NEGOCIARÁ UN NUEVO ACUERDO CON EL MEJOR POSTOR

Yoigo denuncia su alianza con Telefónica para no verse atada por otros tres años

Yoigo está dispuesta a emprender una nueva etapa tras la venta a MásMóvil, y para que no quepan dudas, ha anunciado a Telefónica que no va a renovar el acuerdo firmado en 2013

Foto: Tienda de Yoigo en Madrid. (Reuters)
Tienda de Yoigo en Madrid. (Reuters)

El que avisa no es traidor, aunque en esta ocasión además de un acto de 'nobleza obliga' se trata también de anunciar una nueva etapa empresarial tras el reciente acuerdo de venta a MásMóvil. El consejero delegado de Yoigo, Eduardo Taulet, ha remitido al primer ejecutivo de Telefónica en España, Luis Miguel Gilpérez, una carta en la que advierte de que su compañía no va a renovar el contrato firmado en agosto de 2013, que tantos ríos de tinta y algún que otro quebradero de cabeza ha venido generando a propios y extraños dentro del mercado español de las telecomunicaciones.

El acuerdo de compartición de redes fue ensalzado en su día como una alianza estratégica entre el primer y el cuarto operador del sector, orientada a incrementar la calidad del servicio y el número respectivo de clientes de ambas compañías. Con el tiempo se ha demostrado que uno más uno no suman necesariamente dos cuando se trata de colaborar, pero también de competir, en un mercado abierto y cada vez más sofisticado por el desarrollo de productos y servicios de alto contenido tecnológico. Yoigo no ha encontrado en Telefónica el socio preferente que buscaba o, por lo menos, esa es la moraleja del divorcio que ahora acaba de materializarse.

El consejero delegado de Yoigo, Eduardo Taulet. (EFE)
El consejero delegado de Yoigo, Eduardo Taulet. (EFE)

El proceso de integración con MásMóvil ha puesto en evidencia las desventuras de Yoigo en su eventual matrimonio de conveniencia con Telefónica. A los responsables de la antigua Xfera les ha faltado tiempo para denunciar el contrato con la heredera del viejo monopolio, cumpliendo por otra parte los requisitos legales estipulados, que establecen la necesidad de un preaviso con seis meses de antelación a la finalización del acuerdo. El pacto tiene vigencia hasta finales de año, pero los términos pactados permiten a Yoigo iniciar a partir de primeros de julio nuevas negociaciones con cualquier operador en busca de un mejor postor.

El planteamiento acordado con la dirección de MásMóvil que encabeza su consejero delegado, Meinhard Spenger, consiste en abrir una ronda de contactos, en la que Telefónica tendrá que competir junto a Vodafone y Orange con una propuesta bastante más competitiva que la desarrollada estos tres últimos años. Yoigo ha salido realmente escaldada de una relación simbiótica que no le ha permitido utilizar la imponente infraestructura de la primera multinacional española para engrosar su negocio con clientes de terceros operadores. Las restricciones impuestas por Telefónica han impedido que Yoigo pudiera compensar el elevado coste del acuerdo, que solo el pasado año ha supuesto una factura de 100 millones de euros.

La compartición de redes no ha respondido a las expectativas de Yoigo, que solo en 2015 ha tenido que pagar a Telefónica cerca de 100 millones de euros

Bajo estas premisas, el objetivo de la empresa fusionada pasa por renegociar claramente a la baja un nuevo acuerdo trienal con horizonte en 2019, siempre y cuando no sea posible modificar la naturaleza del pacto para revertir la situación, garantizando el reequilibrio en algunas de las cláusulas que han defraudado en el pasado las expectativas de Yoigo. En otras palabras, se trata de ajustar los términos de la colaboración para que la red de Telefónica pueda ser realquilada a terceros, lo que no parece muy factible, dadas las líneas rojas del operador dominante a la hora de blindar su posición de mercado.

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. (Reuters)
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. (Reuters)

La compañía que preside José María Álvarez-Pallete ha dejado al descubierto sus cartas cuando a primeros de junio el fondo británico Zegona, en un claro exceso de vista, reconoció públicamente que había pactado con Telefónica la renovación del acuerdo que ahora ha sido denunciado. Zegona vendió la piel del oso antes de cazarlo, convencido de que su oferta de compra por Yoigo era irreversible. La aparición en escena de MásMóvil ha cambiado radicalmente el decorado y Telefónica ha quedado también retratada en su afán de anticiparse a los hechos y preservar las condiciones contractuales de una relación mercantil que su eventual socio no estaba dispuesto a mantener.

La consolidación empresarial entre MásMóvil y Yoigo, a la que también se unirá Pepephone, complican si cabe la posición negociadora de Telefónica ante un interlocutor bastante más fuerte y, sobre todo, mucho más desconfiado. El nuevo operador en ciernes fortalecerá su presencia en el mercado español con un total de 4,2 millones de clientes de telefonía móvil y 70.000 en banda ancha. Unas credenciales que serán esgrimidas como tarjeta de visita de una negociación a cara de perro y en la que Vodafone principalmente, pero también Orange, dispone de nuevas e interesantes bazas en una partida a tres bandas que se empieza a jugar a partir de mañana.

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