emisión de bonos y nuevo sindicado

Itínere aprovecha la mejora del tráfico para refinanciar sus 1.700 millones de deuda

La concesionaria ultima el lanzamiento de una nueva refinanciación, que combinará bonos con un nuevo sindicado, y que tendrá como garantía sus joyas de la corona: la AP-1 y las autopistas gallegas

Foto: Itínere aprovecha la mejora del tráfico para refinanciar sus 1.700 millones de deuda

Cambio de tercio en el gigante de las autopistas españolas. Tras los duros últimos siete años, Itínere ha decidido aprovechar la mejora del tráfico para lanzar una nueva refinanciación de su deuda bancaria, que asciende a 1.700 millones de euros y cuyos últimos flecos está actualmente analizando.

Con la vista puesta en cerrar este proceso antes de final de año, los planes de la compañía afectan a las sociedades Enaitínere y Participaciones AP-1, así como al propia 'holding'. En concreto, las dos primeras suman unos compromisos financieros de 1.050 millones, mientras que la deuda corporativa ronda los 650 millones, cantidades que, en todos los casos, tienen como fecha de vencimiento el año 2018.

El objetivo de la compañía es tranformar la mayor parte posible de estos préstamos bancarios en emisiones de bonos, de manera que el grueso de sus compromisos financieros sea a largo plazo y, por tanto, la estructura financiera de la empresa pase a estar en consonancia con los tiempos de una empresa de autopistas, que siempre se miden en décadas.

Para abordar este cambio de la estructura financiera, la compañía acaba de aprobar la pignoración de las acciones de Enaitínere y AP-1, vehículos a través de los cuales controla las autopistas AP-1 Burgos-Armiñón, las gallegas AP-9 y Austradas (AG-57 y AG-55), la AP-66 Astur-leonesa y la AP-15 Autopista de Navarra. Por tanto, estas carreteras van a formar parte del paquete de garantías que exigen los bancos y los tenedores de bonos en la inminente refinanciación.

Esta nueva refinanciación llega cuando todavía no se han cumplido dos años de la última, un acuerdo sellado a finales de 2013 que permitió acomodar los 1.176 millones de euros que, por aquellas fechas, tenían como compromisos financieros Enaitínere y AP-1.

Pero, desde entonces, muchas cosas han cambiado en la concesionaria. Por una parte, tras siete años de caídas, los tráficos han recuperado la senda del crecimiento. Por otra, la firma Corsair Capital ha tomado el relevo a Citi Infraestructuras al frente de la concesionaria, en la clásica operación de entrar por la puerta de atrás mediante la compra de la deuda que el fondo tenía ligada a la concesionaria, lo que ha permitido a Corsair hacerse también con la gestión.

Este cambio de capitán permite a la compañía romper las cadenas que le había puesto Citi, fondo que por cambios en la normativa bancaria estadounidense estaba condenado a salir de Itínere, lo que ha llevado a una paralización del grupo en los últimos años.

La situación llegó a tal punto que, hace dos años, los socios de Itínere decidieron poner a la venta la concesionaria, operación que ha despertado el interés de varios fondos internacionales, pero que nunca ha terminado de cuajar. Entonces, el principal accionista de Itínere era Citi, que junto a Kutxabank controlaba el 54% del capital a través de la sociedad Arecibo Servicios y Gestiones, seguido por Abanca (23,8%), Sacyr (15%) y Liberbank (5,8%).

A cierre de 2014, la cifra de negocio de Itínere ascendía a 268,2 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 1,6% respecto al ejercicio anterior; con un ebitda de 208 millones, un 3,5% más. A los 1.700 millones de deuda bancaria de la compañía, se suman otros 1.300 millones de euros en obligaciones que tiene vivos la concesionaria, con vencimientos entre 2015 y 2020 y un tipo de interés que oscila entre el 3,32% y el 6%.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios