REDUCE UN 10,3% SUS COSTES FINANCIEROS

Sareb hace un agujero a las cajas rescatadas al rebajar los intereses de sus bonos

La mejor noticia de las cuentas de Sareb es que reduce un 10,3% sus gastos financieros al rebajar los intereses de su deuda. Pero para las cajas que cedieron sus activos es un desastre

Foto: El presidente de Sareb, Jaime Echegoyen (EFE)
El presidente de Sareb, Jaime Echegoyen (EFE)

Sareb no pagó con dinero público los 51.000 millones en que se valoraron los activos –crédito promotor e inmuebles– que traspasaron las cajas rescatadas, sino con deuda, es decir, con bonos que rinden unos intereses que se entregaron a estas entidades. Estos bonos pagaban una rentabilidad inicial no demasiado elevada, pero más que aceptable en los tiempos que corren para la deuda: en torno al 2,5%. La cuestión es que vencían a muy corto plazo y por eso deben renovarse constantemente; y, como es lógico ante el desplome de la rentabilidad del bono español, estas renovaciones se están haciendo con tipos de interés mucho más bajos, alrededor del 0,5% según fuentes del sector.

Dos puntos porcentuales es muchísimo en los tiempos que corren, en los que el bono del Estado español a 10 años renta sólo un 0,49% y en que los márgenes de la banca son ínfimos por culpa de unos tipos oficiales en mínimos históricos. Y más si se aplican a unas carteras tan enormes como las que tienen las entidades que cedieron sus activos tóxicos: Bankia recibió 22.318 millones en estos bonos, Catalunya Banc obtuvo 6.708, BMN se hizo con 5.819, Abanca (NCG Banco) tiene en balance 5.707, Ceiss (ahora integrada en Unicaja) posee 3.137, Liberbank cuenta con 2.917, Caja3 (en Ibercaja) dispone de 2.212 y Banco Valencia (CaixaBank), 1.962.

Por tanto, la rebaja de los tipos de interés que paga Sareb en sus bonos supone un auténtico agujero para estas entidades. De hecho, es la principal causa del desplome de márgenes que sufrieron en 2014 entidades como Abanca (-67%) o Catalunya Banc (-25,2%), como ha informado El Confidencial, ya que estos rendimientos –como los de la deuda pública disponible para la venta– se incluyen en el margen de intereses junto a los ingresos de los créditos. "Algunas entidades han conseguido mitigar este impacto con la concesión de nuevo crédito a diferenciales más altos, pero otras no", explica una de las fuentes consultadas.

Este desastre para las entidades es lo más positivo de unas cuentas de Sareb muy preocupantes por las pérdidas y el ritmo de consumo de capital: los gastos financieros cayeron el 10,3% el año pasado hasta 1.095 millones gracias a estas renovaciones a menor tipo. Y lo peor es que el banco malo va a acelerar este proceso en 2015, cuando su presidente, Jaime Echegoyen, prevé que los gastos financieros peguen un bajonazo de 400 millones hasta quedarse en 700... a costa de los márgenes de las cajas rescatadas.

En 2015 vencen los bonos a tres años

Sareb emitió bonos a 1, 2 y 3 años para adquirir estos activos traspasados. Todos los ejercicios se renuevan los de menor plazo, como es lógico, y el año pasado se renovaron los de dos años emitidos con el nacimiento del banco malo en 2012. Así que en 2015 toca el vencimiento de los de tres años, que eran los más caros para Sareb (es decir, los que más rentabilidad ofrecían a las entidades) al tener un plazo más largo; en el mercado de bonos, y salvo situaciones excepcionales, cuando mayor es el vencimiento de un bono, más rentabilidad debe ofrecer para compensar ese mayor riesgo.

A esto hay que añadir que Sareb utiliza los ingresos que obtiene con las ventas de activos para repagar esta deuda; así, los 51.000 millones iniciales se han reducido a 45.000 en dos años, lo que reduce de forma equivalente las carteras de bonos en manos de las entidades. Aunque estas reciben el pago en dinero, dejan de percibir los intereses de los bonos, es decir, se quedan sin los ingresos recurrentes que podían apuntarse como margen. Y además, sin consumo de capital, porque la deuda de Sareb está avalada por el Estado y se considera sin riesgo, por lo que no computa en los activos ponderados por riesgo (APR).

Sareb perdió 585 millones en 2014, más del doble que el año anterior, debido a que el Banco de España lo ha obligado a llevar a valor cero el crédito promotor sin garantía de empresas en concurso. Con esta cifra, acumula 850 millones perdidos en dos años (en 2013 tuvo que provisionar los créditos participativos), que han tumbado el objetivo de rentabilidad del 15% que estimó inicialmente para sus accionistas, aunque se niega a revelar el nuevo. Al menos, Echegoyen asegura que no necesitará ampliar capital, pese a que este se ha reducido en 1.200 millones en ese período y sólo le quedan 350.

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