ALIERTA CUMPLIRÁ SU MANDATO HASTA MARZO

Los grandes jefes del Ibex dan la 'espantá' en la asamblea del Consejo de Competitividad

Los primeros espadas de las grandes sociedades del Ibex 35 han pasado olímpicamente de la convocatoria de asamblea general celebrada por el Consejo de Competitividad

Foto: César Alierta, en una imagen de archivo. (EFE)
César Alierta, en una imagen de archivo. (EFE)

No fue una asamblea general clandestina, pero casi. Los grandes jefes del Ibex 35 dieron otra vez la ‘espantá’ y excusaron de una forma u otra su presencia en el almuerzo convocado el pasado día 16 en la sede de Telefónica con el fin, esta vez inexcusable, de celebrar la junta anual del Consejo Empresarial de la Competitividad (CEC). La reunión era la primera oficial desde finales del pasado año cuando el principal lobby empresarial del país decidió entrar en fase de ‘letargo invernal’ antes de que las inclemencias del momento político terminaran por dispersar a un grupo de influencias que no ha terminado de cuajar en España.

Ninguno de los primeros espadas que fundaron y promovieron en 2011 el Consejo de la Competitividad quisieron acompañar a su todavía presidente, César Alierta, en un encuentro que se había organizado con todas las cautelas, como una obligación estatutaria y con la única finalidad de aprobar las cuentas del ejercicio 2015, el quinto en la vida de la singular entidad gremial. La organización nació en febrero de 2011 bajo la presidencia del hasta hace unos meses titular de Telefónica, quien seguirá en su cargo hasta que termine en marzo de 2017 su tercer mandato bianual consecutivo.

El presidente de, ACS Florentino Pérez.(EFE)
El presidente de, ACS Florentino Pérez.(EFE)

Ni siquiera Isidro Fainé, el máximo colaborador de Alierta en el Consejo de Competitividad y en la propia Telefónica, acudió a una cita en la que también brillaron por su ausencia los máximos responsables del Banco Santander y del BBVAAna Botín y Francisco González, además del presidente de RepsolAntonio Brufau. Otro que tampoco apareció por la sede de Las Tablas fue Ignacio Galán, uno de los pocos que se ha postulado para presidir la organización pero cuya candidatura concita, de momento, bastante más oposición que adhesiones. El único preboste de gama alta, dada su visibilidad pública que no su predominio dentro del colectivo, fue el presidente de ACSFlorentino Pérez.

Con tan escasos mimbres la reunión cumplió de manera exquisita el programa previsto que, en realidad, no aspiraba a otra cosa que cubrir el expediente y dar por cerrado un ejercicio con más pena que gloria, en el que los avatares políticos han superado las más pesimistas previsiones de los grandes empresarios del país. Así y todo, la mayor parte de los interesados entendieron que la mejor forma de evitar el peligro consistía en evitar la ocasión, máxime teniendo en cuenta la proximidad de las elecciones generales de este domingo 26 de junio.

La celebración de un cónclave en una fecha tan poco oportuna, aunque fuera organizado con el mayor de los sigilos, constituía un riesgo innecesario a poco que alguno de los partícipes hubiera caído en la tentación de poner sobre la mesa su habitual locuacidad, suscitando un debate que nadie quiere reabrir en este preciso y crítico momento. No en vano, el secretario general del CEC, Fernando Casado, ha tenido que ir suspendiendo, una tras otra, todas las convocatorias ordinarias que estaban programadas desde principios de año en las agendas particulares de los más conspicuos dirigentes corporativos del país.

César Alierta culminará su mandato que vence en marzo de 2017 y hasta entonces el colectivo avanzará sus trabajos técnicos sobre la economía española

Los resultados electorales provocarán el lavado de cara que el denominado 'lobby del Ibex' necesita llevar a cabo si quiere adaptarse al nuevo orden de relaciones políticas en España. Sea cual sea el color del futuro Gobierno de la nación parece impensable, después de todo lo ocurrido, que el Consejo de la Competitividad siga monopolizando el protagonismo empresarial como hizo en la última presidencial de Zapatero y en los primeros tiempos de Rajoy en La Moncloa. El actual jefe del Ejecutivo en funciones no ha sido precisamente muy amigo de abrir las puertas de Palacio a los empresarios de postín y eso ha terminado provocando una desafección que ha calado hondo en muchos de los jefes del Ibex.

La solución durante esta fase de tránsito hasta que termine el mandato de César Alierta pasa por reforzar los trabajos técnicos del CEC apoyados en los principales servicios de estudios de las grandes entidades que participan en la organización. A estos efectos, el objetivo inmediato es elaborar en julio un nuevo 'equity story' sobre la economía española para actualizar los informes presentados en los últimos años y que sirvieron para reforzar la imagen del país en los mercados internacionales. Con este espíritu constructivo, adobado con una pose institucional alejada de cualquier partidismo político, el Consejo Empresarial de la Competitividad tratará de reinventarse para asegurar su supervivencia. Un empeño que no es exclusivo de la clase empresrial. Algunos políticos van a tener que reinventarse también a partir de ahora.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios