informe de estabilidad financiera

¿Dónde está el verdadero problema de la banca? El Banco de España lo desvela

El último Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España evidencia las serias dificultades que afronta el sector para ganar dinero y ser rentable en España

Foto: Evolución del peso nacional y exterior en los activos de la banca española. FUENTE: BdE
Evolución del peso nacional y exterior en los activos de la banca española. FUENTE: BdE

El Informe de Estabilidad Financiera difundido este miércoles por el Banco de España (BdE) recoge muchas dudas, las que envuelven al negocio bancario en estos momentos, y una cruda certeza: que el auténtico talón de Aquiles de la banca española está en España. De puertas adentro los márgenes se estrechan, los gastos suben, los beneficios caen, la rentabilidad mengua y los activos improductivos continúan pesando demasiado. Por si fuera poco, la actual incertidumbre política añade otro foco de riesgo potencial. 

Como paliativo, las entidades están potenciando su actividad en el exterior. Un dato lo ilustra: desde 2008, los activos financieros de la banca española en el extranjero se han duplicado y ya representan el 45% del total -ver gráfico que encabeza la información-. Por el contrario, la actividad en España continúa cayendo desde casi el 80% que representaba en 2007 y 2008. 

Sin embargo, y pese a esta evidente pérdida de peso, ese 55% español continúa siendo un pesado lastre para el negocio y en las cuentas del sector. Durante 2015, el conjunto de las entidades españolas obtuvo unas ganancias consolidadas de 17.169 millones de euros, un 3,5% menos que en 2014 -la caída es del 12,8%, hasta los 13.781 millones, en el resultado atribuido a la entidad dominante-. "Esta reducción del resultado consolidado a nivel global del conjunto de las entidades de depósito es más evidente cuando se examinan los márgenes de las entidades en sus negocios en España a nivel individual", expone con claridad el Informe. ¿La causa? Una muy simple: "La actividad en el extranjero mantiene una evolución más expansiva que la actividad doméstica". 

Todos los márgenes a la baja

Este contraste entre la evolución del negocio interior y exterior se refleja de manera constante en el Informe. Para empezar, en el margen de intereses, que recoge el núcleo del negocio bancario. Tomando el conjunto de la actividad, crece un 9,5% con respecto a 2014, hasta los 71.477 millones de euros. Aislando los negocios en España, el margen de intereses cae un 2%. 

El Banco de España advierte de que el margen para recortar el rendimiento de los depósitos y reducir las provisiones para insolvencias ya se está agotando

La distancia es aún más acusa en el margen bruto. En total sube un 6,2%, hasta los 107.934 millones; acotando el punto de mira a España, desciende. "Tanto el rendimiento de los instrumentos de capital como el resultado de operaciones financieras se han reducido de forma notable entre diciembre de 2014 y diciembre de 2015, lo que provoca que el margen bruto caiga casi un 7% en tasa interanual", detalla argumenta el Informe. 

Con los ingresos cayendo, los gastos de explotacion rematan la situación porque suben, con lo que condenan un empeoramiento del margen de explotación. "Pese a que continúa el proceso de ajuste de capacidad mediante la reducción del número de oficinas y empleados, el incremento de los gastos medios por oficina y por empleado han provocado este ligero aumento de los gastos de explotación de la actividad en España", continúa describiendo el supervisor. 

El lastre del negocio español se nota igualmente en la rentabilidad. "En los negocios en España, la evolución de la rentabilidad de las entidades de depósito en 2015 ha sido peor que en su actividad consolidada a nivel global", expone el Informe. En 2015, la rentabilidad sobre el capital (ROE) de la actividad española cayó al 4,4%, frente al 5% de 2014. Para el conjunto del negocio, el ROE del sector se sitúa en el 5,6%. Ninguno de los dos datos cubre el coste de capital (COE), que el Banco de España calcula en el 8%, pero en el caso español la brecha es más acusada y obliga al sector a un mayor ejercicio de eficiencia. 

El Informe de Estabilidad achaca este empeoramiento a la acumulación de tres razones: los bajos tipos de interés, un nivel de actividad bancaria y crediticia aún reducido y "el significativo volumen de activos improductivos (dudosos y adjudicados) que aún permanecen en los balances de las entidades". Aunque el BdE precisa que los activos improductivos han descendido un 14,5% en 2015, hasta los 213.000 millones de euros, enfatiza que "aún representan un porcentaje significativo del activo total de los bancos en su negocio en España y presionan negativamente sobre la cuenta de resultados de las entidades, reduciendo su generación de beneficios y, por tanto, siendo una rémora para el aumento de la solvencia de las entidades".

...Y si hace falta, fusiones

El problema para la banca es que estas dificultades van a perdurar durante un tiempo. Y principalmente la derivada de los tipos de interés representa un obstáculo cada vez más palpable. "El margen entre la rentabilidad del activo y del pasivo en el negocio doméstico se encuentra en niveles próximos a mínimos históricos", avisa ya el BdE. Esta realidad se traduce en que el margen de clientes del sector en España sigue presionado y se acerca ya al 1% -ver gráfico-. 

Un negocio cada vez menos rentable. FUENTE: Banco de España
Un negocio cada vez menos rentable. FUENTE: Banco de España

Además, el BdE vaticina que este escenario aún puede empeorar porque la capacidad de abaratar más los depósitos se está agotando. Dice lo mismo de la reducción de las provisiones de insolvencias, que ha dado un balón de oxígeno al sector en los últimos trimestres. "Estos efectos positivos de las dotaciones a insolvencias tenderán a agotarse en un entorno de tipos de interés ya muy bajos o negativos", pronostica. 

En este contexto, el supervisor teme que los bancos incurran en unos riesgos excesivos para impulsar la rentabilidad del negocio en España como sea. Por eso alude a la necesidad de seguir "una gestión prudente en la concesión de crédito a tipos que compensen suficientemente el riesgo incurrido". 

Sumando estos ingredientes, el Informe de Estabilidad Financiera emite un diagnóstico claro sobre lo que necesita la banca española. En primer lugar, requiere "ganar aún mayor eficiencia mediante el ahorro de costes". En segundo lugar, "una adaptación de su modelo de negocio al nuevo entorno, lo que incluye reforzar sus ingresos mediante la provisión de servicios a sus clientes". Y tercer lugar, les pide "adecuar su estrategia al nuevo contexto financiero y regulatorio", sin descartar para ello "posibles operaciones corporativas". Es decir, que el BdE insta a las entidades a insta a las entidades a que se fusionen para adaptar sus estructuras de costes al complejo entorno bancario actual. 

 

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