absorción, liquidar o nacionalizar

Andorra se debate entre tres soluciones malas para el BPA

La tríada de alternativas para superar la caída de Banca Privada de Andorra (BPA) son la liquidación total o parcial, absorción por Crèdit Andorrà o, directamente, nacionalizar

Foto: Banca Privada de Andorra. (Reuters)
Banca Privada de Andorra. (Reuters)

Como las hijas de Elena del refrán, que eran tres pero ninguna buena, Andorra se debate entre un trío de alternativas para intentar salvar el Principado de una crisis financiera sin precedentes y que les ha pillado en la peor situación posible: país pequeño con bancos grandes y fuera de la Unión Europea. La tríada de alternativas para superar la caída de Banca Privada de Andorra (BPA) son la liquidación total o parcial, absorción por Crèdit Andorrà o nacionalizar. Ninguna resuelve del todo el problema y todas tienen más inconvenientes que ventajas.

La absorción fue la primera en abrazarse y, por ello, también la primera en ponerse en cuestión. Pese a las presiones, el mayor banco del país, Crèdit Andorrà, no está por la labor de subsumir BPA en su balance valorándolo a cero, lo que dejaría a los hermanos Cierco, accionistas del 80% de BPA en la ruina. Pero serviría para salvar el conjunto de un sistema financiero que da empleo a 2.400 personas, aunque se teme que Crèdit Andorrà, el estandarte del sector, quedaría tocado en su solvencia.

Según fuentes financieras del país, la liquidación total o parcial de BPA se contempla, aunque no se reconoce. La llevaría acabo el Instituto Nacional Andorrano de Finanzas (INAF) a través de los tres interventores que ha nombrado al cesar al consejo de BPA. Se devolverían los depósitos de BPA, 1.516 millones a cierre de 2013; se subastaría Banco Madrid y lo que quedase se destinaría a pagar de manera parcial la sanción que aplique Estados Unidos. El resto de la multa, que sumaría varios cientos de millones de euros, debería repartirse de manera solidaria entre el conjunto de la banca andorrana. Una parte de los fondos gestionados fuera de balance de BPA se perderían, lo que afectaría a la credibilidad del sistema.

La tercera opción que el gobierno de Antoni Martí maneja como plan B por si falla la absorción, según reconocen fuentes del ejecutivo del Principado, es nacionalizar BPA. Pero hay un problema: ¿con qué dinero el ejecutivo andorrano mantendría en marcha la entidad? El PIB nominal de Andorra suma 2.400 millones. Standard & Poors ya le ha rebajado el rating a la deuda del país. Sólo BPA gestiona fondos por valor de  6.000 millones. El gobierno andorrano reconoce que el INAF carece de recursos para afrontar una operación de tal envergadura.

Una banca desbocada

El problema es estructural. A medida que la economía andorrana le iban fallando otras patas como el turismo o el comercio se fue echando en manos de una banca que optó por crecer fuera y de manera desmesurada. Entre 2010 y 2013, el PIB andorrano se estancó en los 2.400 millones de euros. Pero en el mismo período los bancos andorranos casi doblaron los fondos de sus clientes.

Según los datos del Servicio de Estudios y Publicaciones de Andorra, en la misma época, la banca andorrana pasó de gestionar 27.867 millones de euros en 2010 a situarse al cierre de 2013 en 41.268 millones, un aumento del 48% en el periodo, más espectacular si se recuerda que todo esto aconteció en la época post Lehman Brothers. Un crecimiento fiel a sus orígenes: ahorrador extranjero atraído por la falta de impuestos, muchos de ellos catalanes, colectivo de clientes sobre el que los andorranos han construido su imperio bancario.

El mercado se adelanta

Aunque el gobierno andorrano asegura que el sistema es extremadamente líquido, lo cierto es que un país tan pequeño difícilmente podría rescatar bancos tan grandes.

Además de la sanción, Estados Unidos podría en dos meses excluir a BPA de la operativa de dólares, entre otras medidas contra el banco. Pero en la práctica esto ya está pasando. Y no sólo de la zona dólar. Cuatro días después del escándalo ningún banco de fuera de Andorra opera con BPA, con lo que la actividad bancaria de la entidad de los Cierco, ha quedado restringida a transacciones estrictamente andorranas. Mientras el gobierno del Principado deshoja la margarita, el mercado ya se ha avanzado adelantándose a las consecuencias. Por eso se prevé que este fin de semana se tome una decisión final.

A medida que la economía andorrana le iban fallando patas como el turismo o el comercio se fue echando en manos de una banca que optó por crecer de manera desmesurada

La banca andorrana es el 20% del PIB del país, según la estadística oficial andorrana. Además de los cinco bancos (Crèdit Andorrà, Andbank, BPA, Banca Mora y Banc Sabadell), el sistema financiero comprende otras ocho entidades financieras de gestión de organismos de inversión, tres firmas de gestión de patrimonios, una entidad de crédito especializado y 29 compañías de seguros.

Más dureza

Si el sector sobrevive a este mal momento en medios financieros andorranos ya se está hablando de endurecer la legislación y de que el INAF aplique algún tipo de sanción ejemplar para forzar un verdadero cambio en prácticas muy arraigadas en la banca andorrana.

También se apunta a una refundación de la Unidad de Inteligencia Financiera de Andorra (Unifand), un organismo independiente que ha de impulsar y coordinar la prevención y la lucha contra el blanqueo de dinero. Visto lo acontecido en BPA la gestión de este ente no podría considerarse un éxito.

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