Montoro abre una 'megainspección' a Jorge Lorenzo días después de presumir de casa
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la sociedad del piloto, bajo la lupa

Montoro abre una 'megainspección' a Jorge Lorenzo días después de presumir de casa

Se aproximaba la Navidad del año 2013 y el piloto Jorge Lorenzo mostraba en un vídeo publicitario su residencia de lujo ubicada en el Maresme catalán

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El piloto de MotoGP Jorge Lorenzo (Efe)

Se aproximaba la Navidad del año 2013 y el piloto Jorge Lorenzo mostraba en un vídeo publicitario su impresionante residencia de lujo en el Maresme catalán. No estaba solo. Lo hacía rodeado de chicas en biquini, un gesto de ostentación, para unos, y un mero anuncio, para otros. Vistos los acontecimientos, la Agencia Tributaria parece encontrarse entre los primeros. Y es que apenas días después, a mediados de enero, el fisco abría una ‘macroinvestigación’ fiscal a la empresa del deportista, según revela la propia firma en sus últimas cuentas, recientemente remitidas al Registro Mercantil.

“Con posterioridad al cierre del ejercicio, en fecha 16 de enero de 2014, la Delegación Especial de Cataluña de la Agencia Tributaria ha iniciado actuaciones inspectoras en relación con el impuesto sobre el valor añadido, retenciones/ingresos a cuenta del capital mobiliario y las retenciones/ingresos a cuenta de los rendimientos del trabajo, correspondientes a los periodos 2010 a 2012, y el impuesto sobre sociedades, correspondientes a los periodos 2009 a 2012. Las actuaciones se encuentran en proceso”, subraya FMT Land 99, S.L., firma constituida en 2008 y de la que Jorge Lorenzo Guerrero es socio principal.

El informe de auditoría se hace eco de esa contingencia tributaria y advierte del posible impacto. “En enero de 2014 se han iniciado actuaciones inspectoras en relación con diversos impuestos a los que se encuentra afecta la sociedad para los periodos 2009 a 2012. Como consecuencia de las posibles interpretaciones de la normativa fiscal aplicable a la sociedad podrían derivarse pasivos fiscales cuya cuantificación no es posible determinar, de forma objetiva, al no disponer la sociedad de la información necesaria para poder evaluar dichos pasivos. Por lo tanto, el balance adjunto no recoge provisión alguna por este concepto”, indica el documento.

La compañía ha visto cómo se desplomaba su facturación, desde más de 13 millones de euros en 2012 a apenas 184.000 en 2013, en paralelo a su cambio de objeto social. En efecto, la firma pasó en ese último año de explotar comercialmente los derechos de imagen del piloto a “la compraventa de bienes inmuebles y la realización de toda clase de operativa con activos mobiliarios”. Un movimiento no baladí. “Los ingresos generados (…) en concepto de esponsorización y publicidad tenían su origen en los derechos cedidos a la sociedad por parte de su socio mayoritario (anteriormente socio único)”, subraya la firma en su memoria.

Transferencia de contratos

La mencionada auditoría constata esta modificación, al punto de introducir una salvedad en su informe por las consecuencias del movimiento de los contratos. “Algunos (…), formalizados entre la sociedad y terceros, vigentes en la fecha de la modificación del objeto social, fueron transferidos al socio mayoritario. En este sentido, no obtuvimos de la sociedad información que nos permitiera evaluar la razonabilidad del valor aplicado a dichas transacciones y, por lo tanto, no pudimos determinar si, de haber tenido acceso a dicha información, se hubieran puesto de manifiesto aspectos que deberíamos haber considerado”, subraya Auditsis S.L.

Unas cautelas que el auditor extiende a la información bancaria: “A la fecha de emisión de nuestro informe (…) no hemos recibido respuesta a nuestra solicitud de información de dos entidades financieras con las que opera la sociedad”. Desde el punto de vista inmobiliario, la firma dio de alta en 2013 una inversión de 5,19 millones en concepto de construcciones, montante que se corresponde con obras realizadas en un solar de Barcelona ya consignado en el ejercicio precedente. Tras la operación, el valor neto de su acervo inmobiliario pasó de 1,86 millones a 6,53.

La sociedad de Lorenzo también operó en bolsa, con discutible acierto. “En el ejercicio 2013 se han comprado acciones por importe de 549 miles de euros, vendido acciones por importe de 843 miles de euros, cuyo valor de coste era 1.670 miles de euros, y se ha incrementado el valor razonable de las acciones en 51 miles de euros”, subraya la memoria. Unas pérdidas irrelevantes cuando FMT Land 99 S.L. cuenta con un patrimonio de 15,22 millones de euros, de los que 13,83 son reservas. Los problemas de Lorenzo, de haberlos, están en la pista.

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