OFERTA EN BOLSA CON FREE-FLOAT SUPERIOR AL 51%

El 'Plan Saeta' de ACS prevé sacar a bolsa las renovables con pérdidas hasta 2017

ACS ha diseñado el Plan Saeta para sacar a bolsa su división de renovables en la que no se esperan beneficios hasta un plazo de tres a cuatro años

Foto: El presidente de ACS, Florentino Pérez (d), junto al vicepresidente de la empresa, Pablo Vallbona (EFE)
El presidente de ACS, Florentino Pérez (d), junto al vicepresidente de la empresa, Pablo Vallbona (EFE)

Ahora o nunca. Florentino Pérez sabe que dentro del área es preciso disparar al segundo, y con esta filosofía sus ejecutivos de ACS han diseñado el denominado ‘Proyecto Saeta’ para dar el pase cuanto antes a la división de renovables. La aventura eléctrica de la primera constructora del país, al margen el conflicto con Iberdrola, sólo se podrá juzgar con generosidad una vez culminada la venta de la compañía en la que se van a integrar todos los activos acumulados en el segmento de las energías verdes. En conjunto, alrededor de 750 megavatios (MW) valorados de partida en 3.000 millones de euros.

ACS quiere acelerar la venta de la futura filial utilizando la fórmula empleada por las sociedades de inversión inmobiliaria que están proliferando en los mercados de valores de bolsa durante los últimos meses. El ‘modelo socimi’ se traduce en el lanzamiento casi paralelo de una oferta pública de suscripción (OPS) junto a una oferta pública de venta (OPV). Con estas dos operaciones se trasferirán los activos renovables, 500 MW en plantas eólicas y otros 200 MW en termosolares, al vehículo de nueva creación que será lanzado a bolsa con una colocación dirigida a inversores institucionales extranjeros.

El grupo que preside Pérez necesita aglutinar los intereses de grandes fondos sin mayores perspectivas de beneficio a corto porque la reforma energética del ministro José Manuel Soria ha dejado ‘tiritando’ los proyectos de instalaciones renovables en España. Es cierto que el Gobierno ha asegurado, al menos, lo que se considera una rentabilidad razonable, destinada a sofocar los imponderables pleitos con los inversores. En el caso de ACS, casi tres cuartas partes del negocio eléctrico están afectadas por los recortes, con un retorno medio que no supera el 6% y que, en consecuencia, sólo permite la obtención de beneficios a medio plazo.

El ministro de Industria, José Manuel Soria. (EFE)
El ministro de Industria, José Manuel Soria. (EFE)

Los primeros resultados positivos de la empresa destinada a bolsa no están previstos hasta dentro de tres o cuatro años, según los esbozos del folleto que deberá ser verificado por la CNMV a mediados de noviembre. Con este horizonte, la OPV no podrá dirigirse al mercado retail dadas las enormes restricciones que los organismos reguladores están levantando para todos los productos que puedan traducirse en motivo de protesta por parte de los pequeños ahorradores. Las acciones de ACS Renovables entrarán por derecho propio en esta categoría, vedada a los inversores particulares.

Tercera gran salida a bolsa junto a Endesa y Aena

La forzada limitación estructural de la oferta pública no disuade la estrategia de la constructora para lo que dentro del argot habitual en el mercado del ladrillo se entiende como ‘dar el pase’. Abandonado desde hace tiempo el sueño energético que se convirtió en pesadilla para Florentino Pérez, el objetivo de ACS no es otro que sacudirse de encima las renovables, aligerando el balance del grupo de una deuda bancaria estimada en 2.500 millones de euros. Para ello los promotores de la salida a bolsa han diseñado el ‘Proyecto Saeta’ con una previsión de free-float entre un mínimo del 51% y un máximo del 75%.

ACS declara de este modo su renuncia a una actividad para la que ya no existe ningún interés estratégico y en la que su participación será minoritaria desde un principio. La compañía trata de aprovechar la oportunidad de ese ‘tente mientras cobro’ que ahora moviliza la actividad económica en España para atraer a nuevos socios al negocio de las renovables antes de que sea demasiado tarde. Los bancos coordinados por Bank of America Merrill Lynch deberán trabajar a destajo en las próximas semanas, aunque serán compensados como corresponde con un interesante contrato que incluye un green shoe o reserva de acciones para las entidades colocadoras del 10% de la oferta pública de venta.

La OPV de ACS Renovables competirá con las otras dos grandes salidas a bolsa previstas para antes de final de año, como son Aena Endesa. Tanto el gestor aeroportuario como la filial eléctrica de la italiana Enel dispondrán de un tramo minorista, aunque concitarán también sus esfuerzos en el mercado institucional. La oferta de Endesa será la más grande, con un importe estimado de hasta 7.000 millones de euros, en tanto que Aena espera alcanzar una valoración cercana a los 5.000 millones. ACS será la tercera en discordia, con sus 3.000 millones de euros, una cifra que no está nada mal para una compañía que dará pérdidas, como mínimo, hasta el año 2017.

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