rechaza dar dinero para llegar a fin de año

La banca se reúne con el BdE para cifrar el agujero de Abengoa tras cerrarle el grifo

Los acreedores siguen sin aportar más fondos a la compañía andaluza tras la última reunión al descubrir que la filial estadounidense ya está hipotecada y que no hay más garantías

Foto: Torres de la planta solar de Abengoa en Sanlúcar la Mayor. (Reuters)
Torres de la planta solar de Abengoa en Sanlúcar la Mayor. (Reuters)

Nuevo intento para salvar Abengoa que acaba en fracaso. Por cuarta vez en el último mes y medio, la banca ha rechazado aportar dinero para evitar que la empresa sevillana caiga en los próximos días en concurso de acreedores, una insolvencia que los acreedores dan por hecho. Por este motivo, las principales entidades financieras españolas han consultado ya al Banco de España para cuantificar cuánto tendrán que provisionar si se hace efectiva la suspensión de pagos de la multinacional gestionada por la defenestrada familia Benjumea.

Según han confirmado tres fuentes que participaron en las conversaciones mantenidas este miércoles para tratar de encontrar una alternativa viable para Abengoa, ninguno de los bancos que forman el denominado G8 -Santander, Caixabank, Bankia, Popular, Sabadell, HSBC, Crédit Agricole y el sueco EKN- dio su conformidad para darle los 100 millones que la empresa urge para pagar al menos las nóminas de los trabajadores y las facturas de los proveedores. Como ya adelantó en exclusiva este lunes El Confidencial, la posición de los acreedores es de no aportar más fondos, por lo que la empresa está condenada a una iliquidez inmediata.

Al contrario, los bancos se llevaron la sorpresa de que la única opción planteada hasta la fecha como única salida, la de hipotecar Abengoa Yield, la filial cotizada en Nueva York, tampoco es viable porque sus acciones ya son utilizadas como prenda por otros acreedores. Fuentes próximas a las conversaciones aseguran que el informe presentado por KPMG, el asesor nombrado por la banca para desenredar la maraña contable de Abengoa, ha supuesto una nueva decepción, porque pone de manifiesto que Abengoa Concessions LTD, la sociedad propietaria del 47% de Abengoa Yield, ya fue usada como garantía para varias emisiones de bonos, por lo que serían estos inversores institucionales los que primero cobrarían en el caso de que la empresa española vendiese un trozo de su participación.

Los bancos mantienen su negativa a conceder los 100 millones que la empresa necesita para pagar las nóminas de diciembre y las facturas de proveedores

En ningún caso la puede volver a hipotecar, salvo permiso expreso de los bonistas, que no están por la labor, ya que su objetivo es defender sus propios intereses, distintos a los de los acreedores principales, en caso de que Abengoa entre oficialmente en concurso. De hecho, los bonistas se han puesto en manos del banco Houliham Lokey, el mayor especialista en insolvencias del mundo, mientras que los bancos se han confiado a KPMG. La compañía tiene emitidos unos 3.852 millones en valores de renta fija, sobre una deuda corporativa total de 9.000 millones y un pasivo global de 20.265 millones.

“Un acuerdo amistoso es imposible porque cada acreedor tiene sus propios intereses, y Abengoa es como una cebolla, que cuando levantas una capa te sale otra con protagonistas distintos, con garantías diferentes”, explican desde uno de los principales bancos implicados en las negociaciones, que asegura sin dudar que no quiere dar un euro más. “Ni Santander ni Caixabank ni Sabadell ni Bankia están dispuestos a poner más dinero”, asevera otra fuente.

Una factura muy cara

Ante esta coyuntura, la banca ha comenzado a hacer sus ánalisis internos para concretar cuánto tendrá que provisionar en función del devenir de los acontecimientos. De momento, los 13 grupos financieros nacionales con exposición al riesgo de Abengoa reconocen abiertamente que al menos tendrán que dotar entre el 15 y el 25% de los pasivos corporativos asociados a la empresa andaluza. Además, deberán detallar cuánto tendrán que cubrir de la deuda con la que el grupo de los arruinados Benjumea financiaban la construcción de proyectos termosolares y de ingeniería.

Foto: EFE.
Foto: EFE.

En total, la banca española ha prestado 4.300 millones a Abengoa, que, si pasa del actual estado de preconcurso a concurso oficial de acreedores antes del 31 de diciembre, obligarán a sus acreedores a provisionar el 100% de los créditos durante los próximos 12 meses. La factura supondrá un duro golpe a las cuentas de las entidades financieras, ya muy presionadas por la caída de los márgenes y las mayores exigencias de capital. Si la empresa andaluza consigue por cualquier vía aguantar en preconcurso hasta finales de febrero de 2016, los prestamistas tendrían entonces hasta tres años para digerir paulatinamente el agujero, según la nueva legislación.

Varios de los mayores acreedores de Abengoa ya han mantenido conversaciones con el Banco de España para saber la opinión del supervisor sobre el porcentaje exacto a dotar en función de cuál sea la situación de la empresa antes o después del 31 de diciembre. Además, ya han mantenido consultas con sus respectivos auditores para conocer también su posición a la hora de provisionar el riesgo. Se da la circunstancia de que Deloitte, el encargado de revisar las cuentas de Abengoa, que no advirtió del problema hasta hace apenas un mes, también audita los números de Caixabank y Bankinter, mientras que PwC analiza los de Santander, Popular y Sabadell, y E&Y, las de Bankia.  

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