la valoración inicial se sitúa en 300 millones

Los auditores aceleran para valorar BPA y tasar el 'peso muerto' de Banco Madrid

PwC, Ernst&Young y Deloitte están trabajando contra reloj en la valoración de BPA y, lo que es más importante para el Gobierno andorrano, en establecer si la firma es viable con o sin su filial española

Foto: De izquierda a derecha, Ramón Cierco, Higini Cierco y Joan Pau Miquel.
De izquierda a derecha, Ramón Cierco, Higini Cierco y Joan Pau Miquel.

Banco Madrid ha pasado de joya de la corona de Banca Privada de Andorra (BPA) a convertirse en un peso muerto cuyo futuro resulta muy dudoso tras la controvertida decisión del Banco de España de declarar concurso de acreedores para la filial española.

Fuentes financieras andorranas explican que equipos de auditores de PwC, Ernst & Young y Deloitte están trabajando contra reloj en la valoración de BPA y, lo que es más importante para el Gobierno andorrano, para establecer si la firma es viable con o sin su filial española, algo difícil de dilucidar sin saber a ciencia cierta qué harán los interventores españoles con Banco Madrid.

La entidad española se valora, tal y como está, en unos 300 millones de euros. De hecho, el Ejecutivo andorrano contaba con que su venta pudiese servir para hacer frente al grueso de la multa que aplique Estados Unidos por las acusaciones de blanqueo, un extremo que ahora queda en el aire. Con Banco Madrid en situación concursal será el juez quien determine el futuro de la entidad, que, por cierto, tenía una muy buena calidad de activos.

En las reuniones diarias que mantiene el Gobierno andorrano con representantes de la banca del Principado para hacer seguimiento de la crisis, ya se ha llegado a la conclusión de que la marca BPA no vale nada debido al daño provocado a la confianza por el escándalo, según apuntan fuentes financieras del país.

 

Ayer, en rueda de prensa, el ministro de Finanzas, Jordi Cinca, explicó que el Ejecutivo andorrano prefiere reestructurar BPA pero que se prepara para la liquidación, para lo que está redactando una ley de urgencia en la que le está asesorando el bufete Garrigues. La nueva ley permitirá una liquidación ágil y no como la experiencia del caso Valora, que lleva ocho años de litigio sin que los ahorradores hayan recuperado su dinero. Cinca reconoció que el Gobierno andorrano todavía no ha conseguido abrir las líneas de liquidez internacional para BPA.

Pero para trocear el banco de una manera rápida y sin pasar por el juzgado, se precisa la connivencia de los hermanos Higini y Ramon Cierco, cuya familia controla el 80% de BPA

Las partes del pastel

Además de Banco Madrid, lo más valioso es la cartera crediticia, que suma unos 1.000 millones de euros y que iría a parar algunos de los grandes de la banca andorrana, véase o Crèdit Andorrà o Andbank. El resto son activos materiales que apenas llegan a otros 200 millones, según los trabajos preliminares de los auditores, ya que el ostentoso edificio principal en Andorra fue vendido en una operación de sale & lease back.

A cambio de este reparto, el Gobierno del presidente de Andorra, Antoni Martí, pide a los bancos del país un sobreesfuerzo para garantizar los más de 1.500 millones en depósitos y dar una salida a los más de 4.000 millones de fondos gestionados fuera de balance, que se reducirían mucho con la venta de Banco Madrid. La entidad cuenta con más de 1.000 millones de activos líquidos, con lo que, en principio, no habría más problema que liquidar las cuentas de corresponsales, lo que incluye los depósitos en el extranjero en dólares y sobre los que pesa una amenaza de que sean congeladas por los Estados Unidos.

Bancos por la labor

Los bancos andorranos están por la labor, pero piden más garantías. En especial, que las aporten los hermanos Cierco con su patrimonio situado fuera del banco y que es muy importante, algo sobre lo que no hay acuerdo en este momento, también porque el Ejecutivo andorrano se encuentra más pendiente en el día a día de reabrir las líneas de liquidez internacionales de BPA que de afrontar cuál será el futuro de la entidad una vez que logre estabilizarla.

El problema de fondo es que los Cierco y su familia se resisten a perder toda su inversión en el banco. Tanto el INAF como el resto de la banca andorrana coinciden en valorar a cero BPA, lo que en el caso le supondría asumir una pérdida de más 400 millones de euros a este clan familiar. Una catástrofe en toda regla, incluso para los altísimos niveles de las fortunas andorranas.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios