Objetivo: hacer el grupo más grande

Fainé toma posesión en Gas Natural con el objetivo de 'poner las pilas' a la compañía

La llegada del nuevo presidente implica también nuevos planes para que la multinacional alcance un mayor peso específico en la liga de las grandes empresas del sector

Foto: Fotografía facilitada por Gas Natural cuyo consejo de administración ha elegido hoy presidente a Isidro Fainé (i) en sustitución de Salvador Gabarró. (EFE)
Fotografía facilitada por Gas Natural cuyo consejo de administración ha elegido hoy presidente a Isidro Fainé (i) en sustitución de Salvador Gabarró. (EFE)

El presidente de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidre Fainé, ha tomado hoy posesión como presidente de Gas Natural Fenosa, abriendo una nueva era para esta empresa gasista y eléctrica. El objetivo de Fainé en su nuevo cargo: ponerle las pilas a la compañía y convertirla en un grupo mucho mayor y con más dimensión internacional, según explican fuentes del sector energético y financiero. El presidente de La Caixa ha permanecido dos meses y medio sin estar al frente de una compañía del Ibex 35, desde que dimitió como cabeza visible de CaixaBank el pasado 30 de junio. Y si vuelve a sus 74 años, es para dejar su impronta, tal y como aseguran sus allegados.

La nueva etapa tras el consejo de administración que se ha celebrado hoy no solo supondrá nuevos accionistas —el fondo GIP ha comprado un 20% por 3.802 millones— y nuevo consejeros —salen, entre otros, el presidente de Repsol, Antoni Brufau, y el de la CEOE, Joan Rosell—, sino también nuevos planes para que la multinacional alcance un mayor peso específico en la liga de las grandes empresas del sector en todo el mundo. 

La salida de Rosell ha sido la más polémica. Para cerrar heridas Fainé ha ofrecido al presidente de la patronal un puesto en el consejo de Segurcaxia Adeslas como premio de consolación.

La sesión del consejo de esta mañana ha servido también para designar vicepresidente primero a Josu Jon Imaz, en nombre de Repsol, y vicepresidente segundo a William Alan Woodburn, en representación del fondo GIP, que tiene un 20 % del accionariado.

En una coyuntura en que las eléctricas de Europa no viven sus mejores momentos, Fainé alcanza la presidencia de Gas Natural después de un año ocupando un puesto de consejero dominical en representación de Criteria, el 'holding' de participadas de La Caixa. La presidencia de Fainé no será ejecutiva, igual que no lo era la de su antecesor, Salvador Gabarró. Pero hay que recordar que Isidre Fainé tampoco fue nunca presidente ejecutivo de CaixaBank. Precisamente, el diseño de grandes líneas estratégicas ha sido la especialidad de Fainé. Y también la de tutelar su cumplimiento desde posiciones 'no ejecutivas' jerárquicamente. En este sentido, en su nuevo puesto, Fainé juega con ventaja: Criteria todavía mantiene el 24% de Gas Natural y es el primer accionista de la gasista.

Sede de Gas Natural Fenosa.
Sede de Gas Natural Fenosa.

En esencia, se trata de acelerar la línea ya marcada, poniendo en valor activos poco visibles. En 2014, Gas Natural lanzó una opa amistosa sobre la chilena CGE. Desde entonces, la acción de la gasista española ha subido un 49%. En comparación, la vecina francesa Engie, por poner un ejemplo que podría extenderse no solo a la antigua Gaz de France sino a otros competidores de países europeos, ha perdido un 29% de su valor en bolsa durante el mismo periodo.

Valor y plan

El nuevo plan estratégico de Gas Natural que presentó el consejero delegado Rafael Villaseca ya preveía inversiones de 14.000 millones para los próximos años. Pero la capacidad de apalancamiento de la compañía es mayor. Según un reciente informe de UBS, el beneficio por acción de Gas Natural esperado por el consenso de mercado para el periodo 2016-2018 podría elevarse un 10% gracias a la refinanciación de la deuda. La deuda neta de Gas Natural suma 17.971 millones, y el 32% de la misma, 5.673 millones, se ha de refinanciar entre 2016 y 2018. Pero estos pasivos tienen hoy un coste medio del 4,5%, mientras que las refinanciaciones, con el actual precio del dinero en el mercado, podrían hacerse por debajo del 1%.

Otro de estos activos que la compañía puede poner en valor es Global Power Generation, la filial que mantiene asociada con el fondo kuwaití KIA y que concentra las instalaciones de generación eléctrica fuera de España. El que Gas Natural esté pagando un dividendo de un euro por acción, vital para que la Fundación de La Caixa pueda seguir destinando a obra social sus 500 millones anuales, se ve en el grupo de la mariposa como una prueba de que los actuales accionistas contemplan todavía margen de mejora en sus resultados. Lo mismo vale para la entrada de GIP.

El consejero delegado de Gas Natural Fenosa, Rafael Villaseca. (EFE)
El consejero delegado de Gas Natural Fenosa, Rafael Villaseca. (EFE)

La presidencia de Fainé, además, se produce en un marco más libre en el que Gas Natural ya no soportará el corsé de los pactos parasociales entre Repsol y La Caixa, los cuales, si bien garantizaron el control conjunto durante décadas de estabilidad, también limitaban un tanto el campo de juego para grandes operaciones corporativas. La más importante de dichas operaciones fue la compra de Fenosa por 16.754 millones en 2008, que otorgó a Gas Natural su actual dimensión eléctrica.

Llegada arropada

Fainé no llega solo a la presidencia de Gas Natural. Le acompañarán el director general de Criteria, Marcelino Armenter, y el vicepresidente de la Fundación Bancaria, Alejandro García-Bragado. En La Caixa, la pertenencia a los consejos no implica una mayor remuneración para los designados, pero sí refleja la importancia que se le da a cada proyecto. Y en este se incorpora la primera línea de la entidad de ahorro. Fainé también contará con el asesoramiento del director general de la Fundación, Jaume Giró, quien trabajó 15 años en Gas Natural.

En su nuevo cargo, Isidre Fainé reivindica para sí el legado de Pere Duran Farell, como empresario industrial y como visionario de todo un sector

La idea de Fainé es retomar el espíritu visionario de Pere Duran Farell, que convirtió a Catalana de Gas en los años noventa en la primera gasista de España, gracias a la apuesta estratégica de alcanzar un acuerdo con Argelia y a una jugada que para muchos parecía imposible: construir un gasoducto entre España y África, el actual gasoducto del Magreb. En un momento en que la frontera entre Marruecos y Argelia se encontraba cerrada a cal y canto por la desconfianza entre ambos países, Duran Farell logró negociar que pasara un tubo lleno de gas, un logro político y económico todavía no suficientemente valorado.

Fainé es consciente también de la dimensión de empresario industrial de Duran Farell, quien, tras inaugurar el gasoducto, negoció una fusión con Gas Madrid y permitió la alianza con Repsol para dar a luz la compañía Gas Natural SDG tal y como se la conoce hoy.

La salida de Rosell ha sido la más polémica. Para cerrar heridas Fainé ha ofrecido al presidente de la patronal un puesto en el consejo de Segurcaxia Adeslas como premio de consolación.
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