MOLAMOL E ISLA QUESITO HEADQUARTERS

Los negocios panameños de Oleguer Pujol, controlados desde una 'offshore' en Bahamas

Las sociedades de Panamá en las que invirtió Oleguer Pujol parte de la fortuna familiar oculta en Andorra estaban controladas por mercantiles constituidas en Bahamas

Foto: Oleguer Pujol Ferrusola, hijo del expresidente catalán Jordi Pujol. (EFE)
Oleguer Pujol Ferrusola, hijo del expresidente catalán Jordi Pujol. (EFE)

Los proyectos inmobiliarios de Panamá en los que Oleguer Pujol invirtió parte de la fortuna familiar escondida en Andorra estaban controlados desde Bahamas por sociedades 'offshore'. El responsable de toda la estructura era Daniel Costa, amigo de Oleguer y principal impulsor de esos negocios urbanísticos en Centroamérica, investigados por la Audiencia Nacional por su presunta relación con el blanqueo del patrimonio oculto del clan Pujol. Según consta en documentos secretos del registro mMercantil de Bahamas, el nombre de este empresario está vinculado con al menos dos mercantiles domiciliadas en ese archipiélago del Caribe, Molamol Headquarters Corp. e Isla Quesito Headquarters Corporation. Ambas sociedades también habrían sido utilizadas para controlar cuentas bancarias en Suiza.

La información de estas empresas figura entre los 38 gigabytes de datos a los que han tenido acceso El Confidencial y La Sexta en una nueva investigación periodística liderada por el Consorcio de Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el semanario alemán 'Suddeütsche Zeitung', que ha revelado la identidad de los propietarios de más de 175.000 sociedades constituidas en Bahamas entre 1990 y 2016. Costa es uno de los españoles que eligieron ese territorio para crear sociedades con las que ocultar sus inversiones.

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Según consta en los documentos oficiales de ese país, Isla Quesito Headquarters Corporation fue inscrita en abril de 2007. El amigo de Oleguer Pujol ofreció como dirección un domicilio de la calle Tamarit de Barcelona. Figura como su único administrador. El despacho encargado de realizar la gestión fue Morgan y Morgan, el mayor bufete del mundo especializado en la creación de empresas 'offshore'. Costa solo tuvo que pagar 360 dólares para crear esa empresa.

Un año después, en abril de 2008, pagó otros 360 dólares a Morgan y Morgan para constituir una segunda mercantil en Bahamas, Molamol Headquarters Corp. De nuevo, Costa asumió el cargo de único administrador, aunque esta vez dejó como dirección un edificio situado en el número 20 de la calle Manzana de Obarrio de Ciudad de Panamá.

Con ambas sociedades, el empresario controló otras dos mercantiles panameñas de nombre casi idéntico con las que iba a desarrollar proyectos urbanísticos en la capital del país centroamericano. La función del entramado era dificultar la atribución del dinero invertido en esos negocios y obtener suculentas ventajas fiscales.

"Fiscalmente era lo más óptimo"

En conversación telefónica con este diario, el empresario asegura que creó la mercantiles en Bahamas por recomendación de Morgan y Morgan. “Me dijeron que fiscalmente era lo más óptimo. Las empresas bahameñas facturaban servicios de 'marketing', asesoramiento, consultoría... a las mercantiles panameñas, y de ese modo los ingresos viajaban a Bahamas y tributaban en ese país”, reconoce Costa. También admite que esas mercantiles gestionaban los depósitos de Suiza con los que pretendía financiar sus inversiones inmobiliarias en Panamá. Una de esas cuentas, abierta en Credit Suisse, llegó a albergar 6,7 millones de euros, como desveló 'El Mundo'.

La Audiencia Nacional investiga desde 2014 esta estructura societaria tras detectar que Oleguer Pujol invirtió en los proyectos inmobiliarios de Costa parte del dinero que ocultó durante tres décadas, junto al resto de la familia Pujol, en bancos de Andorra. En concreto, agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional han acreditado que el menor de los siete hijos del expresidente de la Generalitat de Cataluña realizó en diciembre de 2006 una primera transferencia desde su depósito en Andbank con numeración AND81670 a la mercantil Isla Quesito Real Estate Development por importe de 100.000 dólares. Meses después, en noviembre de 2007, se produjo otro movimiento desde el mismo depósito del Principado hacia Isla Quesito por valor de 50.000 dólares. Los investigadores consideran que esas inversiones tenían como objetivo blanquear parte de los fondos que había acumulado el clan Pujol con el cobro de comisiones ilegales.

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Un rascacielos en un solar de 2.000 m2

Ninguno de los proyectos de Costa salió adelante. Según ha podido saber El Confidencial, el empresario constituyó Molamol para levantar un rascacielos en un solar de 2.000 metros cuadrados de la cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken (KFC) situado en la calle 50 de la capital panameña, la zona 'premium' de la ciudad. Los accionistas, entre los que figuraban el propio Costa y el bróker Luis Iglesias, yerno de Eduardo Zaplana, adelantaron 575.000 dólares a KFC en concepto de señal tras cerrar la adquisición del suelo en 5.575.000 dólares. Sin embargo, no consiguieron los otros cinco millones que necesitaban y perdieron lo invertido. La torre nunca se hizo y el KFC sigue en el mismo lugar.

Costa volvió a intentarlo. Un año después de crear Molamol, montó el entramado de Isla Quesito para construir un edificio de apartamentos de 67 plantas en la avenida Balboa de la capital panameña, otra de las zonas más emblemáticas de su casco urbano. Llamó al rascacielos Balboa Blue Spa. El terreno apenas tenía 978 metros cuadrados, pero logró captar a inversores españoles —Oleguer Pujol entre ellos— y el BBVA decidió financiar el proyecto. Sin embargo, el colapso inmobiliario hundió los precios de la vivienda, los inversores renunciaron, BBVA retiró el crédito y Balboa Blue Spa se convirtió en otro tremendo fiasco.

Zona en la que se iba a construir la torre de la sociedad 'offshore' Molamol.
Zona en la que se iba a construir la torre de la sociedad 'offshore' Molamol.

La UDEF no ha prestado atención al resultado de esos negocios, sino a las inversiones que hizo en ellos Oleguer Pujol con dinero escondido en Andorra. Fuentes del entorno de Oleguer reconocen la existencia de esas dos transferencias por importe de 150.000 dólares, pero niegan que exista alguna irregularidad en la procedencia de esos fondos y han recordado que, en abril de 2013, Oleguer comunicó a la Agencia Tributaria a través del Modelo 720 (para la declaración de bienes en el extranjero) que había realizado esas inversiones en Panamá. “No hay nada ilegal. Y de hecho, tras el fracaso del proyecto, como sus acciones ya no valían nada, decidió venderlas por un euro para no tener que declarar esa inversión sin valor año tras año”, explican estas mismas fuentes.

Ni la UDEF, ni la Fiscalía Anticorrupción, ni la Audiencia Nacional están de acuerdo. Las pesquisas sobre Oleguer Pujol arrancaron en el Juzgado Central de Instrucción número 1 pero, la semana pasada, su procedimiento fue incorporado a la causa sobre toda la familia Pujol que instruye desde diciembre de 2012 el Juzgado número 5 del mismo tribunal, tras concluir que los posibles delitos que habría cometido el hijo menor del 'expresident' catalán estarían conectados con el patrimonio familiar oculto en Andorra. Los datos a los que ha tenido acceso este diario ubican en Bahamas el origen societario de sus negocios panameños.

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