AHORA TIENE UNA EXCEPCIÓN POR LOS SEGUROS

El BCE amenaza con forzar a Caixa a captar 3.000 millones si elimina los conglomerados

La primera víctima española de la supervisión única europea puede ser Caixabank, a la que el BCE amenaza con quitar su estatus de conglomerado financiero.

Foto: Isidro Fainé, durante una ponencia del representante BCE, Ignazio Angeloni, sobre unión bancaria. (Efe)
Isidro Fainé, durante una ponencia del representante BCE, Ignazio Angeloni, sobre unión bancaria. (Efe)

La primera víctima española de la supervisión única europea puede ser Caixabank, a la que el BCE amenaza con quitar su estatus de conglomerado financiero. Esta posibilidad, que ha puesto sobre la mesa la presidenta del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), Danièle Nouy, obligaría al banco de La Caixa a levantar capital por más de 3.000 millones, ya que esa consideración le otorga un trato más favorable de su actividad de seguros en el capital que el del resto de los bancos. No obstante, la entidad catalana confía en mantener la situación actual y, en el peor de los casos, en poder rebajar esa factura.

Esta consideración de conglomerado se otorga a las entidades donde la actividad de seguros supone más del 10% del negocio, lo que implica estar sometidas a una supervisión especial más estricta. A cambio, tienen una excepción a las normas de solvencia de Basilea III que otorga un trato más favorable a las participaciones en aseguradoras. No se trata de una excepción exclusiva del banco que preside Isidre Fainé, sino que también la disfrutan grandes entidades de toda Europa, sobre todo francesas y belgas; entre ellas se encuentran BNP Paribas, Crédit Agricole, Crédit Mutuel, KBC, ING o Unicredit.

El BCE amenaza con quitar a La Caixa su estatus de conglomerado financiero debido al peso de su actividad de seguros, superior al 10% de su negocio

Todo ellos corren peligro de tener que aumentar su capital si Nouy decide finalmente eliminar ese estatus privilegiado. Su número dos al frente de la supervisión europea, Sabine Lautenschläger, puso esta posibilidad sobre la mesa en un discurso pronunciado el 18 de noviembre, en el que señaló como una de las prioridades del MUS establecer un campo de juego nivelado (level playing field) para los 130 bancos europeos que han pasado a ser supervisados por el BCE.

Para ello, se refirió a que "la Directiva de Requisitos de Capital y la Regulación de Requisitos de Capital incluyen una variedad de las llamadas opciones y discrecionalidades, que permiten ciertas discrepancias sobre la aplicación de reglas particulares, tanto a los Estados miembros como a las autoridades europeas". Aunque más adelante aludió a los ajustes transitorios en el cálculo de capital que ha establecido cada país, el sector entendió que se refería a todas las excepciones. Entre ellas, la de los conglomerados financieros.

El dilema de Nouy

Ahora bien, Nouy se enfrenta a un grave dilema porque los grandes bancos franceses se benefician del trato favorable a los conglomerados... y ella era la responsable de la supervisión en Francia antes de incorporarse al MUS, puesto desde el cual precisamente defendió este estatus privilegiado. Es decir, tendría que dar marcha atrás en sus propias actuaciones. Una situación que hace que La Caixa confíe en que se mantenga la situación actual y que al final no se vea ogligada a captar capital.

Aun así, en caso de que al final se elimine, las consecuencias pueden ser muy graves. La explicación técnica es la siguiente: con el sistema actual, Caixabank tiene que incluir su actividad de seguros en los activos ponderados por riesgo (APR), el denominador del ratio de capital, como cualquier otro activo. Según las cuentas de la entidad, esta exposición alcanza 4.650 millones, y deben ponderarse al 370%, con lo que cuenta en los APR por 17.205 millones.

Danièle Nouy, presidenta del consejo de supervisión del BCE. (Efe)
Danièle Nouy, presidenta del consejo de supervisión del BCE. (Efe)

Caixabank intentaría reducir el impacto

Si pierde el estatus de conglomerado, podrá restar esa cantidad y sus APR se reducirán a 153.474 millones; en principio, eso es positivo porque aumenta el ratio al reducir el denominador. Pero, a cambio, debe descontarse del numerador los 4.650 millones citados, con lo que el efecto neto es una caída del nivel de capital, de entre 2 y 2,2 puntos (en función de si se tienen en cuenta o no los convertibles de la entidad). Y eso, en euros, significa entre 3.000 y 3.300 millones aproximadamente.

En encuentros con analistas, Caixabank sostiene que el impacto potencial es menor, de 1,5 puntos, porque cuenta sólo la compañía de seguros principal y deja las otras fuera del cálculo. Asimismo, explica que, si no pudiera aplicar las normas de conglomerado financiero, reduciría el capital en esas compañías y el impacto no superaría los 0,7 puntos. Porque esa es la otra opción con la que cuenta: en vez de captar más capital, puede vender sus participaciones. Pero eso, aparte de que requeriría autorización del BCE, dependería de cómo esté el mercado en cada momento.

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