El diésel perderá un 17% de coches en Europa en cinco años por la crisis de Volkswagen
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se venderán casi un millón de vehículos menos

El diésel perderá un 17% de coches en Europa en cinco años por la crisis de Volkswagen

El diésel seguirá siendo la tecnología dominante en el sector de automoción europeo, pero con cambios significativos

Foto: Un mecánico hace un análisis a un Volkswagen Touran diésel 2.0 TDI con un motor EA189 en un taller de Hannover. (EFE)
Un mecánico hace un análisis a un Volkswagen Touran diésel 2.0 TDI con un motor EA189 en un taller de Hannover. (EFE)

El diésel como combustible de referencia en el sector de la automoción queda muy tocado tras la crisis de Volkswagen (VW) pero se mantendrá con una mala salud de hierro en Europa, según un estudio de la consultora Roland Berger, una de las firmas de referencia en consultoría para el mundo del automóvil. Eso supondrá que en cinco años se venderán en la UE casi un millón de vehículos menos que los actuales con este tipo de tracción, según las previsiones de esta firma. Un fenómeno que supondría un caída del 17% de coches diésel respecto a sus actuales cuotas de mercado

En la actualidad, el 53% de los coches que se venden en Europa cuenta con un motor diésel. Eso supone 6,9 millones de vehículos diésel a finales del año en curso. Pero por culpa del escándalo de los motores trucados de VW para alterar con un 'software' los resultados de las emisiones, se prevé que en cinco años, en 2020, esta penetración descenderá hasta el 48%, según el escenario considerado como más probable tras esta crisis por parte de la firma de consultoría.

Ayer mismo, se supo que VW entraba en pérdidas por primera vez en 15 años, a causa del denominado 'dieselgate': números rojos de 1.673 millones en el tercer trimestre. Incluso la Audiencia Nacional ha imputado a la multinacional alemana por el escándalo, con lo que se confirma que el mayor riesgo para el grupo estriba en las múltiples reclamaciones legales que se le pueden presentar en diversos países. Por ello, no solo será VW sino todo el sector el que reduzca el peso específico del diésel, una tecnología que hasta ahora servía de gran referencia para la automoción en Europa.

En este escenario, en 15 años, en 2030, la cuota de los coches diésel descendería en Europa hasta el 41%. Es decir, en tres lustros, el diésel perderá, según esta previsión, 12 puntos de cuota de mercado en la UE, lo que con los volúmenes actuales implicaría dos millones de coches menos. En esencia, porque el diésel desaparecería de los turismos más pequeños, mientras que se mantendría en los de mayor tamaño, según este informe. En los coches más ligeros, la gasolina pasaría a ser el motor de referencia.

Más caro, más regulado

“El motor diésel será más caro -en este marco futuro, considerado como el más probable- debido a las tecnologías adicionales de postratamiento”, asegura el estudio, según el cual se producirá un esfuerzo general para reducir las emisiones de CO2 con un entorno general en donde la normativa sobre emisiones en conducción global se endurecerá, en paralelo con cambios fiscales en algunos estados miembros de la UE.

En Europa se fabrican 15 millones de vehículos de motor, de los que cinco millones de coches salen de las plantas de Alemania, mientras unos tres millones al año lo hacen de las factorías españolas. España es el octavo fabricante mundial de automoción y el tercero de la UE, tras Alemania y Francia. En el mercado europeo se venden menos coches de los fabricados, cerca de 12 millones, con lo que la exportación tiene un gran peso.

​Diésel, tecnología dominante

Según este análisis, el diésel seguirá siendo la tecnología dominante en el sector de automoción europeo, pero con cambios significativos. Así, en los coches mini, como el Fiat Panda, el diésel desaparecerá, cuando ahora es solo del 2%. Y en los coches pequeños, como el Peugeot 208, este tipo de combustible caerá 10 puntos hasta 2030, del 36% al 26%. En las dos gamas de los vehículos con menos peso, la gasolina se convertirá en la opción mayoritaria.

En cambio, para los modelos de mayor tamaño, el diésel seguirá siendo mayoritario en el futuro, ya que su eficiencia mantendrá el aprecio de los consumidores y la efectividad para impulsar vehículos más grandes y pesados. Sin embargo, también perderá importancia. Será en los modelos 'executive', como el Mercedes E, en los que el diésel estará más extendido, hasta un 70% del parque en 2030 (aunque ahora es del 88% en la UE). Pero, en esencia, en los vehículos pequeños la pérdida de peso específico del diésel resultará más notable.

​Toda la cadena

Roland Berger prevé en su estudio “una disminución de la cuota de diésel en casi todos los principales mercados”, pero también un “encarecimiento de los coches”, el cual ya estaba en parte descontado por el impacto de la normativa Euro 6.

La crisis de VW afectará de manera diferente a los fabricantes que a los proveedores de componentes, pero impactará en toda la cadena productiva. Así, los fabricantes tendrán que poner el acento en los próximos años en desarrollar nuevas tecnologías, tales como el coche eléctrico.

Por su parte, las empresas de componentes se centrarán en desarrollar ahorros de coste en modelos de gasolina más eficientes, aumentar la demanda de baterías para el coche eléctrico y mejorar las mismas; igual que los motores diésel, convirtiendo estos en una tecnología más limpia.

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