se quedará sólo con la actividad patrimonial

Metrovacesa prepara un 'banco malo de suelo' para escindir el negocio residencial

La compañía trabaja ya en seguir los pasos de Colonial y separar los activos de promoción y suelo en otra sociedad, con la vista puesta en venderla y desconsolidar así la deuda ligada a estos activos

Foto: Edificio de Metrovacesa en Nuevos Ministerios.
Edificio de Metrovacesa en Nuevos Ministerios.

Algún día es hoy. El eslógan de la nueva campaña de marketing de Metrovacesa es toda una declaración de intenciones sobre el rumbo que ha decidido tomar la inmobiliaria tras la toma de poder por parte de Rodrigo Echenique, nuevo presidente de la compañía y hombre fuerte del Santander de Ana Botín.

Con estos galones, y tras haber cerrado la refinanciación de la empresa, el directivo se ha marcado como objetivo devolver su pasado esplendor a la compañía y consolidarla como una de las mayores patrimonialistas de España, capaz de competir cara a cara con Colonial y con las grandes socimis, como Merlin o Hispania, que se están haciendo ya un hueco entre los principales rentistas del país.

El primer paso de esta ambiciosa estrategia conlleva un movimiento que los expertos del sector hace tiempo que vienen rumiando, por considerarlo imprescindible para que la compañía vuelva a su antiguo Olimpo, y en el que ya está trabajando la empresa: la creación de un banco malo suelo. Desde Metrovacesa admiten que esta opción está ya encima de la mesa, pero puntualizan que todavía no se ha tomado una decisión.

Rodrigo Echenique, consejero ejecutivo del Banco Santander. (EFE)
Rodrigo Echenique, consejero ejecutivo del Banco Santander. (EFE)

Los planes de la inmobiliaria consisten en hacer un movimiento similar al protagonizado por Colonial hace cinco años, cuando separó los activos de suelo y promoción y los alojó en una sociedad de nueva creación a la que terminó bautizando como Asentia. Era el principio de un ambicioso plan de saneamiento que concluyó el pasado ejercicio, cuando vendió la filial a varios fondos.

En el caso de Metrovacesa, la idea consiste en separar el negocio residencial y de suelo, según fuentes conocedoras, para centrarse en potenciar toda la actividad patrimonial, sobre todo aquella ubicada en zonas prime, que representa un 75% de su negocio. El punto más espinoso de esta estrategia son las provisiones que, previsiblemente, deberá realizar para llevar a cabo la escisión, trago que compensará cuando venda esta actividad, ya que le permitirá desconsolidar toda la deuda asociada.

Según la últimas cuentas del registro, la inmobiliaria cerró el pasado ejercicio con unos números rojos de 186 millones de euros, lo que supuso reducir a casi la mitad las pérdidas de 349 millones que arrojó un año antes, mientras que la deuda ronda los 2.400 millones, frente a los 5.000 millones que tenía cuando fue excluida de bolsa en 2013, saneamiento que se ha conseguido, fundamentalmente, por la venta de Gecina y la conversión de deuda en capital.

Promociones y grandes desarrollos

En los números de 2014, Metrovacesa ya incluyó varias provisiones por la pérdidas de valor de algunos activos y valoró en 4.800 millones toda su cartera. Ésta se compone de ocho centros comerciales y dos más en promoción (uno que prevé inaugurar este mismo año y otro que ha puesto en revisión), ocho hoteles en explotación, al que se sumará el que gestionará Barceló en la Torre de Madrid, y 34 edificios de oficinas, la joya de la corona del grupo, que suman un total de 520.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable repartidos entre Madrid y Barcelona. 

En vivienda, la inmobiliaria cuenta actualmente con 35 promociones repartidas en una decena de provincias -4 en Valladolid, 9 en Madrid, 3 en Barcelona y Castellón, 5 en Valencia, 7 en Alicante y 1 en Murcia, Marbella, Cádiz y Sevilla- mientras que en suelos comercializa actualmente parcelas para particulares en Torre del Rame (Murcia), Estepona (Málaga), Jérez (Cádiz), Vedat de Torrent (Valencia) y Bétera (Valencia).

Torre de Madrid, situada en la Plaza de España.
Torre de Madrid, situada en la Plaza de España.

Pero el grueso de su negocio de suelo son los desarrollos que tiene en marcha en Alicante, donde prevé construir 300 viviendas en una actuación urbanística que comprende 48.000 metros cuadrados; Sevilla, con el proyecto Palmas Altas Sur, un sector con 679.223 metros cuadrados que prevé albergar 2.870 viviendas; Tarifa, donde quiere desarrollar la Ciudad del Surf, con 600 plazas hoteleras, 7.500 metros cuadrados de zonas comerciales y hasta 250 viviendas; Hospitalet del Llobregat, localidad próxima a Barcelona donde cuenta con más de 160.000 metros cuadrados edificables de uso terciario, y Madrid, donde está trabajando en conseguir los permisos para un desarrollo urbanístico residencial en la antigua fábrica de Clesa.

Tras la ampliación de capital aprobada la pasada primavera para capitalizar deuda de la banca, el accionariado de Metrovacesa se reparte actualmente entre Santander, que posee el 58,67%, BBVA, que tiene el 19,42%, Banco Sabadell, dueño de otro 13,85%, y Popular, con un 7,99%; mientras que pequeños inversores poseen el 0,071%.

Una vez se lleve a cabo la escisión del negocio residencial, las entidades deberán consensuar la mejor forma de sacar el máximo provecho a su participada, ya que el abanico de posibilidades que se ha puesto sobre la mesa es amplio: desde crear una socimi hotelera, hasta buscar un socio al que vender una parte del capital o salir a bolsa.

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