LA FILIAL DE ALIBABA IRRUMPE CON FUERZA

Imitaciones chinas al 80% con sólo un click: Aliexpress siembra el terror en las aduanas

Es la filial más conocida de Alibaba fuera de las fronteras chinas. Un sinfín de artículos figuran en su catálogo, buena parte de ellos imitaciones de todo tipo de marcas

Foto: Imitaciones chinas al 80% con sólo un click: Aliexpress siembra el terror en las aduanas

Definir qué es Aliexpress no es una tarea sencilla. Se podría comenzar tratando de buscar similitudes con otros portales de Internet. Si coge la esencia de Amazon y se le añade una pizca de eBay (excluyendo la mecánica de las subastas) puede haber un buen punto de partida para hablar de una de las firmas más importantes en lo que a comercio minorista -y también mayorista- a nivel mundial se refiere.

Pero, ¿qué es Aliexpress y qué relación tiene con el gigante Alibaba? La firma es una filial del gigante asiático, creada en 2010 (la matriz se fundó once años antes) y enfocada a dar servicio a los compradores extranjeros. Y este es un punto importante, ya que sus clientes chinos no compran a través de este portal, pero sí lo hacen los internacionales. Entre ellos, Rusia, Estados Unidos y Brasil son algunos de los países con más peso en el negocio de una compañía que envía más de 4.400 millones de paquetes a nivel mundial al año, con un volumen de 3,6 millones de transacciones al minuto. Esta última región es el mercado que centra gran parte de los esfuerzos de la firma, con más de doce millones de usuarios y un crecimiento exponencial a lo largo de los últimos 24 meses de más de diez millones de usuarios. No en vano, el aumento de la clase media en el país sudamericano es una evidencia y la penetración de Internet en más de un 50% de la población también lo es. Dos grandes factores para el despunte de la firma capitaneada por Jack Ma en Brasil.

Aliexpress es una filial de Alibaba creada en 2010 que envía más de 4.400 millones de paquetes a nivel mundial al cabo del año con un volumen de 3,6 millones de transacciones al minuto

Queda claro que Aliexpress se mueve a base de grandes números pero, ¿qué es lo que tiene? Para responder a esta cuestión sería más fácil empezar por decir qué es lo que no tiene. Aliexpress es un centro en el que se puede encontrar todo tipo de artículos, desde prendas textiles a piezas para el automóvil. Desde joyas y bisutería al motor de un barco. Desde material de jardinería a maquetas. Es un lugar de referencia para los amantes del tuning, pero también un portal donde adquirir una bicicleta o cualquier complemento para el hogar, desde un edredón a unas cortinas, pasando por un juego de cuchillos de teórico acero inoxidable. Todo ello a precios made in China o con un 80% de descuento, tal y como inciden desde la web. Hasta aquí un amplio abanico de productos en un gran bazar en Internet.

Sin embargo, si se da una segunda vuelta por el catálogo de Aliexpress también se pueden encontrar una gran muestra de réplicas de variado pelaje. No es difícil dar con una camiseta de la temporada de su equipo favorito por apenas doce o quince dólares. Tampoco es complicado tener al alcance prendas de la última colección de las marcas más populares por 25 dólares o el último bolso de moda de una firma que acostumbra a estampar precios prohibitivos por menos de 40 dólares. Todo vale y todo tiene su lugar en un mercado chino de réplicas que cada vez consigue reproducir con mayor fidelidad a sus referentes originales.

La maquinaria de la copia funciona a pleno rendimiento en Aliexpress y, tras ella, se esconden vendedores casi imposibles de rastrear. De hecho, sus propios productos no son tan fáciles de encontrar como puede suponerse. Si busca un polo de la marca Lacoste e introduce dicha referencia apenas le aparecerán resultados. Sin embargo, si su búsqueda la realiza por "polo crocodrile" puede obtener más resultados. Lo mismo sucede con prendas de Zara, cuya búsqueda es más fructífera si se introduce el parámetro "zara2014" (el propio sistema sugiere estas combinaciones).

A esto hay que añadir que buena parte de los vendedores trata de salvarse las espaldas al esconder el logotipo de la marca del producto en cuestión, tal y como puede comprobar en la imagen adjunta. Sólo es una mascarada. Cuando reciba su producto en casa llegará con logotipos, escudos, sellos y hasta etiquetas originales.

Seguridad en la compra, lentitud en el envío

La seguridad a la hora de comprar en Aliexpress está garantizada, tal y como indican una y otra vez en el portal. Lo habitual es pagar con tarjeta bancaria desde la cuenta de cada usuario. El pago le otorga derecho de devolución o de abrir una disputa en caso de que la mercancía no llegue a destino o lo haga con taras evidentes. Todo se negocia con cada uno de los vendedores mediante un sistema interno de chat. En caso de que haya algún problema al recibir los productos, cada usuario pacta con el vendedor la devolución del pago, que se realiza directamente a la cuenta corriente.

Desde la compañía se jactan de ser una plataforma que pone en contacto a los clientes con proveedores. Porque ese es el fin último al que aspira Aliexpress: ser una plataforma de enlace con compañías mayoristas, aunque la empresa no se antoja sencilla. Las sombras en torno a la legalidad de sus productos pesan, y mucho, sobre la firma. Su peor enemigo es el férreo control que ejercen las aduanas, cada vez más sensibles ante la creciente actividad de estos operadores. De hecho, los pedidos que suelen superar las cuatro o cinco unidades del mismo producto tienen altas probabilidades de quedar retenidos por las autoridades. Aunque no existen datos oficiales al respecto, desde estos centros de paquetería admiten sin tapujos que, en los últimos años, se ha multiplicado la cantidad de envíos procedentes de China que se paralizan en destino.

Todo ello, en un sistema que incluye, por regla general, el envío en el precio de compra a través de China Air Mail, una opción que suele tener un tiempo de espera de entre tres semanas y 45 días. La plataforma también ofrece la opción de comprar a través de un sistema urgente que reduce considerablemente estos plazos. Dicho de otra forma, un usuario puede comprar una blusa con etiquetas de una de las principales firmas de moda por poco más de diez dólares con gastos de envío incluídos. Aliexpress sabe que la partida la tiene ganada por el lado del precio, pero todavía quiere más.

Un día en las rebajas

11 de noviembre. Es el día en el que Aliexpress quiere instaurar su particular Shopping Festival. Se trata de una jornada en la que multitud de vendedores de la firma china ofrecerán sus productos con un 15% de descuento medio (en algunos casos llegará al 65%). Es el día D para la empresa que, con esta medida, intenta dar a conocer un poco más su negocio y penetrar en países como España. De hecho, la página web de la compañía recientemente ha adoptado el español como uno de sus idiomas de referencia para navegar por la página.

Un reloj, un oso de peluche, unos auriculares o lámparas para el jardín. Y, todo ello, sin mencionar una larga lista de productos tecnológicos. Porque desde Aliexpress también se puede comprar un iPhone 5C por poco más de 300 dólares o la última tablet de Microsoft por unos 250 dólares. Todo es cuestión de un acto de fe con un vendedor que se encuentra a miles de kilómetros y de la popularidad que se le otorgue, porque, al igual que en eBay, también se puntúa el feedback tras cada transacción. El límite de Aliexpress se acerca al que establece la imaginación, siempre con el permiso de las aduanas.

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
11 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios