advierte de su déficit de capital

Merrill Lynch solicita más capital al Santander y cuestiona sus beneficios

El broker del banco estadounidense considera que el riesgo de caída de los resultados del banco es alto y que su capital tiene un deficit de hasta 7.000 millones

Foto: Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander. (Foto: Reuters)
Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander. (Foto: Reuters)

Ana Botín se reunió con los principales inversores del mundo el pasado viernes en Londres para exponer las expectativas del Banco Santander para los dos próximos años. Y la reacción de los brokers que más influencia tienen en la acción ha sido muy poco alentadora. Pese a la opinión positiva de Goldman Sachs, en la entidad financiera con sede en Boadilla preocupa y mucho los informes de Credit Suisse, Berenberg y, sobre todo, el de Bank of America Merrill Lynch.

El banco de inversión estadounidense envió ayer un estudio a sus clientes sobre la actualización que la presidenta del Santander hizo de las previsiones de resultados y de negocio del primer banco de España titulado “Comprobación poco sorprendente de la realidad. Se mantienen los riesgos de caída”. El resumen es que, pese a que la institución cantabra ha sufrido como el resto de bancos una caída de las previsiones de beneficios del 25%, su panorama es poco halagüeño y su futuro no es muy atractivo para los accionistas. Conclusión por la cual su analista, Marta Sánchez Romero, y su colega de ventas, Russel Quelch, consideran que la bolsa está siendo “complaciente”.

Para Bank of America Merrill Lynch, Santander tendrá problemas para cumplir con su nuevo objetivo de rentabilidad, medido por el ROTE, que Botín ya rebajó el pasado viernes desde el 13 al 11%. Unas dudas que proceden del impacto que tendrá el Brexit en las cuentas de la entidad, la presión sobre los resultados en España debido al coste de la Cuenta 1,2,3 y a el esfuerzo para devolver a la normalidad la filial en Estados Unidos tras sus continuados suspensos en los exámenes de la Reserva Federal.

Aunque la experta de Merrill Lynch admite que dada estas incertidumbres cuallitativas es “complejo” calcular los riesgos a la baja y el potencial al alza del Santander, Sánchez Romero asegura que el 40% de la caída de los resultados del banco provendrá del Reino Unido, otro 30% de la franquicia en Estados Unidos y el resto de la filial de España y del negocio de créditos al consumo. El broker solo aprecia como positivo la mejora de las perspectivas macroeconómicas en Brasil, que en los últimos trimestres ha golpeado duro al Santander por la depreciación del real.

La actualización a la baja de las estimaciones de rentabilidad se traducen, según Bank of America Merrill Lynch, en unos beneficios en 2018 de unos 7.000 millones de euros, frente a la previsión anterior de un resultado que iba a oscilar entre los 9.000 y los 9.500 millones. En definitiva, una reducción a la baja o profit warning del 25% que en principio no será compensado por ningún ajustes de costes, ya que Botín no anunció ningún plan adicional de cierre de oficinas o de adelgazamiento de la plantilla. De hecho, la presidenta anunció que la ratio de eficiencia de la institución -mide lo que gasta por cada 100 euros que ingresa- pasará del 45% al 47%.

El informe indica que mantener las condiciones de la Cuenta 1,2,3, que el banco no quiere modificar, es un coste muy alto que castiga los beneficios en España

A pesar de esta reducción de previsión de beneficios, Merrill Lynch cree que el resultado del banco será aún un 5% inferior por el potencial impacto de las divisas, los efectos del Brexit en la filial británica y el mantenimiento de las condiciones de la cuenta 1.2,3 en España. En este último aspecto, el bróker estima que si el Santander redujese la rentabilidad de este producto de pasivo como ha hecho en Reino Unido aumentaría en 120 millones sus beneficios por cada 10 puntos básicos. Sin embargo, la presidenta dijo que no tiene intención de modificar el atractivo de este producto con el que pretende robar clientes a los competidores.

Déficit de capital

Estas estimaciones a la baja del beneficio tendrán un efecto fundamental en los cálculos de generación de capital para cumplir con los requisitos de Basilea y para la obtención de la caja suficiente para abonar el dividendo prometido. Merrill  Lynch cree que los objetivos de crear 100 puntos de capital por año, para llegar al 11,4%, son “ambiciosos”. El informe indica que el ratio FL CETI estará más bien en el 10,9%.

Merrill Lynch afirma “que, según los criterios actuales del supervisor europeo, Santander tendría una posición “confortable” de capital. Pero bajo el criterio fully loaded, la entidad arrastra un déficit de capital de  entre 5.200 y 7.200 millones. Es decir, entre 9 y el 12% de su capitalización bursátil. Por tanto, el bróker sostiene que la entidad  “estaría operando con un estrecho colchón de capital”, lo que reforzaría su punto de vista de que el grupo tiene una posición “ajustada” de solvencia. Por todos estos factores, Merrill Lynch mantiene su recomendación de infraponderar el valor, de no comprar las acciones del Santander, para el que fija un precio objetivo de 3,7 euros. En su opinión, la cotización del banco español sigue cara.

El punto de vista de Credit Suisse es parecido al del bróker estadounidense, ya que su precio objetivo es de 3,80 euros por título. Un cálculo que explica porque persisten las dudas sobre la generación del capital y por la reducción a la baja de las previsiones de beneficio. Peor es la visión de Berenberg, que mantiene su tradicional recomendación de vender, con un precio inferior a los 3 euros. Valoraciones que están muy por debajo de los 4,85 euros que calcula Goldman Sachs

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