supondría sacrificar más a la familia koplowitz

La banca pide a Slim ampliar capital en 500 millones para refinanciar la deuda de FCC

BBVA y Santander, en representación del G6, están por la labor de rebajar los costes de la deuda de la compañía a cambio de que el magnate mexicano haga una ampliación de capital de 500 millones

Foto: Carlos Slim, en Oviedo. (EFE)
Carlos Slim, en Oviedo. (EFE)

FCC vuelve a estar en la mesa de los despachos de Ana Botín y de Francisco González ante la petición de su nuevo dueño, Carlos Slim, de refinanciar la deuda de 4.500 millones que ya fue reestructurada hace poco más de un año. Tanto la presidenta de Banco Santander como el primer ejecutivo de BBVA están dispuestos a echarle una mano al magnate mexicano siempre y cuando la compañía vuelva a acometer una ampliación de capital.

Según indican fuentes financieras, tras los primeros contactos entre los hombres de Slim en España y los dos grandes bancos españoles, la respuesta de los acreedores ha sido que, para cambiar las condiciones del crédito sindicado, FCC tiene que reforzar sus todavía debilitados recursos propios. La única forma de hacerlo es emitiendo nuevas acciones, ya sea de forma directa, mediante una nueva oferta pública de suscripción (OPS), o indirecta, con una colocación de bonos obligatoriamente convertibles.

En cualquier caso, tanto Santander como BBVA, representantes del llamado G6, del que también forman parte CaixaBank, Bankia, Sabadell y Popular, le exigen a Slim que la compañía refuerce su base de capital. El inversor mexicano, que el pasado diciembre compró el 25,6% de FCC a través de la colocación de acciones nuevas por 1.000 millones, está dispuesto a poner en marcha la citada ampliación a la vuelta del verano si con ello consigue desbloquear las reticencias de la banca, poco proclive a aceptar un nuevo sacrificio si la compañía no hace lo mismo.

Algunas fuentes aseguran que la ampliación de capital ascendería a unos 500 millones de euros, lo que supondría amplificar la base accionarial en aproximadamente un 20%. La cifra se corresponde con el importe del tramo B de la refinanciación, pactada hace justo un año y que ahora se quiere volver a modificar, y que legalmente se convertirá en acciones en 2018. Fuentes financieras apuntan a que la operación tiene mucho sentido, ya que el ahorro de los costes financieros que supondría rebajar el tipo de los préstamos compensaría en gran parte la dilución que conllevaría la ampliación por este volumen.

Imagen de la última Junta de Accionistas de FCC. (EFE)
Imagen de la última Junta de Accionistas de FCC. (EFE)

Esta cifra supondría que Slim tendría que desembolsar unos 100 millones de euros adicionales tras los 650 que invirtió el pasado mes de diciembre para mantener el paquete actual del 25,6%. El multimillonario mexicano no tiene ningún problema en acometer dicha inyección, pero sí lo tendría la familia Koplowitz, el accionista histórico de FCC, de la que aún mantiene el 22,5%.

Las herederas del fundador de la compañía ya no pudieron acudir a la ampliación de capital que la constructora hizo a finales de 2014, hasta el punto de que vendieron los derechos de suscripción que les correspondían por su 50% para hacer frente a sus deudas personales (unos 840 millones de euros). Al no ir a la citada OPS por no disponer de liquidez, su participación se redujo a algo más de la mitad.

Una nueva dilución

En consecuencia, una nueva ampliación de capital supondría diluir aún más a la familia Koplowitz, que se quedaría con apenas un 17% de la compañía. Esta reducción también podría tener repercusiones en el reparto de poder del consejo de administración, donde Esther Alcocer Koplowitz, hija de Esther Koplowitz, ejerce de presidenta. 

Fuentes próximas a la familia son conocedoras de esta situación, e incluso aseguran que en la hoja de ruta de Slim estaba ya una segunda ampliación de capital, por lo que buscarán las alternativas para poder mantener su participación en el 22,4% actual. En cualquier caso, aceptan el sacrificio, puesto que prefieren tener menos de algo que a medio plazo, cuando tengan que amortizar los 840 millones, en 2019, valga más. Es decir, si la ampliación es vital para que la cotización, bienvenida sea. 

De hecho, en la junta general de accionistas celebrada el pasado 25 de junio, Alcocer Koplowitz afirmó que el empresario latinoamericano es el “mejor compañero de viaje” para lograr los objetivos de “rentabilidad y crecimiento” en los que está “empeñada la compañía”. “Su apoyo y confianza nos permiten abordar el futuro con más estabilidad”, agregó en un acto en el que Slim, al que se esperaba para la primera foto conjunta entre los socios, dio la espantada y no apareció. Un gesto al que algunos restan importancia y otros interpretan como un acto de distanciamiento ante lo que se avecina.

Fuentes oficiales de la compañía han declinado hacer ningún comentario sobre esta información.

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