El fondo soberano de Singapur (GIC) redobla su apuesta por España con su propia socimi
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El fondo soberano de Singapur (GIC) redobla su apuesta por España con su propia socimi

En paralelo al acuerdo con GMP, compañía donde ha adquirido un 30% del capital, el gigante asiático ha creado su propia socimi, vehículo bajo el cual podrá aglutinar todas sus inversiones en España

placeholder Foto: Distrito financiero de Singapur. (Reuters)
Distrito financiero de Singapur. (Reuters)

Es el brazo inmobiliario del fondo soberano de Singapur, uno de los gigantes mundiales de la inversión, y ha decidido apostar con fuerza por España. Se trata de GIC Real Estate Internacional, vehículo que, sin hacer ruido, lleva un año trabajando en la puesta en marcha de su propia subsidiaria en nuestros país, la socimi Euro Cervantes.

Se trata del segundo gran movimiento que realiza GIC dentro del mercado inmobiliario español en apenas un año, ya que en octubre de 2014 llegó a un acuerdo con GMP, el imperio inmobiliario de la familia Montoro, para entrar en su accionariado con la compra de un 30% del capital y el compromiso de sacar la compañía a bolsa antes de concluir 2016, colocación que el fondo aprovechará para vender.

Como se señaló entonces, el importe del acuerdo superaba los 200 millones, cifra que se multiplica hasta los casi 400 millones si se suma el apalancamiento, según afirman fuentes de absoluta solvencia. A pesar de lo elevado de esta cifra, dista mucho del cheque de hasta 1.500 millones, entre capital y deuda, que el fondo soberano de Singapur planteó ya entonces destinar a nuestro país, importe que superaba las dimensiones que los Montoro estaban dispuestos a abordar, según confirman las mismas fuentes.

Quizá por ello, el fondo de Singapur ha tenido siempre listo un plan B con Euro Cervantes, socimi constituida en paralelo a las negociones con GMP, en junio de 2014, y que tiene como accionista único a la sociedad Euro Iberia Private Limited, una subsidiaria de GIC Real Estate International, cuyo cuartel general, para más detalles, se ubica en el edificio Capital Tower, la sede del brazo inmobiliario del gigante asiático en Singapur.

Para sentarse en el consejo de administración de Euro Cervantes, el gigante asiático ha elegido a dos primeros espadas: se trata de Sebastien Abascal, el hombre de GIC para España, y Yoke Peng Lim, ejecutiva de GIC Real Estate, que ya ha estado trabajando sobre el terreno y ha mantenido varias reuniones dirigidas a ir ampliando la presencia del fondo en nuestro país, según confirman fuentes conocedoras.

Abanico de opciones

Aunque, inicialmente, podría pensarse que esta socimi es, sencillamente, la instrumental a través de la cual el fondo de Singapur ha tomado la participación en GMP, fuentes informadas aseguran que la realidad va más allá. Gracias a Euro Cervantes, el grupo asiático podrá acudir a operaciones que quedan fuera del campo de operaciones previsto en su alianza con los Montoro, como, por ejemplo, la compra de centros comerciales, activo que tradicionalmente ha gustado mucho al fondo soberano, como demuestran sus pasadas adquisiciones de La Maquinista y Habaneras, portfolio de Unibail-Rodamco, donde adquirió una participación del 49%.

El acuerdo con GMP, según confirman las mismas fuentes, tiene varias limitaciones, tanto geográficas -prácticamente está condicionado a operar solo en Madrid-, como de tipo de producto, debido al interés del grupo español por mantenerse como referente del negocio patrimonialista de oficinas en la capital. Además, su objetivo último es salir a bolsa para que así el fondo soberano pueda hacer plusvalías. De hecho, si por la circunstancia que fuera la familia Montoro declinara finalmente empezar a cotizar, las mismas fuentes señalan que debería recomprar a GIC su participación.

Frente a esta estrategia de salida, al contar con su propia socimi, el fondo podrá continuar con su operativa. Además, al haber elegido la fórmula de socimi, se beneficiará de una estructura fiscalmente más atractiva y con una forma societaria que le permitirá aglutinar bajo un mismo paraguas todas sus participaciones, incluidas aquellas donde tenga posición minoritaria, como ocurría en los citados centros comerciales.

Para beneficiarse fiscalmente, tradicionalmente estos fondos constituían instrumentales en Luxemburgo u Holanda y las ponían como cabeceras de sus participaciones en España. Pero, desde la regularización de las socimis, los grandes inversores internacionales van poco a poco optando más por esta fórmula, una tendencia a la que también se ha sumado GIC.

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