Abengoa amplía a 3.500 millones de dólares el capital de su ‘joint venture’ con EIG
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OTORGA DERECHO DE TANTEO AL FONDO ENERGÉTICO

Abengoa amplía a 3.500 millones de dólares el capital de su ‘joint venture’ con EIG

La multinacional de la familia Benjumea suelta lastre para adaptar su balance al perfil de una empresa concesionaria que invierte en busca de rentabilidad a largo plazo

Foto: El presidente de la compañía española Abengoa, Felipe Benjumea (d), y el consejero delegado de la entidad, Manuel Sánchez. (EFE)
El presidente de la compañía española Abengoa, Felipe Benjumea (d), y el consejero delegado de la entidad, Manuel Sánchez. (EFE)

Forma parte de la letra pequeña aún no desvelada oficialmente, pero es una de las claves que define la apuesta real de Abengoa en su reciente joint venturecon el fondo inversorEIG Global Energy Partners. La promotora conjunta que canalizará los nuevos proyectos de la multinacional sevillana en el campo energético ampliará su ámbito de actividad hasta un capital de 3.500 millones de dólares frente a los 2.000 iniciales con que ha sido lanzado el proyecto en los mercados financieros. El desarrollo de este horizonte de negocio se hará efectivo mediante un derecho de tanteo que ha sido pactado por la compañía española con su socio nuevo socio financiero.

La creación de la nueva Abengoa Projects Warehouse-1 (APW-1) ha sido diseñada con un objetivo claramente orientado a modificar la percepción de la sociedad cotizada española en los mercados de capitales. A tal efecto, el acuerdo garantiza como condición indispensable el control mayoritario de la nueva compañía en manos de EIG, que dispondrá de un55% de las acciones, quedando Abengoa con el 45% restante. Esta situación de partida deberá consolidarse en los ulteriores aumentos de capital que implicarán una ampliación de las aportaciones del fondo estadounidense desde los 1.100 millones actuales a un máximo de 2.000. En paralelo, el grupo de la familia Benjumea elevará su actual inversión de capital desde los 990 millones iniciales hasta un total de 1.500.

La distribución de estas participaciones facilita uno de los objetivos esenciales de la operación,que no es otro que soltar el lastre contable de la deuda asociada a los proyectos que están aún en fase de maduración. La matriz española consigue así rebajar la tensión de su balance ya que es EIG la que consolida a partir de ahora en sus estados financieroslas cuentas globales de la empresa filial. En consecuencia, Abengoa espera presentar al cierre de este ejercicio una cara mucho más relajada ante los inversores internacionales reduciendo cinco veces su ratio de endeudamiento sobre ebitda hasta situarlo en una relación de uno a uno.

Abengoa está llevando a cabo un proceso de desinversión de activos con el fin de adecuar su balance al perfil de una empresa concesionaria dejando atrás la imagen tradicional de una compañía de ingeniería y constructora de infraestructuras. La transición hacia este nuevo modelo no ha resultado gratis, y la sociedad ha tenido que pagar en bolsa el precio de su metamorfosis con una escalofriante caída de cotización que alcanzó a finales del pasado año su punto más álgido. En aquellos fatídicos días de mediados de noviembre, Abengoa se desplomó en dos sesiones consecutivas casi un 50%, echando por tierra toda la evolución favorable que había situado hasta entonces a la empresa como el valor estrella del Ibex.

Rally bursátil a lo largo del año

Tras un importante esfuerzo de autocrítica, la dirección de la compañía que dirige Manuel Sánchez ha admitido que el retrato contable ofrecido a los inversores no ha terminado de ser aceptado por el mercado, lo que ha obligado a un saneamiento financiero que permita ajustar los niveles de deuda a los requerimientos más estrictos de los bancos acreedores. De ahí el acuerdo con EIG que, de hecho, supone la venta de la mayoría de capital de la antigua Abengoa Greenfield. La operación fue acogida con una importante revalorización en bolsa que permitió recuperar durante la pasada semana los niveles de cotización previos al mencionado descalabro de otoño.

Abengoa tiene previsto seguir esta misma política de desinversiones con la otra filial, Abengoa Yield, sociedad cotizada en el Nasdaq y que es el vehículo empleado por el grupo como entidad destinataria de las promociones que realice Abengoa Projects Warehouse. La reestructuración de balance se complementa en paralelo con otros movimientos financieros puntuales como es la colocación acelerada de acciones de la clase B que ha sido realizada este miércoles para amortizar de forma anticipada hasta 200 millones de deuda en obligaciones convertibles al 6,25% que vencen en 2019. El importe agregado de las nuevas acciones alcanza un máximo de 16,8 millones de títulos.

La compañía cerró 2014 con una deuda neta corporativa de 2.353 millones de euros y un ebitda consolidado de 1.408 millones. Ambas variables deberán moverse en sentido contrario hasta cruzarse al término del presente ejercicio. En el primer trimestre de 2015 Abengoa ha experimentado un incremento del 7% en su resultado bruto de explotación, que podría situarse en torno a los 1.450 millones a finales de año. El objetivo apunta a una cifra equivalente de endeudamiento, de modo que la sociedad cotizada refleje con mayor fidelidad la identidad de los negocios que maneja el grupo.

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