DISPARA SUS MÁRGENES POR LA DEUDA PÚBLICA

Sabadell avisa a navegantes: ni el crédito crecerá ni las provisiones bajarán en 2015

El primero de los seis grandes bancos en dar sus resultados, el Sabadell, lanzó ayer dos avisos para el resto del sector y para el conjunto de la ciudadanía.

Foto: El presidente de Banc Sabadell, Josep Oliu (d), y su consejero delegado, Jaume Guardiola (Reuters)
El presidente de Banc Sabadell, Josep Oliu (d), y su consejero delegado, Jaume Guardiola (Reuters)

El primero de los seis grandes bancos en dar sus resultados, el Sabadell, lanzó ayer dos avisos para el resto del sector y para el conjunto de la ciudadanía. El primero es que, pese a los augurios optimistas del Gobierno, el crédito va a crecer "cerca de cero, y más por la parte de abajo que por la de arriba" en 2015, según su presidente, Josep Oliu. El segundo es que, por mucho que la morosidad haya tocado techo y que el precio de la vivienda haya tocado suelo, las entidades no podrán bajar su nivel de provisiones por debajo de los niveles de la crisis, al contrario de lo que han anunciado algunos de sus competidores. El banco catalán logró un fuerte incremento de sus márgenes en 2014 gracias a las ganancias de su enorme cartera de deuda pública, que se benefició del desplome de la prima de riesgo española.

Oliu es conocido por ser bastante heterodoxo y no tener pelos en la lengua, una rara avis en el universo bancario, donde casi nadie se sale del guion oficial. Él lo volvió a hacer ayer, sin importarle que el Ejecutivo y sus competidores vendan desde hace meses la recuperación del crédito. 2015 no será el año en que se produzca, pese a que las familias están empezando a activar la demanda de hipotecas porque se están dando cuenta de que los precios de la vivienda han tocado fondo. Ahora bien, "partimos de una situación de fuerte endeudamiento y la gente no piensa cometer aquellos pecados del pasado. No porque haya mucho crédito barato va a haber más demanda", explicó.

El presidente del Sabadell –que sí espera que su banco crezca entre el 1% y el 2% porque lo hará mejor que el mercado– coincide con las alertas que varios analistas están lanzando en las últimas semanas. Pero claro, su vaticinio también enfría el aplauso generalizado al QE (compra de deuda pública) anunciado por el BCE, que precisamente pretende inyectar liquidez a la economía. "Con un manguerazo riegas la tierra, pero hace falta que después salga el sol", ilustró gráficamente el problema: "Hace falta que haya mejores perspectivas para que empiece a florecer la demanda de crédito".

Y no se quedó ahí. También lanzó otra advertencia referida a las provisiones de las entidades, la fuente de las fuertes pérdidas de los últimos años (se restan del beneficio para cubrir los créditos morosos y la pérdida de valor de los inmuebles), ya que Sabadell incrementó las dotaciones para insolvencias y deterioros en un 41,7% hasta 2.500 millones en 2014. "¿Cómo es posible este incremento de provisiones si la morosidad está bajando y el mercado inmobiliario se ha estabilizado?", le preguntó un periodista. "En algún momento, la crisis desaparecerá y las necesidades de dotaciones no gravarán tanto la cuenta de resultados. No ha ocurrido en 2014, donde el saneamiento ha sido mayor de lo esperado, ni ocurrirá en 2015. Se acercará a la normalidad en 2016".

Esto también echa por tierra la previsión generalizada del sector de que la menor necesidad de provisiones –incluso su reversión por el recobro de créditos gracias a la mejora de la economía– hará por sí sola las cuentas de resultados en este ejercicio, aunque los márgenes sigan sin recuperarse. De hecho, algunas ya han revertido provisiones en 2014, como Abanca (Novagalicia), para mejorar sus cuentas. El director financiero de Sabadell, Tomás Varela, explicó con más detalle que el calendario de provisiones obliga a seguir dotando aquellos inmuebles que no se han vendido y los créditos que siguen en mora (aunque esta no crezca), y que, si se venden pisos con una rebaja adicional sobre su valoración al adjudicárselos, también hay que provisionarla.

Rentabilidad muy baja

En este escenario de falta de crecimiento del crédito, tipos que van a seguir bajos durante un período "muy largo" y provisiones que no se reducen, va a ser muy difícil mejorar la rentabilidad de las entidades. Oliu admitió que la del Sabadell en 2014 se situó en el 3,7% (ROE), frente a un coste del capital del 8% (la rentabilidad debe ser superior al coste del capital para que un negocio cree valor). También reconoció que el ROE en circunstancias sostenibles debe superar el 6%, pero, aun así, mantuvo su objetivo de llegar al 10% en 2016.

Donde el banquero catalán dio una imagen demasiado optimista, contradictoria con estas advertencias, fue con sus previsiones de que los márgenes del Sabadell sigan creciendo al ritmo de 2014 (24,5% el margen de intereses, 20,7% el bruto) en este año. Algo que será mucho más complicado porque la caída de la remuneración de los depósitos será menor en 2015, mientras que habrá que trasladar los tipos bajos al stock de crédito. No obstante, el banco defiende que quedan muchos depósitos por renovar y que su fuerte presencia en empresas le permite mantener unos elevados diferenciales en el crédito. Además, en 2014 logró unos fortísimos ingresos por la subida de precio de la deuda pública y la caída de la prima de riesgo –1.863 millones, el 20,4% más–, de las que Sabadell y Liberbank son los mayores beneficiarios. Y en 2015 podrá seguir beneficiándose de ello gracias a las compras del BCE.

La presidenta del banco Santander, Ana Patricia Botín. (AP)
La presidenta del banco Santander, Ana Patricia Botín. (AP)

Recado a Ana Patricia Botín

Oliu, que soltó otras perlas al hablar sobre Podemos o Grecia, se vino arriba cuando le preguntaron por la famosa cuenta 'Superrendibilitat' que el Santander ha lanzado con un altísimo interés únicamente para Cataluña. "El impacto en los depósitos por la actuación comercial de otra entidad en Cataluña es prácticamente nulo, despreciable, y no sé cuál es el fundamento de crecer en depósitos. La captación de depósitos no es nuestra prioridad, vamos sobrados de depósitos y la captación de financiación en mercado es muy barata. Nos interesa la inversión [crédito], no los depósitos".

El momento más divertido de su presentación fue cuando se le preguntó por cómo habían cambiado las cosas con el relevo como supervisor del Banco de España por el BCE: "Es diferente. Ahora mandan las cartas en inglés". Y añadió un comentario no demasiado amable para el antiguo supervisor nacional: "Ahora tiene un papel muy importante Fráncfort, no tenemos ninguna queja, son muy profesionales".

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