CREDIT SUISSE Y JP MORGAN, COORDINADORES

Enel obtendrá de Endesa más de 10.000 millones con el dividendo y la OPV del 22%

Enel exprimirá a Endesa. Además del 'megadividendo' mínimo de 5.000 millones, que ingresará en un 92%, hará una OPV que reportará otros 5.500 millones

Foto: Enel obtendrá de Endesa más de 10.000 millones con el dividendo y la OPV del 22%

Piano piano, se va lontano. Enel va desgranando poco a poco la operación denominada como ‘el Paso por los Apeninos’ de Endesa, una denominación surgida entre los operadores financieros pero que sus promotores han bautizado con el nombre de ‘Proyecto Carter’. Sea como fuere el apelativo en cuestión, lo cierto es que la compañía controlada por el Estado italiano lo tiene todo atado y bien atado, incluido el megadividendo adelantado por El Confidencial y la colocación en bolsa que aún no ha sido formalmente anunciada. Al final del camino, Enel se cobrará de su filial española un total de 10.000 millones en números redondos.

En su último hecho relevante de ayer por la mañana, la compañía española que preside Borja Prado informaba de la ‘invitación’ que los dueños de Enel han formulado para comprar a Endesa los negocios de Latinoamérica y distribuir acto seguido un dividendo a todos los accionistas; es decir a la propia Enel en un 92% y a los minoritarios en un 8%. El importe de esta retribución extra será equivalente a la cantidad que la empresa española reciba como consecuencia de la citada transmisión patrimonial. La cifra depende de las valoraciones pertinentes pero se puede adelantar que superará con creces los 5.000 millones de euros. Algunos analistas financieros hablan ya de más de 7.500 millones de euros, atendiendo al actual valor en bolsa de Enersis.

Como se puede entender fácilmente, lo que Enel paga a Endesa con una mano se lo lleva luego la propia multinacional italiana con la otra. Pero después de sacar el jugo es menester situar en valor los negocios en España y ahí es donde empieza el que podríamos definir como ‘encuentro en la tercera fase’. O lo que es igual, el despliegue en bolsa de una participación sugerente que ayude a relanzar la compañía en los mercado de capitales y permita a Enel exprimir hasta la última gota de su filial en España.

El presidente de Endesa, Borja Prado. (EFE)
El presidente de Endesa, Borja Prado. (EFE)

La compañía se resiste a hablar en su información a la CNMV de una oferta pública al estilo clásico. El mencionado hecho relevante advierte que “Enel valorará, en su caso, y siempre y cuando las condiciones de mercado lo permitan, eventuales operaciones en el mercado de capitales que puedan poner en valor las acciones de Endesa y resolver la situación actual de limitada liquidez del título”. En otras palabras, una OPV como mandan los cánones y que, según ha podido saber este periódico, cuenta ya con sus coordinadores globales, asesores legales y auditores convenientemente contratados.

Los directores de la oferta serán Credit Suisse y JP Morgan, en tanto que la representación jurídica se llevará a cabo a través de Uría Menéndez y del bufete Davis Polk & Wardwell. La labor de auditoría corresponderá a la firma Ernst & Young. El objetivo de todos ellos consiste en tener registrado en la CNMV el folleto de la operación a mediados de noviembre para poder fijar el precio de la colocación en la primera quincena de diciembre, de manera que las acciones puedan empezar a cotizar antes de Navidades.

Valoración de 25.000 millones de cara a la OPV en bolsa

La oferta pública supondrá el relanzamiento en los mercados de la compañía, cuyo free float actual es de sólo un 8%. Los estudios preliminares apuntan a la venta de un 22%, hasta alcanzar una diversificación accionarial del 30%. Enel tiene ahora un 92% del capital y quiere asegurar el control de un mínimo del 70% para mantener a Endesa dentro de su perímetro de consolidación fiscal, lo que le permite apuntarse en sus estados financieros todos los ingresos y beneficios que genere la compañía de sus actividades en la Península Ibérica.

La sociedad que preside Borja Prado se presentará en la Plaza de la Lealtad con una valoración de 25.000 millones de euros, según los estudios que manejan los bancos de inversión. La capitalización fluctúa en los últimos días entre los 30.000 y 31.000 millones de euros, lo que da una idea de la retribución  extraordinaria que va a pagar Endesa antes de lanzarse definitivamente al parqué. La salida efectiva a bolsa se aquilatará a futuro con una política de dividendo que la empresa califica como “definida y sostenible” en el tiempo.

La reorganización jurídica y operativa de Endesa supondrá a fin de cuentas un ‘pellizco’ de los que hacen época para Enel. La multinacional que dirige Francesco Starace percibirá en números redondos no menos de 10.000 millones de euros. De entrada, el dividendo aportará un mínimo de 4.500 millones y, de salida, la venta de la participación en bolsa generará otros 5.500 millones. El Gobierno de Matteo Renzi podrá así reducir el endiablado endeudamiento de más de 40.000 millones de euros en su compañía de bandera. Dicho de otro modo, Italia saneará las cuentas de su national champion a cambio de laminar a la vieja y mítica Endesa que un día llegó a ser la primera eléctrica de España y toda Latinoamérica.

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