la familia se adelanta para evitar el concurso

La banca extranjera insta la quiebra de Zed en plena guerra con los Pérez Dolset

ING, HSBC y Alfa Bank han pedido el concurso de acreedores de la que fuera la empresa española pionera en tecnología, en grave situación financiera desde hace dos años

Foto: Javier Pérez Dolset. (Grupo Zed)
Javier Pérez Dolset. (Grupo Zed)

Del éxito del videojuego 'Commandos', con cinco millones de copias vendidas, y de 'Planet 51', la película de animación española con más presupuesto de la historia (55 millones), a rondar la insolvencia. Este es el camino de los Pérez Dolset, la saga familiar vinculada al desarrollo de proyectos tecnológicos, a quien la banca le instado el concurso de acreedores tras más de dos años de impagos y de promesas de entrada de un socio que hasta la fecha no ha llegado. Toda una batalla empresarial en la que se han visto involucrados tras asociarse con un inversor ruso —Mihail Friedman— cuyo grupo de telecomunicaciones fue sancionado con una multa millonaria por corrupción.

Según distintas fuentes, ING, HSBC y Alfa Bank, tres de los cinco mayores bancos acreedores de Zed Worlwide, han solicitado el concurso de acreedores de esta empresa, participada por socios de postín como Banco Santander, Juan Abelló y Grupo Planeta. La compañía lleva con graves problemas financieros desde diciembre de 2014, cuando fue incapaz de hacer frente a uno de los pagos (9,2 millones) de un préstamo sindicado de 140 millones de euros. Dicho incumplimiento se produjo, según la compañía, tras una solicitud de investigación de dos accionistas de la matriz contra la gestión del consejero delegado, Javier Pérez Dolset, el cual fue reemplazado de sus funciones. Ante esta petición y el cambio de administrador en favor de Peter Wakkie, designado por la Corte de Apelación de Ámterdam, “las restricciones específicas que existen en las diferentes jurisdicciones donde el Grupo Zed opera” imposibilitaron la transferencia del dinero para hacer frente al pago a la banca.

Para salir de esta situación, los Dolset, en guerra descarnada con Planeta, negociaron la venta del grupo a la empresa china Down Galaxy, con la que ha tenido dos acuerdos preliminares para traspasarle la mayoría de las acciones. Pero la operación no ha llegado a culminarse todavía, lo que llevó el pasado 29 de julio a la banca a instar ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid el preconcurso de acreedores. La solicitud ha sido realizada por Clifford Chance en nombre de ING, HSBC y Alfa Bank. BBVA y Santander, los dos prestamistas, no se han sumado a esta petición.

Un peatón camina junto a una sucursal del banco HSBC, uno de los acreedores de Zed Worlwide. (EFE)
Un peatón camina junto a una sucursal del banco HSBC, uno de los acreedores de Zed Worlwide. (EFE)

Ante esta maniobra de los bancos, los Dolset reaccionaron pidiendo de forma anticipada el preconcurso voluntario de Zed Worlwide, una forma de protegerse de la iniciativa legal de parte de sus acreedores. De esta manera, la familia, primera accionista de esta sociedad, con cerca del 42% del capital, es quien negocia con el juez, que le ha dado cuatro meses para encontrar una vía de escape para evitar el concurso de acreedores y la casi inevitable liquidación. Esta medida no ha sido publicada en el Registro Mercantil.

Los Dolset confían en que antes de que acabe este plazo —finales de noviembre—- culminen con éxito las negociaciones con la china Down Galaxy, con la que llevan dos años de conversaciones que no terminan de cuajar, pese a haber llegado a varios principios de acuerdo. Según otras fuentes, a la oferta de esta compañía china, que compraría Zed+ a derribo tras el hundimiento de la cuenta de resultados por los problemas legales y financieros, se ha sumado Green Apple, una desconocida empresa de Kazajistán.

Una alianza envenenada

Mikhail Fridman. (Reuters)
Mikhail Fridman. (Reuters)

Los Dolset han declinado hacer ningún comentario sobre esta información. Pero fuentes próximas a la familia aseguran que la petición del concurso de ING, HSBC y Alfa Bank está relacionada con la intención de estos bancos de boicotear la venta a Down Galaxy. Sospechan que detrás está Mikhail Fridman, el multimillonario ruso con el que se asoció la familia Pérez Dolset para crear una de las mayores empresas de contenidos para móviles del mundo. Tras constituir la sociedad en Holanda, la intención de ambos era que Zed+ cotizara en Wall Street, operación de salida a bolsa que fue encargada a Barclays. Pero las relaciones entre ambos han acabado con demandas cruzadas y acusaciones privadas muy graves, tras descubrir los empresarios españoles supuestas desviaciones de dinero por sobornos a familiares de políticos de Rusia y Uzbekistán.

VimpelCom, el gigante de las telecomunicaciones ruso cuyo primer accionista es el señor Friedman a través de LetterOne, acordó abonar una sanción de 835 millones de dólares a la justicia estadounidense y a la holandesa, que le acusaron de pagar sobornos al presidente y dictador de Uzbekistán recientemente fallecido, Islam Karimov, a cambio de recibir licencias y frecuencias en este país de Europa del Este. Friedman es también fundador y consejero de Alfa Bank, propiedad de Alfa Group, uno de los mayores 'holdings' de Rusia.

Mientras la compañía trata de salir de los tribunales, el consejo de administración ha anulado la celebración de una próxima junta general de accionistas que se iba a celebrar el próximo 8 de octubre. En ese acto, Planeta quería explicaciones sobre si Zed Worldwide había financiado actividades de 'kite surf' a través de una sociedad propiedad del presidente, practicante de este deporte. Además, en esta junta se iba a aprobar una reducción de capital para absorber pérdidas y se iba a pedir la destitución del consejo de administración y la asunción de responsabilidades.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios