congreso anual de la empresa familiar

El Rey lanza un alegato en defensa del empresario como "generador de bienestar"

En la inauguración del XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, el Rey Felipe VI ha lanzado un alegato en defensa de la imagen del empresario

Foto: El Rey Felipe VI. (EFE)
El Rey Felipe VI. (EFE)

"Crecimiento con raíces". Con este lema se ha inaugurado hoy en La Coruña el XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, una cita que ha contado con la presencia del Rey Felipe VI, quien ha lanzado un alegato en defensa de la figura de los empresarios, duramente criticada en los últimos años por las diversas tramas de corrupción, al afirmar que es clave transmitir "la imagen del empresario como fundamental generador de empleo y de bienestar general".

El monarca ha subrayado que estas compañías, que representan el 90% del tejido empresarial, el 70% del empleo privado y el 60% de la producción total, "han apostado tradicionalmente por un crecimiento estable y sostenible, cimentado en la cultura del esfuerzo y el coraje para afrontar los retos y aprovechar bien las oportunidades. Esa estabilidad en el crecimiento, junto a la transmisión generacional, han sido sinónimos de permanencia, de duración en el tiempo, como lo demuestra la existencia de numerosas empresas centenarias, que encarnan los mejores valores de la empresa familiar".

Dentro de su discurso en respaldo de estas compañías, el Rey ha destacado que estas sociedad "muestran un especial compromiso social y territorial, y atienden de manera singular al mantenimiento del empleo, incluso a costa de perder competitividad. Pensemos en las pymes, que constituyen el grueso de nuestro tejido productivo y son las más afectadas por la crisis". Por ello, la necesidad de "seguir avanzando y aplicando medidas que dinamicen e impulsen el crecimiento de las empresas familiares, con sus especiales características y condicionantes"

Términos como permanencia, duración y logevidad han protagonizado también el discurso de apertura pronunciado por Ignacio Osborne, presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), quien ha recordado que "si nuestras empresas no crecen, no lo hará el empleo", ya que "en un momento de turbulencias financieras, en el que la política monetaria ha cobrado un protagonismo sin precedentes, las empresas familiares  muestran la cara de la realidad económica y social. Las empresas familiares somos la economía real, la que invierte, la que genera empleo", ha señalado.

El conjunto de compañías que integran el IEF dan empleo a 1,25 millones de personas en todo el mundo, suman una facturación global equivalente al 17% del PIB español y casi en su totalidad (97%), están internacionalizadas. Unos logros que, como ha destacado el presidente de KPMG España, Hilario Albarracín, se ha mantenido incluso en medio del vacío institucional del último año.

"El 75% de las empresas familiares ha incrementado ventas, el 93% ha aumentado o mantenido plantilla y siete de cada diez ha elevado su presencia en el exterior", ha señala Albarracín. Los propios empresarios han dejado claro este mar en el que navegan, sin capitán político pero con rumbo económico, en la encuesta realizada esta mañana, en la que han dado un sonoro suspenso a la clase política, al calificar con un 1,79 la situación política actual, mientras que han aprobado la económica, al otorgar una nota de 5,3 puntos.

Alberto Nuñez Feijoo, presidente de la Xunta de Galicia, ha aprovechado el encuentro del Instituto de la Empresa Familiar para establecer un símil entre estas compañías y la situación política del país, alegato que ha dirigido a subrayar la importancia de la estabilidad y la continuidad como signos diferenciales de estas sociedades. "Ustedes son la constatación de la importancia de concebir la historia de una persona, de un país, como un proceso acumulativo en el que no caben tablas rasas", ha señalado Feijoo, para, reglón seguido, añadir que "la España de nuestros días necesita una continuidad", como la que practica cada día la empresa familiar.

"Necesitamos una estabilidad que nada tiene que ver con la inmovibilidad", ha insisito el presidente de la Xunta, para quien España debe continuar el proyecto exitoso que lleva décadas construyendo, y para ello "necesitamos un sosiego, que en nada tiene que ver con actitudes grandilocuentes", ha dicho. Un mensaje respaldado por los empresarios familiares, que por boca de su presidente, Ignacio Osborne, ha pedido a la clase política recuperar la estabilidad.

"En estos momentos en los que estamos pendientes de la formación de Gobierno, conviene recordar que la confianza es el principal aliado de la inversión y, por el contrario, la incertidumbres es su mayor enemigo. Nuestro país necesita estabilidad institucional, regulatoria y económica para consolidar esta nueva etapa de crecimiento y alcanzar nuevas cotas de renta y bienestar", ha señalado Osborne.

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