El gobierno se resigna a una solución andorrana

El tifón bursátil barre a los fondos buitre de la puja por el 'banco bueno' segregado de BPA

JC Flowersy Apollo, los dos fondos buitres que estaban interesados en el proceso de venta que se lleva a cabo en el Principado se han caído del mismo, igual que el resto de grupos internacionales

Foto: Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

El tifón bursátil que se ha desatado esta semana se ha llevado por delante a los pocos grupos extranjeros que estaban pujando por Vall Banc, el “banco bueno” segregado de Banca Privada de Andorra (BPA) y cuya subasta el gobierno del Principado está realizando estos días. Tanto JC Flowers, como Apollo, los dos fondos buitres que estaban interesados en el proceso, se han caído del mismo, según fuentes financieras andorranas.

Eso no quiere decir que el “data room” de la subasta no continúe tal y como esta previsto. Pero el ejecutivo de Antoni Martí se resigna ahora a tener que asumir una solución andorrana, como le habían estado diciendo los bancos locales desde el principio. Se pierde así la alternativa de un grupo foráneo que hubiera servido de aval al país para integrar sus bancos en el Sistema Único de Supervisión europeo. Andorra busca la tutela del BCE para dotar de estabilidad a su sistema financiero, que en este momento es el pilar de la economía del país, por encima del turismo y del comercio.

Tras la desbandada internacional quedan participando en la subasta los cuatro bancos andorranos: Crèdit Andorrà, AndBank, Mora Banc y Banc Sabadell Andorra, cada uno preparando su oferta por Vall Banc, una entidad que se encuentra saneada –cuenta con unos 1.000 millones en balance y unos 200 millones de recursos propios– pero que sigue con las líneas de financiación en dólares cerradas, con lo que no puede operar con sus sucursales internacionales. Esto a nivel doméstico se traduce en un corralito para sus clientes que este mes de marzo cumplirá un año.

Foto: Andbank
Foto: Andbank

Además de los dos fondos buitres, se han descolgado también el otro par de grupos internacionales que habían iniciado el proceso. Según las fuentes financieras consultadas, con un hundimiento de las bolsas que ha castigado sobre todo a las entidades financieras europeas –que han caído un 22% en lo que va de año– los ofertantes en retirada han concluido que no era el mejor momento para comprar un banco y, menos un banco andorrano.

Andorra para los andorranos

Así que aunque no la haya marcado el gobierno sino los volátiles mercados, la subasta de Vall Banc pasa por una variante de la doctrina Monroe, que se resumiría en que la banca andorrana ha de solucionar sus propios problemas. El calendario previsto es acabar el proceso el 31 de marzo, pero no sería la primera vez que las circunstancias obligan al gobierno andorrano a adaptarse a nuevos cambios. El próximo 28 de febrero se han de presentar las ofertas firmes.

En estas circunstancias el precio es lo de menos en esta subasta. El gobierno andorrano a través de su equivalente al FROB –Agencia Estatal de Resolución de Entidades Bancarias (AREB)– valorará sobre todo: pulmón financiero para levantar el corralito que pesa sobre los clientes de BPA, contactos para reabrir las líneas de financiación y el máximo mantenimiento del empleo. Hay que recordar que BPA tenía 190 trabajadores y que se estima que en el mejor de los casos sobran el 20%.

A cambio, las entidades más interesadas están solicitando ayudas fiscales a futuro para la entidad resultante que absorba Vall Banc de manera que puedan compensar de forma parcial los costes de la operación.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios