primera operación en españa

El suizo Corestate se alía con Villar Mir para invertir 240 millones en la Quinta Torre

El nuevo rascacielos de Madrid ya tiene quién lo financie. El fondo Corestate ha llegado a un acuerdo con Grupo Villar Mir para inyectar 240 millones de euros y desarrollar juntos todo el proyecto

Foto: Imagen del 'skyline' de Madrid con el proyecto de la Quinta Torre
Imagen del 'skyline' de Madrid con el proyecto de la Quinta Torre

Grupo Villar Mir ha encontrado en el suizo Corestate el aliado perfecto para desarrollar uno de sus proyectos más emblemáticos, la Quinta Torre. El holding, a través de Propiedades Inmobiliarias Espacio, y el fondo europeo han constituido la firma Iberian Corestate, una sociedad cuya primera operación pasa por invertir 240 millones de euros en el nuevo rascacielos.

Con este dinero, la compañía española da un importante paso adelante, ya que consigue despejar la incógnita de la financiación, uno de los interrogantes que había dejado en el aire el desarrollo de este edificio.

Como adelantó El Confidencial, el proyecto de la Quinta Torre había perdido altura justo antes de verano, tras la negativa de Monte Sinaí de abrir ahí un centro hospitalario. A esta falta de inquilino se sumó el complejo momento que atraviesa Grupo Villar Mir, por los problemas económicos de su constructora OHL, lo que complicaba todavía más obtener la financiación necesaria para construir un rascacielos de estas dimensiones.

El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir. (EFE)
El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir. (EFE)

Pero, finalmente, el grupo presidido por Juan Miguel Villar Mir ha encontrado el dinero en un viejo conocido, con quien ya ha trabajado al otro lado del Atlántico. Fue a principios de este año cuando OHL Desarrollos, la división de proyectos inmobiliarios del grupo de infraestructuras, firmó una mega alianza con Corestate para abordar conjuntamente diversos proyectos.

El primero, como publicó este medio, fue un acuerdo para construir 1.600 viviendas en México, en Ciudad Mayakoba, el gran desarrollo urbanístico que está llevando a cabo el grupo español en el país azteca. Ya entonces, los dos socios sentaron las bases para crear un fondo conjunto en España, que preveían dotar con hasta 500 millones de euros y donde los suizos jugaban el papel de socio financiero, mientras que los españoles, a través de Espacio y OHL Desarrollos, tenían la labor de ayudarles a detectar y desarrollar proyectos singulares.

En busca de inquilino

Este plan se ha convertido ahora en realidad, con la constitución de Iberian Corestate y la inversión en la Quinta Torre. Una vez despejado el interrogante de la financiación del rascacielos, el siguiente reto que deberán abordar los dos socios, y en el cual ya están volcados, es encontrar un inquilino para el rascacielos.

De hecho, desde hace varios meses, diversas consultoras inmobiliarias están trabajando en la búsqueda de una alternativa al proyecto de Monte Sinaí, labor que ha llevado a los responsables del proyecto a hablar con otros grupos sanitarios -se ha barajado la Clínica Mayo, Quirón Salud, HM Hospitales y Vithas-, así como con universidades y escuelas de negocios.

El acuerdo con Corestate garantiza los fondos necesarios para financiar el desarrollo de la torre, que todavía está pendiente de encontrar un inquilino

Aunque todos estos usos se enmarcan dentro de los permitidos en los pliegos del concurso, si, como se espera en el sector, el elegido termina siendo un inquilino más ligado al mundo de la formación, este cambio deberá recibir el visto bueno del Ayuntamiento.

También el diseño definitivo del edificio dependerá de quién termine siendo el elegido y, de hecho, ya se ha planteado la posibilidad de hacer un nuevo tipo de inmueble, diferente al rascacielos inicialmente planteado, que permita una obra más económica y, por tanto, un alquiler más asequible.

Proyecto faraónico

La Quinta Torre se levantará en los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, al norte del madrileño Paseo de la Castellana, sobre una superficie de 33.000 metros cuadrados que seguirá siendo de titularidad pública, pero cuya explotación ha sido adjudicada a Grupo Villar Mir durante los próximos 75 años.

Con una edificabilidad máxima de 70.000 metros cuadrados, el futuro rascacielos podrá destinar hasta un 25% de esta superficie, 17.500 metros cuadrados, a usos recreativos y de ocio, así como al pequeño y mediano comercio y otros servicios terciarios. Los otros 52.500 metros cuadrados deberán respetar los usos que determinó el Ayuntamiento de Madrid cuando lanzó el concurso (sanitario, formativo o administrativo).

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