para cumplir con el plan de rescate de la banca

Isolux ultima la venta de Brasil a Brookfield por 500 millones para cumplir con la banca

La compañía de ingeniería está a punto de cerrar el traspaso de sus concesiones eléctricas en el país latinoamericano para cumplir con el plan de rescate de la banca

Foto: Foto: Isolux Corsán.
Foto: Isolux Corsán.

Isolux sigue dando pasos agigantados para llegar al próximo 29 de julio, fecha en la que presentará al juez su plan de rescate, con la mejor carta de presentación posible. Con este fin, la compañía de ingeniería está a punto de cerrar un acuerdo con el fondo canadiense de infraestructuras Brookfield, para venderle su negocio de líneas de transmisión en Brasil por algo menos de 500 millones de euros.

Fuentes próximas a la operación han indicado que las conversaciones están muy avanzadas y que solo falta rubricar el contrato para que Brookfield Asset Management adquiera los 4.703 kilómetros de líneas que Isolux tiene en Brasil en régimen de concesión. El fondo canadiense está dispuesto a pagar unos 475 millones, por lo que Isolux podría incluso obtener una pequeña plusvalía, ya que ha invertido 441 millones en estos activos. Pero lo más importante es que la empresa española conseguirá quitarse de encima los hasta 650 millones de deuda que solicitó para construir estos 11 proyectos.

El presidente de Isolux, Luis Delso. (EFE)
El presidente de Isolux, Luis Delso. (EFE)

La operación tiene el visto bueno de los bancos acreedores, que están monitorizando las desinversiones de la empresa de ingeniería para reestructurar su deuda y salir del colapso en el que se encuentra. Las negociaciones están siendo dirigidas por Nemesio Fernández-Cuesta, el representante de la banca acreedora en Isolux y futuro presidente de la multinacional a partir del próximo 29 de julio, cuando CaixaBank, Santander, Bankia y los bonistas firmen el acuerdo de refinanciación y lo presenten al juez para su homologación por la totalidad de los prestamistas.

El grupo, aún controlado por Luis Delso, que tras la reestructuración apenas retendrá el 5% del capital junto a José Gomis y su exmujer, está también en la recta final de la venta de T-Solar, su filial de energías renovables. Isolux tiene que decidirse por una de las dos ofertas que han quedado finalistas, la del fondo americano I Squared y la de Cubico, otro 'private equity' participado por el Santander y un fondo canadiense.

Está previsto que esta operación se cierre en los próximos días por unos 120 millones, pero lo más importante para Isolux será que se desprenderá de los 500 millones de deuda vinculados a T-Solar. Una mochila que le permitirá reducir su agujero y facilitar la concesión de los hasta 275 millones de euros de dinero nuevo que va a aportar en total la banca, con CaixaBank como primer financiador.

Achatarramiento progresivo

Estas ventas serán las primeras grandes desinversiones de Isolux para cumplir con el plan de refinanciación incluido en el proyecto denominado Wolf. Un programa de achatarramiento -como se conoce en el argot financiero- que incluirá también la venta de las líneas de transmisión en Perú, la concesión Utar Pradesh en la India, Infinita Renovables -su negocio de biodiésel-, así como algunos activos inmobiliarios sin utilizar. Con todos estos traspasos, el grupo pretende obtener entre 800 y 1.000 millones de euros para rebajar su deuda.

La operación tiene el visto bueno de los bancos acreedores, que están monitorizando las desinversiones para reestructurar su deuda

Según el último borrador acordado entre la empresa y los acreedores, el acuerdo de reestructuración se basará en tres tramos. El primero, el de aportación de dinero nuevo, por hasta 275 millones. El segundo, en forma de bonos y préstamos, por hasta 750 millones, para financiar los proyectos llave en mano o EPC. Y el tercero, mediante préstamos participativos, por un mínimo de 1.433 millones y un máximo de 1.911 millones. Los fondos que entrarán en la caja saldrán de CaixaBank, que inyecta el 55% de la nueva línea de liquidez, a un tipo de interés del 5% a vencimiento.

Los nuevos bonistas del tramo B (entre 550 y 750 millones a cinco años) cobrarán un 3% durante los dos primeros ejercicios y un 6% en los tres siguientes, mientras que la parte de préstamo de esta segunda vía pagará entre el euríbor más 225 puntos y el citado índice de referencia más 550 puntos. La línea C de financiación devengará un 0% durante los primeros 36 meses de vida del crédito y un 1% en efectivo los dos últimos años. En todos los casos, la banca y el resto de acreedores han puesto una cláusula suelo por la que el euríbor no podrá ser negativo.  

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