EL CENTRO redujo su actividad al mínimo

Los grandes financiadores de la fundación de Pujol se retiraron antes del escándalo

El Centre d'Estudis Pujol ha visto cómo sus principales padrinos se retiraron hace meses. De los financiadores recurrentes, sólo queda Carlos Colomer

Foto: El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol. (Efe)
El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol. (Efe)

El Centre d'Estudis Jordi Pujol ha visto cómo sus principales padrinos financieros se retiraban hacía meses. Grupos como la farmacéutica Uriach habían dejado de hacer sus aportaciones y la fundación del expresidente ya había iniciado sin éxito una ronda por las empresas del Ibex para captar nuevos fondos, según explican fuentes cercanas a esta entidad sin afán de lucro.

La retirada de las donaciones se produjo antes del escándalo provocado por la confesión de Jordi Pujol padre. De los financiadores recurrentes, sólo queda Carlos Colomer. Colomer y su familia obtuvieron 98 millones por la venta del grupo de cosmética capilar The Colomer Group a Revlon hace justo un año. Pero su desahogada situación es una excepción, muy lejos de los apuros que pasan constructoras y farmacéuticas catalanas, que eran los principales apoyos del proyecto.

De los financiadores habituales del Centre d'Estudis Jordi Puyol sólo queda el conocido empresario catalán Carlos Colomer

Ya antes del escándalo la fundación, centrada en las cuestiones de ética y política –lo que no deja de ser irónico– había reducido su personal al mínimo. La retirada de los patrocinadores apunta a que algo se maliciaban. Tras el escándalo, el Centre d'Estudis Jordi Pujol no ha dado señales de vida, su cuenta de Twitter se encuentra inactiva, aparte de que en los últimos días ha dejado de ser abierta y ahora ha protegido sus tweets; y la institución ha evitado pronunciarse sobre las cuitas legales y fiscales de Jordi Pujol y buena parte de sus hijos. El Confidencial ha intentado sin éxito recabar la opinión oficial de esta fundación pujolista.

Pese a que ni puede seguir con su actividad –incluso daba una beca a estudiosos de la figura de Jordi Pujol– ni seguir operando con su actual nombre, en su organigrama todavía figura lo más granado de la sociedad catalana. Entre los patronos están, además del ya comentado Carles Colomer, Joan Uriach (Laboratorios Uriach), el exdirector del AvuiVicenç Villatoro; o el antiguo rector de la UPC, Jaume Pagés.

En la misma situación incómoda se encuentran los miembros del consejo asesor del Centre d'Estudis Jordi Pujol. Entre ellos destacan el conseller de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell; el conseller de la Presidencia, Francesc Homs, quien en público ya ha soltado lastre de la herencia política que supone Pujol; dos parientes del propio expresident, como su hijo, Oriol Pujol, que dejó la secretaría general de CDC por el escándalo de las ITV; y, el exconseller de Industria, Antoni Subirà, miembro del equipo fundador de CDC y casado con una prima de Pujol. De guinda, también pertenece a este órgano la presidenta del Parlament, Núria de Gispert.

Joan Uriach, del Grupo Uriach, que retiró su financiación a la fundación
Joan Uriach, del Grupo Uriach, que retiró su financiación a la fundación

Pero si las connivencias políticas son grandes, las sociales no se quedan atrás. También es miembro del consejo asesor el profesor de la escuela de negocios Esade y especialista en ética empresarial, Angel Castiñeira, quien a su vez pertenece al Consell de Transició Nacional, que está desarrollando las grandes líneas de lo que ha de ser la Cataluña independiente. Desde su creación en 2005, Esade ha sido un estrecho colaborador del Centre d'Estudis Jordi Pujol. Todavía hoy tiene un banner en su web como entidad colaboradora.

Otras personalidades sociales relevantes en el consejo asesor son el historiador Joan B. Culla; el expresidente de Omnium Cultural, Jordi Porta; el exdirector del FC Barcelona, Joan Oliver; y el economista Xavier Sala i Martin, entre otros.

Lujosa sede

La sede de la fundación se encuentra en un lujoso despacho de Passeig de Gràcia, 39, el mismo que mantenía la Generalitat para Jordi Pujol, como parte de sus atribuciones como expresidente, que ahora le han sido retiradas. De hecho, el propio Pujol, contribuía al sostenimiento de su Centre d'Estudis, algo que ahora no podrá hacer sin su paga.

La fundación de Pujol percibió 150.000 euros de la Generalitat entre 2011 y 2013

También se descarta, según han asegurado fuentes políticas, que el Centre d'Estudis pueda seguir recibiendo dinero público de la Generalitat. La fundación percibió 150.000 euros de la administración catalana entre 2011 y 2013, según consta en el DOGC. Pero sin estas partidas el futuro de la entidad, retirado también el apoyo privado, es muy dudoso.

Puerta giratoria

En la práctica el Centre d'Estudis Jordi Pujol tenía una puerta giratoria entre la entidad y la administración catalana. El caso más emblemático es el de Manel Prat, que en 2011 dejó de ser el gerente de la fundación para pasar a dirigir los Mossos d'Esquadra, cargo que dejó este año tras el escándalo de las pelotas de goma. La voluntad de Pujol y su entorno en 2005 cuando la crearon era convertir esta fundación en la FAES catalana.

Tras el escándalo del Palau de la Música. la Fundació Trias Fargas, vinculada a CDC, optó por cambiar de nombre, ahora se denomina CatDem. La posible salida para el Centre d'Estudis Jordi Pujol parece mucho más complicada.

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