NUEVO MARCO DE RESPONSABILIDAD CORPORATIVA

Las empresas del Ibex deberán informar de su política contra la corrupción y el soborno

El nuevo Código Unificado de Gobierno Corporativo que dirige la CNMV quiere que las grandes empresas aborden y divulguen sus planes contra la corrupción

Foto: Las empresas del Ibex deberán informar de su política contra la corrupción y el soborno

La comisión de expertos encargada de elaborar el nuevo Código Unificado de Gobierno Corporativo (CUGC) considera que la transparencia de las sociedades cotizadas reside no solamente en la información financiera que responde al interés de los accionistas, sino también en aquella otra no financiera que garantiza las relaciones con los demás grupos de interés. En este segundo apartado, inscrito dentro de lo que se ha dado en llamar la responsabilidad social corporativa, el grupo de sabios va a introducir una recomendación para que las empresas difundan sus políticas en materia de derechos humanos y en contra de la corrupción y el soborno.

Poco a poco se van perfilando las más novedosas propuestas del ‘sanedrín’ nombrado en mayo de 2013 por el Gobierno. El comité que dirige la presidenta de la CNMV, Elvira Rodríguez, presentó el pasado mes de octubre el primer estudio de modificaciones normativas que se han trasladado a la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo. Desde entonces, la segunda tarea del grupo de trabajo se ha concentrado en la reforma del Código Unificado y en el que ahora se van a establecer el resto de ‘sugerencias’ que con carácter voluntario han de cumplir las empresas si quieren sacar nota en materia de buen gobierno.

El vigente Código Conthe data del año 2006 y ha sido superado por los acontecimientos, en especial tras la crisis de confianza que actúa como resaca de la gran recesión económica. La CNMV considera que ha llegado el momento de que las empresas amplíen la consideración de su interés social más allá de ese instinto básico que supone la creación de valor para el accionista. La flamante Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es la ‘niña bonita’ con que se exhiben en el mercado las empresas que quieren presumir de buena gobernanza. Otra cosa muy distinta es la relevancia que dichas actuaciones tienen a nivel interno dentro de los procedimientos formales de gobierno corporativo.

La presidenta de la CNMV, Elvira Rodríguez.. (Efe)
La presidenta de la CNMV, Elvira Rodríguez.. (Efe)

El plan trazado por la comisión de expertos consiste en fijar un marco conjunto que integre el gobierno corporativo y la RCS como tarea básica del propio consejo de administración en el seno de las grandes compañías del Ibex 35. Este sistema de gobernanza reforzada está siendo promovido también por la Unión Europea, que ya cuenta con una propuesta de directiva orientada a la difusión de información no financiera en todas aquellas empresas con más de 500 empleados y que sumen una facturación de 40 millones de euros o bien dispongan de un volumen de activos superior a los 20 millones de euros.

Contrato social del consejo con todos los grupos de interés

El futuro Marco de Gobierno Corporativo y RSC formaría parte del Reglamento del Consejo y vendría a representar el contrato social que los administradores de una sociedad cotizada comprometen con todos los stakeholders interesados en el desarrollo de la compañía. Para ello se impone un nivel de transparencia que vaya más allá de cuestiones de trascendencia reconocida como es la política medioambiental o las relaciones laborales. El grupo de sabios quiere llegar más lejos y va a reclamar una comunicación expresa de las prácticas y los riesgos asociados que asumen las empresas en asuntos tan delicados como la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la corrupción y el soborno.

Para evitar que todas estas iniciativas queden en agua de borrajas, el futuro ‘Código Rodríguez’ contempla la creación de una nueva Comisión de Gobierno Corporativo y Responsabilidad Social con los mismos poderes delegados del consejo que tienen en la actual regulación las comisiones de auditoría o de nombramientos y retribuciones. La nueva comisión sería presidida por un independiente, a poder ser el flamante consejero coordinador que poco a poco va adquiriendo peso dentro del núcleo de gobierno de las sociedades cotizadas en bolsa. Las funciones de este órgano de dirección abarcarían desde la supervisión del cumplimiento de los códigos internos de conducta hasta la coordinación de todo el proceso de reporte de la información no financiera.

La revisión del Código Unificado debía estar lista antes de las vacaciones de verano, pero el retraso en la tramitación de la Ley de Sociedades de Capital ha ralentizado las discusiones del grupo de sabios para adaptar las recomendaciones como complemento de las nuevas disposiciones legales. La gobernanza empresarial en España tendrá dos niveles de exigencia, uno vinculante por ley y otro a partir del nuevo código voluntario. La reforma será presentada a bombo y platillo en otoño y es de esperar que, esta vez, sirva para algo más que sacudir el polvo de las sandalias a ese gobierno corporativo en el que muchos presumen de tacón, pero donde casi todos pisan con el contrafuerte.

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