Abengoa consigue el apoyo de la banca al sacrificar el dividendo y al presidente
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para captar 650 millones a vida o muerte

Abengoa consigue el apoyo de la banca al sacrificar el dividendo y al presidente

Felipe Benjumea se ha visto forzado a dejar el cargo para que la compañía pudiera obtener el apoyo de todos los bancos para lanzar la ampliación de capital de 650 millones de euros

placeholder Foto: El consejero delegado de Abengoa, Santiago Seage. (EFE)
El consejero delegado de Abengoa, Santiago Seage. (EFE)

Después de más un mes y medio de arduas negociaciones, negativas y un desnudo integral de las cuentas, Abengoa ha conseguido por fin que un grupo de bancos le asegure una ampliación de capital a vida o muerte. El grupo de ingeniería ya tiene el visto bueno de Banco Santander, HSBC y Crédit Agricoles para emitir acciones nuevas por 650 millones que reforzarán sus recursos propios y le permitirán salir adelante de una situación muy delicada.

A cambio ha tenido que entregar la cabeza de su presidente, Felipe Benjumea, suspender el dividendo y duplicar el programa de venta de activos. La familia dejará de tener ya el el control del consejo de administración, puesto que solo dispondrá de 5 de los 13 asientos. Toda una capitulación ante la banca que solo ha firmado la ampliación tras asegurarse que los Benjumea firmaban la rendición.

Abengoa ha anunciado oficialmente que ya tiene el visto bueno de un sindicato de bancos internacionales para sacar adelante una operación anunciada el pasado 5 de agosto pese a que en ese momento la compañía no tenía garantías de que la emisión pudiera ser suscrita en su totalidad. Una incertidumbre que ha provocado que la cotización se haya hundido en este periodo un 50%, hasta los niveles más bajos de su historia.

Felipe Benjumea, presidente de Abengoa, y Santiago Seage, consejero delegado desde el pasado mes de mayo, han logrado que Santander, HSBC y Credit Agricole firmen un contrato de aseguramiento por el cual se comprometen a vender las acciones a inversores o a comprarlas para su propio balance en el caso de que no haya demanda suficiente por parte de fondos de inversión y hedge funds. El acuerdo se ha alcanzado después de que la familia Benjumea, el mayor accionista del holding, también se haya comprometido a su vez a poner dinero de su bolsillo para arriesgar sus propios ahorros en el rescate.

Abengoa tiene ya el apoyo suficiente para levantar los 650 millones con los que restablecer su situación financiera

Como adelantó El Confidencial, los empresarios sevillanos aportarán cerca de un tercio del dinero que les correspondía por tener el 60% de los derechos políticos y el 30% de los económicos de la compañía, que tiene una estructura de capital dividida entre acciones de clase A -las que tienes 100 votos por cada título- y las de clase B, un voto por cada unidad. Una complejidad que, precisamente, ha provocado que los brokers se hayan pensado mucho aceptar o no el aseguramiento de la ampliación de capital.

Del total del importe de la operación, los bancos aseguran 465 millones, la familia Benjumea aporta otros 120 y el fondo Wadell & Reed Investment Managament, 65. Una distribución de esfuerzos que supondrá que los empresarios andaluces cedan el control del consejo de administración hasta el 40% de los derechos de voto. Además, Felipe Benjumea, presidente desde hace 25 años, se ha visto obligado a dejar su puesto en favor de José Domínguez Abascal.

Un sacrificio que no es el único al que ha tenido que ceder la familia y que tendrán que admitir los accionistas. Porque Abengoa se ha visto forzada a aceptar la implantación de un programa de venta de activos por 1.200 millones de euros (el anunciado era de 500 millones), incluida el 40% que aún le queda de su filial estadounidense, y a suspender el dividendo hasta que recupere la solvencia financiera, según los criterios que marcan las agencias de rating. Además, no podrá volver a invertir hasta que baje su actual nivel de deuda.

Algunos de los más bancos cercanos a la compañía, como Citi, Bank of America Merrill Lynch y Société Générale, asesores financieros de cabecera, además de acreedores, han rechazado en hasta dos ocasiones la invitación de la compañía a participar en la Oferta Pública de Suscripción (OPS). Primero como coordinadores principales de la transacción, y segundo como simples colocadores. Es decir, asumiendo mayor o menor riesgo, asegurando más o menos acciones sacadas a la venta.

El acuerdo se ha alcanzado después de que la familia Benjumea también se haya comprometido a su vez a poner dinero de su bolsillo

Pese a todas estas dificultades, Abengoa tiene ya el apoyo suficiente para levantar los 650 millones con los que restablecer su situación financiera. Un acuerdo que, no obstante, tendrá que ser aprobado ahora en una junta extraordinaria de accionistas que se celebrará el próximo 10 de octubre . Si, como se supone, la mayoría respalda la operación, la compañía podría hacer la ampliación de capital en la segunda quincena de octubre.

En ese momento se concretarán las condiciones de la emisión, es decir, la proporción entre el número de acciones viejas necesarias para suscribir las nuevas o, lo que es lo mismo, el precio de la colocación. Aunque ese elemento clave no se fijará hasta dentro de un mes, fuentes financieras aseguran que las acciones se venderán entre 0,5 y 0,6 euros por unidad. En consecuencia, se le aplicará un descuento próximo al 40% sobre la cotización actual.

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