Se ha comunicado el interés para que lleguen a un acuerdo

La Generalitat media en la crisis de Freixenet para que la empresa siga siendo catalana

El 'conseller' de Empresa y Conocimiento, Jordi Baiget, ha mantenido contactos con diversos directivos de la compañía para propiciar un pacto que evite la venta de la empresa de cava

Foto: Foto: Freixenet.
Foto: Freixenet.

La Generalitat ha enviado mensajes a las familias de Freixenet enfrentadas entre sí para que lleguen a un acuerdo y evitar de este modo que la empresa deje de estar controlada por capital catalán y se acepte el envite que sobre la compañía ha lanzado el grupo alemán Henkell & Co, según han explicado fuentes tanto de la Administración catalana como cercanas a la empresa vitivinícola. La mediación de la Generalitat es un nuevo factor que puede influir en la oferta de compra de la compañía germana.

Henkell & Co sigue interesado por Freixenet, si bien todavía no se ha iniciado una 'due dilligence' propiamente dicha, según explican fuentes financieras conocedoras de los contactos. De hecho, ha mejorado su propuesta al clarificar que los 500 millones que ofrece por el líder de cava español incluirían asumir los 300 millones de deuda que pesan sobre la firma. Por tanto, valoraría el 100% de Freixenet no en 500 millones, sino en 800 millones, incluyendo el endeudamiento. Hace tres semanas, los Ferrer mantuvieron una reunión con Henkell & Co en que los alemanes insistieron en la seriedad de su proyecto para la empresa catalana.

La persistencia de los alemanes inquieta a la Generalitat: por eso se quiere facilitar un pacto entre las familias y así se ha comunicado a diversos miembros de las tres ramas enfrentadas. Así, por ejemplo, se lo ha expresado el 'conseller' de Empresa i Coneixement, Jordi Baiget, al presidente de Freixenet, José Luis Bonet, cuando coincidieron el pasado 26 de abril en Alimentaria.

Bonet y Baiget, en un acto de Alimentaria.
Bonet y Baiget, en un acto de Alimentaria.

Alimentaria no fue el único foro en el que se vieron Baiget y Bonet tras hacerse pública la oferta de los alemanes por Freixenet. También lo hicieron en el tradicional 'civet' que organiza el 'head hunter' Luis Conde en Mas Anglada, en La Fonteta, en el Ampurdà (Girona), que se celebró el pasado 16 de abril.

No ha sido algo casual. Fuentes cercanas a Freixenet, conocedoras de los entresijos de las tres familias accionistas, explican que Baiget también telefoneó hace un mes a Pedro Ferrer, consejero delegado del grupo, ofreciéndole su apoyo y manifestándole el interés para que el primer fabricante de cava español siga bajo control de capital catalán.

Jordi Baiget, en este sentido, parece un 'conseller' partidario de una política industrial más activa que la de sus predecesores, más liberales. La portavoz de la Generalitat, Neus Munté, ya declaró sobre la crisis de Freixenet que "el objetivo del Gobierno catalán es que ninguna empresa se vaya de Cataluña", en línea con los hilos que luego el 'conseller' ha movido entre bastidores.

La intervención de la Generalitat refuerza tanto a los Ferrer, que son el socio mayoritario, con el 42% de Freixenet, como al presidente de la compañía, José Luis Bonet, que también es partidario de no aceptar la oferta de los alemanes para su 7,25%. El mismo capital que tiene su hermana, Pilar Bonet, tentada por los Ferrer para rechazar la propuesta de los alemanes y aceptar la de ellos, que quieren alcanzar el 51% y mantener el control de la empresa.

El futuro de Freixenet ha puesto de acuerdo al 'conseller' de un Gobierno independentista con directivos más bien contrarios a este plan político

Hay un punto irónico en la situación, pero que habla bien del pragmatismo de Baiget. El 'conseller' de un Gobierno independentista tiene como principal aliado a José Luis Bonet, que se ha caracterizado en los últimos años por sus declaraciones públicas a favor de que Cataluña continúe formando parte de España. Pero ante la llegada de los alemanes, la catalanidad primaria ha sido más importante para todos los implicados que las diferencias políticas.

Las familias han encargado a José Luis Bonet que responda de manera oficial a la propuesta de Henkell & Co. Por ahora, Bonet se ha limitado a remitir una carta formal en la que no se moja y en la que se apunta a que Freixenet se tomará su tiempo para tomar una decisión sobre la oferta. Como avanzó El Confidencial, Bonet, pese a tener solo un 7,25% de las acciones, se ha convertido en el árbitro de esta crisis interna.

Mejora de los resultados

Los resultados de Freixenet también están reforzando a los Ferrer en esta crisis. Pedro Ferrer, el hijo de José Ferrer -el presidente de honor y hombre fuerte pese a tener 90 años-, quiere seguir como consejero delegado, pese a que su figura se encuentra cuestionada tras la suspensión del dividendo por los bajos beneficios.

Estos días, Pedro Ferrer saca pecho con una mejora de los beneficios, que han pasado de 2,2 millones a más de cuatro millones, según han avanzado fuentes cercanas a la compañía. Freixenet cierra ejercicio cada 30 de abril y son esas cuentas, las que han finalizado el pasado 30 de abril de este año, las que muestran una mejora de las ventas, que ha sido especialmente importante en los últimos seis meses. Las ventas en España han subido un 3% en el año contable finalizado este mes de abril, y las exportaciones han crecido más de un 10%. Las ventas totales del ejercicio anterior habían sido de 500 millones.

Todavía se desconoce si la recuperación de los resultados implicará que se vuelvan a repartir dividendos. Precisamente el fin del dividendo ha sido uno de los factores que han soliviantado a los Hevia, que tienen un 29% y que son los que lideran la rama partidaria de vender a Henkell & Co.

La clave alemana

Pese a lo que piense la Generalitat, la clave de la operación no se encuentra tanto en España como en Alemania, donde vende 40 millones de botellas de cava. Esa cuota de mercado es muy valiosa porque gracias a ella Henkell & Co podría pasar de ser el tercer vendedor de espumosos en el país germano a consolidar un liderazgo absoluto y en solitario en ese país

Pese a la persistencia de Henkell & Co, las posiciones están encastilladas y no se pueden esperar grandes avances ni en un sentido ni en otro. La compañía germana sigue condicionando su oferta a obtener el apoyo del 51% del capital, un porcentaje del que por ahora se encuentra lejos. El apoyo de dos de los hermanos Bonet a la alternativa vendedora no resulta suficiente. Y la firmeza de José Luis Bonet en no desprenderse de sus acciones ni en favor de uno ni de otros, 'de facto' juega a favor de los intereses de la familia Ferrer.

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