desde meras consultas hasta la contratación de un seguro. “Al principio, nuestros clientes eran personas que nunca habían recurrido a un abogado, ahora tenemos clientes con economías más variadas”, explica Carrascosa.

La publicidad y la forma de llegar a los clientes también ha cambiado: “El 'telemarketing' ya no es una forma de vender”, señala. Precisamente, la publicidad en televisión fue uno de los signos distintivos en los inicios de la firma que le sirvió para darse a conocer en el mercado. Desde entonces, admite que las estrategias de captación y fidelización de clientes han variado mucho. Eso sí, mención aparte para los trucos de la vieja escuela en los que no hay innovación que valga: “Hace 20 años, a los abogados les regalaban pollos y jamones. Ahora es el abogado el que manda vino en Navidad”, recuerda divertido Carrascosa. Ahora, en plena vorágine digital, Legálitas muda de piel sin perder de vista a su clientela.

Primera parada: Colombia

Sin haber cumplido la mayoría de edad, la compañía ya sueña con cruzar el charco y señala a Colombia como el primer destino de su estrategia internacional. Tras analizar los diferentes mercados latinoamericanos, el país cafetero reúne todas las características que la firma busca para implantar su modelo de negocio: “Allí, los procesos son rápidos y las inversiones fluyen. Las cosas se mueven”. Sobre el reciente acuerdo de paz con las FARC, Carrascosa confía en que sea un catalizador para la entrada de capital extranjero en el país.

¿Por qué Colombia? “Antes de tomar la decisión, hemos hablado con socios y empresas de todos los países latinoamericanos”, explica. Aunque Carrascosa cree que su modelo es replicable en todos ellos, Colombia es el lugar que ofrece más garantías, sin desdeñar otros como Perú o Chile.

Sin haber cumplido la mayoría de edad, la compañía ya sueña con cruzar el charco y señala a Colombia como el primer destino de su estrategia internacional

Para pilotar su salida de España, Legálitas planea ir de la mano de grandes compañías españolas que ayuden a generar confianza en ellos: “Tenemos que adaptar nuestro producto jurídico. Por ejemplo, en Colombia la tutela es algo fundamental, y aquí en España casi no existe”, apunta. Para salir fuera, considera clave amoldarse a las necesidades específicas de los clientes.

En cualquier caso, esta no será la primera vez que tanteen terreno extranjero. Previamente, Legálitas hizo algunas pruebas en Miami, pero la complejidad del sistema norteamericano les obligó a recular: “En Estados Unidos no existe un homólogo de Legálitas. Allí, los abogados cobran por horas”. Por citar un modelo similar, Carrascosa habla de Legalzoom, una popular compañía jurídica norteamericana que opera a través de internet y que se ha convertido en un referente de la llamada abogacía virtual.

Salida a bolsa

Si Carrascosa tiene un ojo puesto en el extranjero, el otro lo tiene en los mercados. No es ningún secreto que Legálitas prepara desde hace tiempo su salto al parqué. Su presidente ha comentado en numerosas ocasiones sus intenciones y la compañía ya se encuentra trabajando en ello: “Teníamos que haber salido antes, pero tenemos que demostrar que nuestro modelo funciona en Latinoamérica”.

Precisamente, Carrascosa señala que los próximos años en el extranjero serán “un máster” que les permitirá aprender a identificar qué funciona y qué no y, por ende, será fundamental para decidir el futuro de Legálitas. ¿Y contar con un socio financiero? “Hasta ahora, no nos ha hecho falta”.

Hoy por hoy, con una plantilla de 250 abogados y una facturación que en 2015 alcanzó los 42 millones de euros, Legálitas afronta con optimismo un futuro con mucho acento extranjero.

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