dON JUAN CARLOS LES INFORMÓ LA SEMANA PASADA

Alierta, Fainé y Botín pidieron al Rey seguir en el cargo para evitar la inestabilidad

Los presidentes más importantes del Consejo Empresarial para la Competitividad conocían las intenciones del monarca desde el otoño pasado

Foto: El Rey, en una reunión del Consejo Empresarial de la Competitividad, en marzo de 2012.
El Rey, en una reunión del Consejo Empresarial de la Competitividad, en marzo de 2012.

La precipitada abdicación de don Juan Carlos como Rey de España cogió por sorpresa a la gran mayoría de la sociedad, del arco parlamentario y de los medios de comunicación. Pero no a los presidentes de las principales empresas del país, que conocían las intención de Su Majestad desde el otoño pasado, momento en el que le pidieron que continuase al frente de la Jefatura del Estado para evitar una inestabilidad que jugaría en contra de la recuperación económica.

Fuentes próximas al Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), el lobby que reúne a 17 de las mayores compañías del país, han reconocido que don Juan Carlos les dejó entrever en septiembre de 2013 su deseo de dejar paso al Príncipe de Asturias. No fue en una reunión formal, como las dos que se celebraron en marzo y agosto de 2012, cuando la crisis del euro estranguló a una España sin financiación y Su Majestad les pidió “arrimar el hombro”.

Fueron reuniones privadas que el todavía Rey mantuvo con César Alierta, presidente de Telefónica, Isidro Fainé, el primer ejecutivo de La Caixa, y Emilio Botín, el máximo mandatario del mayor banco de España. Según las mismas fuentes, los tres animaron al monarca a continuar en el puesto porque en ese momento empezaban a llegar los primeros indiciadores macroeconómicos de la mejoría de la economía española. La prima de riesgo había bajado en doce meses desde los 500 hasta los 250 puntos, el mejor reflejo de que España había salido de la UVI y empezaba a ganarse la credibilidad de los inversores institucionales extranjeros.

Las conversaciones siguieron durante el invierno con las mismas conclusiones. Especialmente fueron Alierta y Fainé los que le insistieron que la continuidad del Rey era necesaria para impedir que se generase un debate sobre la idoneidad del sistema parlamentario, justo con el país saliendo de la recesión y en la rampa de despegue del crecimiento. Al mismo tiempo, Jaime Alfonsín Alfonso, el secretario del Príncipe, había informado a Su Alteza de la percepción de la clase empresarial.

Con el presidente de Telefónica y con el de La Caixa son con los que más afinidad tiene el Rey, en agradecimiento en parte por haber dado cobijo a Iñaki Urdargarín y a la Infanta Cristina en un momento muy delicado para la Casa Real. Con anterioridad, el primer ejecutivo de la operadora también abrió las puertas del consejo de administración a Fernando de Almansa, ex jefe de la Casa Real y hasta la fecha consejero privado de Su Majestad.

Llamadas telefónicas

Por ello, los principales representantes del CEC también se sorprendieron cuando a finales de la semana pasada Su Majestad les fue llamando para adelantarles que el lunes anunciaría la abdicación tras 39 años de reinado. Los presidentes de las mayores empresas cotizadas supieron con más de 48 horas de antelación que las intenciones que don Juan Carlos les había transmitido meses atrás se habían convertido en una decisión en firme.

Tras el comunicado oficial del lunes, el monarca ha seguido manteniendo conversaciones privadas con varios de estos máximos dirigentes para pedirles el mismo apoyo para el Príncipe de Asturias, futuro Felipe VI, con el objetivo de cimentar la continuidad de la institución. Un respaldo que también ha solicitado para doña Letizia, una figura que hasta hace bien poco ha generado inquietud entre la clase empresarial más conservadora, según explican las mismas fuentes. Con Fainé se encontró el jueves en la entrega de las becas de La Caixa, momento que aprovechó para analizar las consecuencias de su decisión.

Pese a la inesperada marcha del monarca, la élite corporativa española ya le ha dado el primer homenaje al Rey. Fue el pasado miércoles en la entrega del Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial, concedido a Enrique de Sendagorta Aramburu, fundador del grupo vasco de ingeniería Sener. Los más de 300 asistentes a la ceremonia aplaudieron en varias ocasiones la intervención de don Juan Carlos, que agradeció el gesto.

Entre los empresarios que acudieron al acto se encontraban David Álvarez, presidente de Eulen; Pedro Ballvé, presidente de Campofrío; Antonio Basagoiti, presidente del Banco Santander Totta; Juan Béjar, vicepresidente ejecutivo de FCC; José Bergareche, presidente del Círculo de Empresarios Vasco; Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo del Grupo Prisa; Rosa María García, consejera delegada de Siemens, y Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Santander. Los más cercanos al monarca ya le habían agradecido sus servicios en privado.

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